Inicio » 80grados, Balance Electoral 2012, Columnas, Elecciones 2012

A boca de urna: reflexiones iniciales sobre mi candidatura


A pocos días de que se realizaran las elecciones es difícil hacer un balance de mi campaña a la gobernación como candidato del Partido del Pueblo Trabajador. Fueron 143 días de labor incesante. Como mantuve un diario del proceso, puedo decir que hice 349 intervenciones públicas durante esos cuatro meses y medio. Hice 129 entrevistas radiales, 105 en televisión, 52 presentaciones personales, 32 entrevistas de prensa, 28 caminatas y caravanas y participé en tres debates nacionales. De ese proceso podría extraer reflexiones sobre diversos temas. Aquí sólo menciono algunos. Todavía hace falta tiempo y evaluación colectiva para organizar las ideas.

Empiezo por el final: los resultados fueron más bajos de lo esperado, a pesar de que siempre insistí en tener expectativas realistas. Nos contaron alrededor de 20,000 votos o cerca de 1%. Digo nos contaron, pues ya hemos detectado una gran cantidad de casos de votos que no se contaron. Pero aún tomando en cuenta ese factor, el número de votos se quedó por debajo de lo que esperábamos. En estas elecciones nuestro objevivo básico era lograr la inscripción. No logramos alcanzar ese objetivo. La razón habrá que evaluarla. Sin duda hay razones internas (errores de enfoque que hayamos cometido) y externas, es decir, aspectos de la situación política o acciones de otros sectores, que no controlamos.

Sin negar nuestros errores, me parece que el rol clave lo jugaron factores del segundo tipo. Sobre todo, considero que una franja grande de los sectores más progresistas volvió a ubicarse bajo la carpa del Partido Popular Democrático. Están más cerca de las ideas del Partido del Pueblo Trabajador, del Movimiento Unión Soberanista o del Partido Independentista, pero votan por el PPD o su candidato a la gobernación. En algunos casos fue un endoso directo a García Padilla. En otros se trata del llamado a votar para sacar a Fortuño, que, formulado de ese modo, se convierte en un llamado a votar por su contrincante con más posibilidades de ganar. Así, un amplio sector progresista abona a perpetuar el sistema de partidos existente. Sectores que debieran ser vanguardia en la transformación de la política puertorriqueña actúan así como retaguardia de una de las maquinarias políticas dominantes. Esta situación contribuye a que ni el PPT, ni el MUS, ni el PIP lograran la inscripción. No dudo que la experiencia en los próximos años demostrará la futilidad de esta política, que ya tiene larga historia. Adoptar un sistema de dos vueltas ayudaría grandemente a crear más espacio para nuevos partidos, pero es difícil vislumbrar ese cambio en el futuro cercano.

Sin embargo, ha sido fascinante constatar cómo la gran mayoría de las personas que se han ido uniendo al PPT no han vivido el resultado como una derrota. El ambiente en la noche de las elecciones era de orgullo y entusiasmo ante una campaña bien hecha. De igual forma, el sentir que recibimos de todas las personas que me interpelan en todas partes es de agradecimiento y deseo de continuidad del trabajo del PPT. A dos días de las elecciones aparece un movimiento que me nomina para presidente de la UPR. Esto aparece al margen de mi persona y del PPT. Nunca he hablado de aspiraciones a ese puesto. No tengo duda que este movimiento es resultado del impacto que tuvo la campaña del PPT.

Una de las innovaciones del PPT fue su acercamiento al tema del status. Fue, para mí, el tema más difícil de manejar durante la campaña. Sobre esto había que hilar muy fino en programas y debates que a menudo no se prestan para esto (volveré sobre el tema). El PPT no favorece una solución de status, pero tampoco considera que se pueda ignorar el problema. Insistir a la vez en ambas afirmaciones no es fácil. El candidato del PPT es independentista, pero el PPT no es independentista. Esto también exigía estar alerta a preguntas, no siempre bien intencionadas. En más de una ocasión recibimos ataques de lados opuestos: unos me acusaban de “querer traer la independencia por la cocina” otros de traicionar o negar la independencia (este ataque vino de algunos portavoces del PIP, por ejemplo). Sobre este punto, insistimos en que el PPT está abierto a personas que defiendan cualquier posición de status. Pero esto, en nuestro caso, no conduce a una idea abstracta de la unidad: el rasgo distintivo del PPT fue insistir en que esa unidad debía darse sobre la base de los intereses comunes de la masa asalariada y desposeída del país. A diferencia de los demás partidos, el PPT colocó en el centro de su discurso el hecho fundamental de nuestra sociedad: la división entre un sector que controla las grandes empresas y bancos y la gran mayoría excluida de ese control.

