Historia
El supermercado muñocista: ¿jugada clave?
La apuesta del gobierno muñocista a los supermercados para enrasar el problema de la alimentación, tendría un resultado nefasto: la conformación de la civilización del automóvil y la urbanización.
CONTINUAR LEYENDORosario y su generación representan una línea invisible de continuidad dentro de una narrativa alternativa que tuvo en de Diego y Belaval dos voces silenciadas por el canon. En mi memoria es algo así como una Patricia Hearst criolla.
Géigel proponía construir la UPR como una figura de resistencia a la americanización, como una fuerza de afirmación de la identidad nacional y como institución forjadora de un nuevo orden nacional.
“El resto es historia”. Esta frase siempre me ha provocado una gran tensión ya que a lo que suele apuntar es a lo innegable del pasado, a que lo que hay que decir respecto a algo, alguien o algún evento ya está escrito.
Ha sido indispensable para muchas causas nobles. Pero para esta institución de Educación Superior, la Universidad de Puerto Rico en Humacao, lo es porque ha estado vinculado a ella desde su fundación.
El 1917, la Gran Guerra y la ciudadanía americana, forzaron la revisión del lenguaje político en Puerto Rico. Concesión o imposición, la ciudadanía movilizó la opinión política en una diversidad de direcciones.
La propuesta del Comité intensificará la proletarización, puesto que promete la presencia en la UPR de un creciente número de profesores por contrato y sin permanencia. He ahí el crecimiento del “profetariado”.
En 1953 se le añadió un elemento nuevo a la reforma que prometía atender la incapacidad de la agricultura y del mercado alimentario puertorriqueño para encarar el “miedo al hambre” y la desnutrición.
El imperativo social de la época ha transformado al testigo en un profeta. Pero la memoria, en tanto discurso que elabora sentidos sobre el pasado, debe someterse a un juicio crítico.
Contrario a lo que se acostumbra pensar, la defensa de lo “puertorriqueño” es un asunto que hay que abrir más allá de los estrechos márgenes del independentismo.
Si a los libros culinarios más antiguos publicados en Puerto Rico entre 1859 y 1954 se le practica una lectura más que referencial, podríamos figurarnos varios ámbitos sociales de producción de cultura. Y sí… tenemos tela para cortar.
Lo interesante de esta disputa de principio del siglo XX es que la elaboración hegemónica imperialista no estuvo libre de pugnas, entre otras, cómo nombrar a Puerto Rico.
La narración de la novela inicia con un curioso proceso judicial contra Puerto Rico que permite al autor aclarar la tesis del texto. La Nación es acusada del delito de “incapacidad para regir sus propios asuntos”.
Las últimas generaciones de historiadores puertorriqueños han puesto en entredicho la inmensa labor de compilación documental que hizo Coll y Toste en los catorce tomos de su Boletín Histórico.
El pensamiento es fluido e inestable. Al día siguiente de que Puerto Rico se haga estado federado, república independiente o estado soberano, mucha gente correrá a re-escribir la historia.
Mientras que en Puerto Rico las preguntas sobre la identidad nacional llevaron a los posnacionalistas a alejarse del concepto del imperialismo, la historia fue distinta entre los “nuevos americanistas”.







