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Estado laico y educación sexual: Los acuerdos de Ricky Roselló


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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.
Pablo Neruda

El profesor Jean Wyllys[1], único legislador abiertamente gay de Brasil, se refiere a su país como “una nación homofóbica en vías de convertirse en república teocrática”. Alude al poder, adjetivado por la periodista como “aparentemente irrefrenable”, que han obtenido las iglesias evangélicas de extrema derecha, ahora parte de la coalición que ha tomado el congreso, con adeptos que componen el 20% de la población de Brasil. El profesor narra que un diputado de ultraderecha que se sienta cerca de él le dice “maricón” y “puto” y que los legisladores dedican su voto, “a Dios, a la familia y a la inocencia de los niños”. Esta experiencia le lleva a concluir que está en peligro el estado laico, la democracia y los derechos humanos. En Puerto Rico, vemos el despliegue de esta misma tendencia. Hace algún tiempo, una de las marchas más multitudinarias fue convocada por iglesias.

En este ensayo propongo un breve análisis crítico del discurso proferido en un reportaje y una noticia. Estos representan las gestiones suscritas el 10 de marzo de 2016, por el candidato a la gobernación del pnp, Ricky Roselló y los grupos fundamentalistas ultraconservadores para retractar la carta circular de perspectiva de género entre otras promesas de corte autoritario y fundamentalista. Si la intención de este acuerdo no es un performance mediático en el escenario vinculado a las elecciones, nos esperan tiempos de oscuridad, aunque el poder real lo tenga una junta fiscal. Estos se atisban cuando Ricky Roselló Nevares grita con voz adelgazada y patriotismo totalitario: “la patria puertorriqueña”; cuando se describe como “católico cristiano”; cuando dice en la notica citada[2], como si fuera emperador y nosotrxs atolondradxs: “mi compromiso es fortalecer lo que es mi opinión, lo que yo creo, lo que son mis fundamentos”. Pero dice además, que “sólo reconocerá a la comunidad lgbtq los derechos conseguidos en los tribunales”; que “rechazaría alumnos travestidos”; que “no se les puede permitir a los estudiantes el derecho de seleccionar si se visten con ropa de niño o niña”; que “está en contra de la enseñanza sobre perspectiva de género en las escuelas públicas, por entender que la educación sexual es responsabilidad de los padres”. Todo esto definido antes como: “ideas innovadoras y diferentes”. El “joven político” como lo nombra con acierto la periodista, y como me parece evidente, ultraconservador, no sabe que sus ideas son ya destituidas, gastadas, agrietadas, tienen siglos de edad, y lo más chocante, están en contra de los derechos adquiridos y los lineamientos de los departamentos de educación y justicia del gobierno federal (que es su norte). Alarma: El patriotismo totalitario, las creencias absolutistas y los sistemas patriarcales rígidos fueron ingredientes predominantes en la irrupción de la masacre de Orlando y lo son aún en nuestra culturización. En el horizonte, el peligro de una retractación intransigente trump-roselló de la educación sexual, la perspectiva de género y los derechos humanos.