De igual forma insistimos en explicar los fundamentos de la crisis actual. Uno de los elementos que pude constatar en mis intervenciones es esa percepción de crisis aguda que comparten muchas personas. En ese sentido, insistí en tratar de organizar las ideas para poder orientarnos. En mis intervenciones hablé de tres crisis: la crisis económica global, la crisis de la política económica en Puerto Rico y la crisis ambiental. En los tres casos intenté explicar las particularidades de cada crisis pero igualmente intentamos subrayar el elemento que comparten: todas se relacionan a un juego económico regido por la carrera de grandes empresas en pos de la ganancia privada.

Esta es la razón por la cual muchas personas vieron nuestro discurso como refrescante y más complejo: creo que sentían que intentábamos ir a la raíz más compleja de los problemas y no quedarnos en la superficie. Lo mismo creo que puede decirse de nuestras propuestas sobre diversos temas: se sentía que proponemos nuevos acercamientos, no meros retoques de lo existente. Ese es el caso del acercamiento salubrista al tema de la droga, de un seguro universal de salud, de un plan de reconstrucción económica, de un nuevo tipo de gobierno universitario, entre otros temas. En este terreno tenemos que afinar las propuestas: el programa del PPT debe hacerse más concreto. Nuestro objetivo fue presentar ideas que contradicen claramente la lógica de una sociedad privatizada de forma tal que generen simpatías en sectores cada vez más amplios de la población. El objetivo me parece válido. Tenemos que seguir afinando el mensaje y la forma de llevarlo.

Sobre el tema de la ganancia inmediata de las empresas como mecanismo rector del proceso económico quisiera destacar cómo esto se reflejaba en los enfoques de los diversos grupos con los que me reuní o ante los cuales hice presentaciones. Las preguntas de grupos empresariales (hablé ante más de una veintena de asociaciones de este sector) eran por lo general variantes de la siguiente: ¿qué ofrece su partido a nuestras empresas? Tengo que decirlo: hablar ante muchos de estos grupos sobre intereses generales o sociales o proyectos a largo plazo no parecía despertar gran interés. Se interesan en lo particular e inmediato. Al contrario, es alentador ver cómo la gente en las casas, en la calle, en las reuniones de grupos comunitarios preguntaba más bien: ¿qué propone el partido para reducir el desempleo, o atajar la violencia o mejorar la educación? Hay, espontáneamente, por así decirlo, una tendencia a ver los problemas en términos sociales y colectivos: no tanto cómo voy a solucionar mi problema, sino cómo el país puede solucionar sus problemas.

Como dije, son muchas las ideas y experiencias que se mezclan en mi recuerdo aún fresco de la campaña. Espero poder elaborar una reflexión más completa del proceso. Para terminar, no quiero dejar de lado el tema de los medios de comunicación masiva: la TV y la radio. Es impresionante el peso que tienen los medios en la campaña para la gobernación. Por otro lado, se trata de medios que rara vez proveen un foro adecuado para debatir los problemas y las propuestas. No se trata de la intención o incapacidad de los periodistas. La mayoría fueron generosos y justos con el PPT. Se trata de formatos y reglas que impiden la discusión: participé en decenas de segmentos de ocho o diez minutos (en el mejor de los casos). En los debates los turnos más largos fueron de minuto y medio (en el segundo debate fueron de un minuto). Algunos programas nos bombardeaban con preguntas que debíamos contestar en 10 segundos. ¿Cómo podemos abordar problemas económicos o ambientales, por ejemplo, en ese tiempo? Hay un elemento racional en esto: me parece que estos formatos a veces intentan extraer respuestas espontáneas de los políticos de siempre. Es la única forma de tratar de que se salgan del libreto que ya traen preparado. Pero para los que no traemos libreto y queremos generar un debate serio es algo verdaderamente frustrante.

Durante la campaña leí por casualidad un texto de Pierre Bordieu que parecía describir mis experiencias. Dice Bordieu: “… el temor a aburrir y, por lo tanto, a que baje el índice de audiencia los lleva [a los medios] a primar la pelea sobre el debate, la polémica sobre la dialéctica, y a hacer cualquier cosa para privilegiar el enfrentamiento entre las personas (los políticos, especialmente) en menoscabo de la confrontación entre sus argumentos, es decir, del tema mismo del debate, sea el déficit presupuestario, la disminución de los impuestos o la deuda exterior.”  No tengo que añadir una palabra: fue lo que en muchas ocasiones sentí y traté de resistir lo mejor que pude. De igual forma escribe: “La búsqueda de lo divertido inclina, sin que sea necesario quererlo explícitamente, a desviar la atención hacia un espectáculo (o un escándalo) siempre que la vida política hace surgir un problema importante, pero de apariencia aburrida…” Menciono nada más un ejemplo: cuando tomé la decisión de no ir al programa de la Comay ningún periódico ni medio se interesó en el hecho. Nadie me llamó para entrevistarme. Pero cuando en dicho programa se empezó a denunciar que no estoy casado con mi compañera, inmediatamente me llamaron para hacer reportajes y declaraciones. Sin duda los chismes de la Comay resultan más interesantes para los medios que mi decisión de no ir a la Comay. Si la Comay representa la degradación máxima del periodismo, no pensemos que el problema termina con la Comay. Repito que nada de esto niega mi aprecio por muchos periodistas que dentro de formatos limitantes nos dieron espacio para expresarnos y que por lo general no escogen las “historias” a las que los asignan.

Ahora nos toca continuar el trabajo después de las elecciones. A mi modo ver, esto debe incluir la participación en las diversas luchas sociales que estremecerán al país, así como el trabajo de reinscribir el partido. Con la visibilidad y las simpatías alcanzadas, y con la mucha gente que se ha unido al esfuerzo, esto debe ser una tarea más rápida que el proceso de incripción pasado. Pero esa no es la única tarea: tenemos que desarrollar y concretizar nuestro programa, tenemos que evaluar el trabajo de la campaña para extraer lecciones para el futuro, tenemos que formalizar muchas cosas que hemos tenido que improvisar sobre la marcha, dado el poco tiempo que tuvimos para desarrollar nuestra campaña.

Por último, debo reiterar que el PPT está abierto al diálogo con grupos políticos afines. En este momento, no conozco cuáles son las perspectivas futuras del MUS, con quienes tenemos algunas coincidencias. Hemos tenido también importantes diferencias, entre ellas el tema de las alianzas con el PPD. La unidad es buena e importante, sí, pero ¿sobre qué base? Pero ya habrá tiempo para diálogos y debates. Sobre todo, tendremos ocasión de vernos en la calle: el gobierno de García Padilla, electo con votos de mucha gente progresista, no dejará de demostrar que nada tiene de progresista. Poco a poco entenderemos que tenemos que salir del círculo de esos partidos.

  • Pingback: backlinks kopen

  • Pingback: Marco

  • Pingback: online marketing bureau

  • Pingback: meer info

  • Pingback: podocarpis

  • Pingback: find more

  • Pingback: couples therapy

  • Pingback: Phentermine

  • Pingback: bad credit loans

  • Pingback: Beyond Two Souls

  • Pingback: Roulette Strategy - How to Win €127 in 23 Minutes

  • Pingback: vakantie in nederland

  • Pingback: bad credit loan

  • Pingback: loans for people with bad credit

  • Pingback: Quick Bad Credit Personal Loans

  • Pingback: sales courses

  • Pingback: chirurgie pied paris

  • Pingback: jump higher

  • Pingback: First Aid Info

  • Pingback: http://youtu.be/ox7qmlt_n7s

  • Pingback: Website Laten Maken

  • Pingback: fantasy premier league

  • Pingback: Camfrog

  • Pingback: purchase 1300 number

  • Pingback: Psychic Readings

  • Pingback: BV Treatment

  • Pingback: pick up lines

  • Pingback: garcinia cambogia

  • Pingback: payday loans online

  • Pingback: Free Horse Racing Picks

  • tartaro611

    Ustedes son como cualquier INDEPENDENTISTA, que venden su voto al mejor postor, que verguenza son ustedes para Don Pedro Albizu, con mi firma no contaran.