La intención del candidato Roselló Nevares de dar injerencia a iglesias de matiz fundamentalista en aspectos de políticas educativas de equidad de género es sintomática. El 21 de mayo de 2016, en la Sección Puerto Rico Hoy del periódico El Nuevo Día se publicó una entrevista con la esposa del candidato a la gobernación. En el primer párrafo de la misma, la periodista[3] escribe: [“Prefiere usar el apellido de su esposo, dejó un trabajo cuando supo que estaba embarazada, no está en sus planes próximos retomar la carrera profesional y aunque Beatriz Areizaga García contó haber sido una líder de su partido durante sus tempranos años de juventud, por el momento, prefiere estar junto a su esposo Ricardo Roselló Nevares y que sea él quien desarrolle su carrera política y que a partir del 2017 sea el gobernador de Puerto Rico”.] Una de las preguntas que la periodista formuló fue la siguiente: [“Su esposo no está a favor de la perspectiva de género y ha dicho que echaría hacia atrás aspectos en lo que en ese asunto se avanzó. ¿Usted coincide?”] Veamos la respuesta: [“Nosotros creemos en el respeto a las mujeres, en lo que no creemos es en una clase de sexualidad exagerada en los niños. Nosotros creemos en la inocencia de los niños, creemos en la clase de salud y sí creemos que se debe enseñar respeto a todos los seres porque todos somos iguales. Lo que sí que creemos es que esos fondos deben ser dirigidos a ciencias y matemáticas. El gobierno no puede entrar a las casas y exigir e ir más allá de lo que debe hacer. Hay un espacio que es para los padres y la familia. Nosotros sí creemos en la igualdad de género. No creemos en esa clase de sexualidad. Nosotros creemos que la sexualidad se la deben enseñar los padres y en la clase de salud, más allá de eso, no exponer a los niños ante tanta sexualidad”]

La primera pregunta que me invocó al leer el reportaje: ¿Cuáles son las sexualidades “exageradas” o calificadas como “esa clase de sexualidad”? Recordé al leer la respuesta, un libro de la psicoanalista francesa Catherine Millot[4] acerca de la transexualidad: “Exsexo”. “Exageradas” es sinónimo de “excedidas”. Todo posicionamiento de sexuación que no se ajusta al binarismo de la heteronormatividad patriarcal se percibe como un “exceso” que no se puede simbolizar, que se debe suprimir según la dominación machista. Esta percepción es construida hace siglos, pero puesta en cuestión desde el siglo pasado. Pues me parece obvio que el subtexto de la frase “sexualidades exageradas” remite por implicación a las sexualidades lgbtq. Estas sexualidades han incomodado mucho a las sociedades de dominación machista y la perturbación está vinculada al desbordamiento de actos monstruosos. Parece que quienes compongan el “nosotros” del reportaje silenciarán las nuevas políticas del Departamento de Educación Federal especialmente desde 2011, pertinentes a los estudiantes lésbico bisexual, gay, transexual, transgénero e intersexual[5]. Los estudiantes trans (del otro lado de la norma binaria hombre-mujer) no pueden ser discriminados. Para simbolizar lo “excesivo” es preciso trascender el binarismo de las categorías de identidad, como lo metaforiza el acrónimo lgbtq.

Utilizo el “ustedes” y olvido la advertencia del filósofo Bertrand Russell de que el “ustedes” y el “nosotros” pueda ser un paso hacia el fundamentalismo. Aunque ustedes no “crean” (me refiero al “nosotros no creemos” y “sí creemos”) el currículo de las clases de salud y de todas las clases tiene que transformarse, ser más inclusivo, no sólo por los imperativos de las nuevas políticas educativas, sino porque es una cuestión de justicia. Estas han costado sudor y sangre a muchxs estadounidenses y a muchxs de los puertorriqueñxs de la isla y su diáspora. Considero que sin la inclusión de las mismas es difícil hablar de “un mejor Puerto Rico”, frase de la retórica de Ricky Roselló. Como se comprenderá, Puerto Rico no tiene la soberanía para contradecir estas políticas sin perder los fondos federales que ellos destinarían, según la cita, a “ciencias y matemáticas”. Pero las cartas tienen una intención transversal. El tema de la diversidad sexual se incluirá igualmente en todas las clases además de “ciencias y matemáticas” y en toda la arquitectura y los dispositivos pedagógicos de la escuela pública. Un camino largo, que requiere nuestra observación, porque estos lineamientos tienen que incidir en la convivencia: pasar del derecho al hecho. Así, porque la influencia de los mismos no es causa-efecto sobre los procederes. El hecho de que se apruebe una ley o una directriz que prohíba el discrimen no acaba la homofobia o el odio. Como hemos visto con horror, a veces la exacerba.