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=516690349 Ramón López Alemán

    Espero que entre las conversaciones y posibles alianzas incluyan al PIP. Creo que es tiempo para concretizar un frente de izquierda que aunque no tome posición sobre el status sí esté abierto al partido de la independencia que tradicionalmente y por décadas ha presentado propuestas para defender los intereses de la clase trabajadora, grupos marginados, defensa del ambiente y protección de nuestros derechos civiles. Como dijo Calle 13 creo que Bernabe, la gente del MUS y nosotros los candidatos del PIP tenemos muchos puntos de encuentro en cuestiones fundamentales para echar adelante un proyecto de izquierda que desmonte las bases de este bipartidismo pernicioso que nos afecta a todos.

  • Luis Pérez

    La suma de los porcientos de votos hacia los partidos emergentes y el PIP fue menor de 4.5%. Esto es incluyendo al PPR, PPT, MUS y PIP. Creo que la mejor lección que se puede derivar de estos resultados es que los puertorriqueños no somos de izquierda en la mayoría de las posiciones que se incorporan en el pensamiento político del pueblo.

    Hay posiciones de izquierda que son válidas, pero hay posiciones de derecha que también lo son. ¿Por qué no evalúan mover el centro de gravedad ideológico de estos partidos mas hacia el centro?

    • Isabel

      Amén! Y que conste que soy de izquierda, izquierdísima izquierda. Pero no soy ciega y se que mi país no lo es. Para que lo sea necesita educarse, necesita trabajo… luego podemos hablar de izquierdas. El país no es la IUPI–pero la necesita desesperadamente.

    • http://www.facebook.com/ricardo.arribas Ricardo Arribas

      El problema es que partes de la premisa, error muy común por otro lado, de que hay tal cosa como un centro ideológico, pero el centro, desde ya, pertenece a la ideología hegemónica de derecha . . .

  • Vale Jose

    Lo felicito por comenzar a hurgar la conciencia de nuestro pueblo a ver si despertamos de la inmovilidad o mejor dicho del juego de ping pong entre dos partidos que realmente lo que hacen es cambiar el color de la chaqueta cada cuatro años. 

    Asistimos a los debates, estuvieron bien aunque me parece que la mayoría del pueblo no entiende lo que se discute. 

    Hay que bajar aun mas en el pueblo. En nuestra isla hay muy pocas familias – hay matrimonios con hijos, madres y padres solteros. El gobierno poco a poco en consorcio con las grandes empresas se han ocupado de destruir la fibra que compone la familia. Leyes cuyos efectos reales terminan desintegrando la familia y nos llevan al deterioro social que padecemos. Un ejemplo claro es la ley de cierre. Esta ley en su comienzo permitía tener tiempo libre donde la inmensa mayoría de los ciudadanos cesaban de labores comerciales e industriales y podían dedicar días enteros a compartir  en sociedad, con su familia, amigos, vecinos e iglesia. Al menos un día a la semana para nutrir de amor, de esperanza, de seguridad a la familia.

  • Irma Rivera Colón

    Interesante y esclarecedor este análisis del profesor Bernabe. Sin embargo, me gustaría señalar, que pese a los resultados, el mensaje de los partidos emergentes, y en especial el del PPT, es que hay otras alternativas para atacar los serios problemas que afronta el País; que hay personas dispuestas a aportar ideas novedosas y viables más allá de la misma cantaleta bipartidista que hemos escuchado por tanto tiempo.  Incluso, los propios partidos principales han alzado sus antenas para escuchar y aceptar por lo bajo que hay que torcer el rumbo para lograr cambios sustanciales a los problemas más apremiantes que padecemos. Mi mayor deseo es que el asunto de las alianzas se fortalezca, que busquemos aspectos comunes y se consolide una oposición efectiva. La educación al País debe continuar, pero con una actitud inclusiva, en la que puedan matricularse seguidores de todas las ideologías políticas,incluidos los políticos más progresistas de los partidos tradicionales. El proceso va a ser largo, en ocasiones, frustrante, pero debe seguir. Se debe aprovechar cada momento en que el partido en el poder ceda a la tentación del oportunismo y la inmadurez para resolver los asuntos difíciles. Ahí deben estar presentes las propuestas de vanguardia que el PPT y sus aliados son capaces de articular. El hecho de que hayan surgido estos grupos es una buena señal, no podemos permitir que se extinga. 