Cabe preguntar si las personas del Partido Nuevo Progresista que a la vez pertenecen a la comunidad lgbtq coinciden con la visión promulgada en el reportaje y la noticia. La autoimagen se crea mediada por la relación con otrxs significativxs. Cuando se viven años de rechazo esa imagen tejida así, se coagula, se torna irreflexiva. En caso contrario, si las familias puertorriqueñas se solidarizan con sus seres amados, excluidos y virtualmente invisibles, por manifestar sexualidades diversas, y no votan por Ricky Roselló, pueden decidir las elecciones. Porque el ser creyentes en religiones y en partidos políticos, no necesariamente los hace fundamentalistas. Los dos candidatos a la gobernación de los partidos principales, temen. Después de las críticas a esta visión y de la masacre en Pulse, Orlando, la retórica del candidato Ricky Roselló ha cambiado hacia un espacio de relación entre ambas visiones. En un texto reciente[6], con una retórica paternalista contradictoria, después de escribir la frase: “comunidad lgbtt”, escribió la frase típica de una prédica: “respeto hacia cada uno de nuestros hermanos y hermanas” y las palabras: “inclusión” y “equidad”. Al final se reafirmó en su posición autoritaria al decir: “Hay miles de padres como yo, que entendemos que la familia es quien tiene que educar a los niños y niñas en su educación sexual”. ¿Qué pensarán las miles de madres? No nos engañemos, el fundamentalismo y la inclusión del tema de las sexualidades diversas en la educación, son mutuamente excluyentes. ¿Y las personas lgbtq del ppd? En la misma posición autoritaria está el candidato del ppd, de voz igualmente adelgazada y temblona, Bernier. Se reunió con fundamentalistas. Acostumbra, con una retórica liada, enrevesada, no decir nada claro. No se ha reunido con líderes de la comunidad lgbtq: evade el tema. Cuando el luto dictaba el silencio de un abrazo comprensivo, se expresó con hostilidad hacia el Sr. Pedro Julio Serrano, director ejecutivo de Puerto Rico para tod@s[7]. Estos dos candidatos a la gobernación son muy análogos, dos caras de la misma moneda. Ellos y sus funcionarixs de gobierno están al servicio de los intereses del gran capital que subvenciona las elecciones. Además, se parecen en el miedo que revelan sus voces trémulas, en su poquedad, en sus artificios, en su fundamentalismo.

Otro enunciado que considero preocupante: “la inocencia de los niños”. Además de notar que proviene de una visión de la infancia contenida en la filosofía de Rousseau de 1762, es necesario decir lo siguiente: Esta construcción inaugural de la infancia moderna, como institución imaginaria, está en desplome. En esta etapa del capitalismo y las tecnologías emergentes, la supuesta inocencia es del (la) adulto no del (la) niñx. Una niña o niño puede tolerar cualquier verdad, como escribió la psicoanalista Francoise Dolto. Además, lo que no tiene que vivir, y la lectura de las cartas que mencioné lo denotan, es la insinceridad, la falta de respeto implicada en la exclusión simbólica de sus seres amados en las clases de salud. De modo que tampoco una niña o niño tiene que vivir la exclusión simbólica de sus familias diversas en el tema “Mi comunidad” del currículo de kinder. Por ejemplo, no decir cuando amerite, que es válido que un hombre ame a otro hombre o que una mujer ame a otra mujer. No decir, que[8] hay hombres femeninos, mujeres masculinas, travestis, transexuales, hombres masculinos que aman a otros hombres, mujeres femeninas que aman a otras mujeres y una variedad que combina sexo, género, y orientación sexual: heterosexual, bisexual, homosexual y lésbica, otras combinaciones o ninguna. Todas válidas. Una amiga me contó la pregunta que le hizo su hija en un momento de su infancia: —Mamá ¿esas dos muchachas son novias? Ella contesto: —Sí, son novias. Si a una niña o niño, ante una pregunta similar se le dice: —esas son dos “patas “, o “su sexualidad es exagerada”, sería además de una connotación negativa, un engaño, una obliteración que no les ayudaría a construir el “mejor Puerto Rico” tan mencionado.