  • Cecilio Barrios

    Suscribo lo expresado en el artículo titulado: “Con mi firma NO!” Entrar en el juego de inscripción sin análisis ponderado o esfuerzo para lograr coalición entre los partidos minoritarios no solo es una pérdida de tiempo y recursos del contribuyente (a la larga), sino que es una obvia movida ilusoria. Los partidos minoritarios disgregados y cada cual con lo suyo y excluyéndose mutuamente no llegan a ningún lado ni se constituyen en verdadera fuerza de poder o influencia. Son solo “tokens” de la condescendencia de los partidos dominantes para ellos llenarse la boca alegando diversidad democrática. No le daré mi firma a ninguno: PIP, PPT, PPR o el que sea hasta tanto se fusionen en una sola entidad con acuerdos comunes y consensuados.

  • Bernardo López Acevedo

    Bernabe: Esto está al revés. Primero es la reflexión y el análisis de lo sucedido para entonces considerar la posibilidad de reinscripción. Creo que está implícita en tu escrito la necesidad de analizar y reflexionar, pero como que das por sentado que un paso próximo será la reinscripción. No, esa decisión debe ser fruto posterior a la reflexión y al análisis, no simultánea ni mucho menos antes de. Un abrazo. Bernardo López Acevedo

  • Pingback: A boca de urna: reflexiones iniciales sobre la candidatura

  • Rakim Calderon

    Realmente 
    necesitamos  un  análisis 
    riguroso  y  empírico 
    sobre  las  posibilidades 
    reales  de  que 
    partidos  emergentes  puedan 
    ganar  elecciones  dentro 
    de  un  sistema 
    representativo  estructurado  para 
    que  precisamente  triunfe 
    el  imperio  del 
    bipartidismo.  A  partir 
    de  aquí,  podrían 
    realizarse  campañas  de 
    educación  política  y  una  lucha  táctica
     por 
    mayor  apertura  del  régimen
     representativo  . 

     

    Por 
    otro  lado,  la 
    idea  de  un 
    partido  táctico  del 
    pueblo  trabajador  y 
    subalterno  me  parece 
    interesante.  Ahora  creo 
    que  esto  no 
    puede  verse  como 
    un  fin  en 
    sí  mismo.  Esto  porque  el 
    propio  régimen  representativo,  incluso 
    en  su  más 
    amplia  apertura,  impone 
    serias  limitaciones  a  los  representantes  para 
    trasformar  la  sociedad. 
    (Los  representantes  y 
    el  partido  electorero 
    se  quedarían  separados 
    de  los  sujetos 
    que  deben  trasformar 
    la  sociedad. )Y  porque 
    este  propio  régimen  representativo 
    debe  ser  superado 
    por  la  democracia 
    participativa  y  consejista. 

     

    Lo 
    interesante  es  que 
    todo  este  proceso 
    de  inscripción  de 
    partido  y  campañas 
    provoco  que  muchos 
    se  estrellaran  contra 
    la  realidad  de 
    la  falacia  de 
    la  democracia  liberal 
    representativa.  Y  la 
    reducción  de  lo 
    político  al   “jangueo” 
    en  las  caravanas 
    y  brindar  nuestro 
    voto  en  un  pedazo  de 
    papel.

     Por  eso 
    el  PPT  no 
    puede  hacer  lo 
    mismo  que  el  PIP  de  silenciar
     el 
    discurso  de  la 
    oposición,  sino  que 
    como  su  campaña 
    decía,  debe  abrir 
    paso  expresando  estas 
    verdades.  Para  que 
    puedan  ser  aprovechadas 
    por  los  que 
    creemos  en  la 
    lucha  desde  abajo. 

     

    Aun 
    así  tengo  que 
    decir  que  sentí  mucha  simpatía
     por 
    la  campaña  del 
    PPT.  Simpatía  no 
    muy  compartida  por 
    compañeros  anarquistas  y 
    socialistas  libertarios  por  su  falta 
    de  infraestructura  . 

     

    También 
    tengo  que  decir 
    que  comparto  la 
    idea  de  privilegiar 
    la  cuestión  social 
    sobre  el  mal 
    planteado  asunto  del 
    estatus.  La  independencia 
    se  edifica  desde 
    abajo,  en  base 
    a  la  organización 
    comunitaria  y  de  los  trabajadores. 
    La  gente  no 
    aprende  por  cabeza 
    ajena  sino  estrellándose  contra 
    las  situaciones  reales 
    que  le  harán  concebir 
    el  camino  que 
    mejor  le  convenga 
    al  país. 

  • http://cyborgyoryie.net/My_Blog/ Yoryie Irizarry

    Yo aprecio este resumen y agradezco a
    Rafi Bernabe que haya tomado el tiempo, para escribirlo, pienso que es una buena pasada de
    balance para comenzar la discusión de lo que sigue. Al principio de
    surgir el PPT no fuí un seguidor entusiasta de la propuesta.
    Principalmente porque con el tiempo, con la edad me he vuelto cínico,
    no vale la pena debatir las razones, sólo las mencionaré: la
    aparente inescapabilidad al bi-partidismo, las constantes decepciones
    que candidatos y partidos nos causan, el acceso descontrolado y
    constante de la banca, la adherencia constante a principios
    religiosos fundamentalistas como justificación de políticas
    públicas malas, terribles! Y un nivel de debate político
    aplastante. Los temas de interés a aquellas y aquellos que creemos
    en la justicia social, nunca se escuchaban.

    Los partidos emergentes cambiaron ese
    panorama. Ese es un logro que yo exhorto a que se reconozca. Yo estoy
    consciente que en occidente, lo vemos todo de forma competitiva y con
    énfasis terrible en “ganar” winner takes all.  Tal vez podamos
    ver el proceso electoral de formas diferentes, donde ganar las
    elecciones no es el único motivo por el cual entramos a participar
    en él mismo. Yo creo que Puerto Rico ganó mucho de esta campaña
    electoral. Y me cuestiono si ese enfásis competitivo (y muy
    masculino) en el “ganar” según está definido, pudeiramos
    re-definirlo, ampliarlo, y así poder apreciar los éxitos que
    presenciamos, y que cómo pueblo conseguimos. También sería bueno
    que no aceptáramos como única, una definición de poder que se nos
    ha dado, y aceptemos que el poder no necesariamente reside con quien
    gane las elecciones.

    Yo propongo que antes de pedirle a los
    grupos políticos emergentes que “cambien” y se adapten al
    sistema que nos ha dado el bi-partidismo. Se empiecen a examinar las
    formas en que podemos comenzar a impactar el sistema electoral, para
    que en vez de pedir a los grupos que claudiquen al estatus-quo. El
    sistema electoral comience a cambiar de formas que necesitamos que
    cambien para que tengamos mas acceso, mas democrático. Pienso en
    Francia, por ejemplo, o en Londres. No son sitemas perfectos y admito
    que no los conozco bien, pero ciertamente son mejores que lo que
    tenemos. De hecho en 80Grados he visto análisis y propuestas muy
    buenas desde el punto de vista legal de los problemas y obstáculos
    que enfrentamos y propuestas modestas de por donde podemos empezar.

    Llevamos ya muchos años haciendo lo
    mismo. Cuestionamos a los grupos o partidos que pierden y los
    regañamos (a veces insultamos) exigiéndoles que cambien para que
    ganen. Pero nadie nunca cuestiona el sistema, ese elefante blanco
    enorme. La soga siempre parte por lo mas delgado. De la misma manera
    que a veces regañamos a nuestros hijos e hijas porque no aprenden,
    pero no cuestionamos que la maestra esté mal pagada, sin materiales
    en un salón con 40-45 niños y niñas por salón. Repito, la soga
    siempre parte por lo más flaco.

    Es por eso que hoy, en vez de
    preguntarnos que podemos hacer para que estos partidos, continúen
    fortaleciéndose, continúen levantando el nivel del debate político
    durante los cuatro años, difundiendo información pertinente e
    importante, fiscalizando y continuamente proponiendo soluciones
    alternas, les pedimos que cambien, y se transformen para adecuarse al
    sistema que deberíamos querer cambiar. Queremos de nuevo que se
    sometan a la estructura que cimenta el bipartidismo y el control de
    las clases gobernantes por la eternidad. Eso si es derrotista.

    Aclaro que hablo por mi, no hablo por
    los otros 17,000 votos y los sabe dios cuantos otros que aún cuando
    votaron por otro partido como quiera colaboraron y ayudaron al PPT.
    No trabajé o colaboré en el PPT en esta campaña, ese fue mi cinismo. Pero lo voy a
    hacer. Y estoy claro, no se
    trata de ganar mañana, o pasado, es más, no se trata de ganar en el
    2016. Se trata de abandonar esa carrera de ratas tan desesperada con
    el “ganar” que hace compromisos y alianzas hasta con el diablo.
    Esa obsesión con ganar que todos los días cuenta números, a través de
    encuestas, de gráficas, de conteos, ya llevamos décadas con esa
    obsesión y seguimos caminando en reversa. Para mí, se trata de
    montar una base, y crecerla y expandirla, lograr que podamos
    trabajadores y desempleados, hombres y mujeres, poder identificar
    como se nos oprime y poner la desigualdad económica, y la opresión
    social en el lenguaje del diario vivir, impactar un sistema y un
    discurso que hasta ahora, a mi me parecía impenetrable.

    No voy a terminar con números.
    Los números han sido la herramienta del sistema para embrutecer todos los campos del pensar. Voy a terminar con una cita de Audre
    Lorde: “La casa del amo no se puede desmantelar con las
    herramientas del amo.”

    Yo me uno, abre paso.

  • Papo

    Siempre los nuevos partidos señalan que las elecciones son una gran plataforma para educar y presentar sus propuestas, además de su valor organizativo,  aquí van unos datos:
     
    Elecciones 1968  PIP – 3.5%, 
     1972  PIP – 5.4%, PAS – 0.0, PUP – 0.3
    1976 PIP – 5.7%, PSP – 0.7% 
    1980 PIP – 5.4%, PSP – 0.3
    1984 PIP – 3.6%, PRP – 4.1% 
    1988 PIP – 5.5%  
     1992 PIP – 4.1%
    1996 PIP – 3.1% 
    2000 PIP – 5.0%  
    2004 PIP – 2.7%  
    2008 PIP – 2.7, PPR – 2.8  
     2012 PIP – 2.52%, PPT – 0.96%, MUS – 0.56%, PPR – 0.35%

    Sin duda todo un éxito, pero nada a volver a inscribirnos. Recuerden hacer las cosas de la misma manera y espera resultados diferentes pues la locura total.

  • Gabcosspr

    Si tomamos en consideración que el PIP creció como partido en estas elecciones (con todo y voto de castigo) y que el PPT no logró superar los éxitos del PPR en las pasadas elecciones, este fracaso lo que demuestra es que no hace falta fundar un partido si no se puede tan siquiera fundar un movimiento de izquierda verdaderamente inclusivo. Lo demás es una paja promovida y auspiciada por el fondo electoral.

    • Diogenescruzado

      Partamos de las buenas intenciones del PPT y de su necesidad de tenerlo. Creo que nadie con vocacion progresista se opone a ello. Pero no basta con las buenas intenciones de una propuesta politica. El PPT fue y es un proyecto de partido, nunca fue un partido, aunque puede llegar a serlo. Un partido no se improvisa ni mucho menos se deja llevar por la ilusion y la fascinacion de lo mediatico. Un partido tampoco se funda alrededor de unas cuantas familias y amigos, aunque ellos sirvan de apoyo, necesita de la diversidad. Al PPT le falta mucho trabajo para que en propiedad pueda ser llamado partido. Sus dirigentes antes de pensar en inscribirlo deben pensar autocriticamente antes de lanzarse de nuevo al ilusionismo que alimentan los medios.