La clase de salud no se ofrece en la escuela elemental, nivel k-3 (cambiado hace poco a k-8). Se puede decir que continuó eliminada. Para conocimiento de Ricky Roselló, el tema de la sexualidad es uno de los estándares de contenido, el número tres, del Programa de Salud Escolar. Lo preocupante es que en la carta circular del programa se señala que el contenido curricular “se integra” en otras clases[9]. En el nivel elemental de kindergarten al tercer grado (cambiado de kínder a octavo), que considero fundamental, cito de la carta circular 12: [“El contenido curricular del Programa de Salud Escolar se enseñará de manera integrada en los cursos que se ofrecen en este nivel, cuando no se cuente con un maestro de salud escolar certificado”]. En el momento que escribo, faltan cientos de maestros sin nombrar. No hubo cambio de una administración a otra por más que se habló de “nuevas políticas públicas”. Para que no se insulte nuestra inteligencia, debo decir: si no me equivoco, sería la primera vez que un gobernante de la colonia elimina un estándar de contenido curricular porque cree que “la educación sexual es responsabilidad de los padres”.

La educación sexual no necesariamente es tarea exclusiva de los padres y las madres. Ellxs no necesariamente están formadxs y preparadxs para la complejidad de los temas de las prácticas curriculares y la sexualidad. El adjetivo educación implica a las instituciones educativas. Aunque si se lee detenidamente la carta circular de perspectiva de género del Departamento de Educación de Puerto Rico, se notará que está encaminada a combatir el sexismo. No al diseño de la educación sexual. Si se leen además las cartas que mencioné, se advertirá que están orientadas a combatir el acoso, la violencia escolar y la exclusión de estudiantes lgbtq. La carta circular de perspectiva de género de Puerto Rico, el gobierno “PNPPD”[10] la disimuló. El PNP (Administración Fortuño) la escamoteó y el PPD (Administración García Padilla) retrasó lo más que pudo[11] su realización. Es una carta asexual que hace invisibles las sexualidades mencionadas: No las nombra explícitamente, algo que la hace parcial e incompleta. Pero esto no es motivo para derogar sino para fortalecer. La carta se aprobó por las presiones de las organizaciones feministas. Además los gobernadores han aparentado mojigatería. Por ejemplo recordemos que García Padilla repetía: —El matrimonio es entre hombre y mujer. Yo le añadía a su alocución: independientemente de cuál sea su sexo. Los sectores conservadores consideraron siempre la carta, sospechosa de subversión de “la familia tradicional”. Invoco el sostén del lenguaje coloquial boricua para decir: —mera—, pero si esa familia no necesita defensa. Su maquinaria discursiva es estructural, inconsciente, se repite diariamente. Al contrario, ese imaginario canónico, cuyo código civil tiene más de 200 años de edad, necesita transformación, tiene fisuras manifiestas: No representa a la diversidad de familias, genera violencia y obstruye derechos humanos. Necesita transicionar más que unx estudiante transexual. Educación sexual: Asignatura pendiente en los sistemas educativos de Puerto Rico. ¿Esperaremos otro siglo?

Puedo fundamentar mi aseveración respecto a la importancia de la educación sexual de muchas formas. Por ejemplo, con los muchos relatos que me han hecho jóvenes de cómo fueron abofeteadxs por sus padres y/o madres cuando estxs notaron que su orientación sexual no se ajustaba a la norma rancia del binarismo hombre-mujer. ¿Ustedes lxs dejarían sin una protección mediadora a merced de sus padres y madres? Esta visión es muy ingenua e irresponsable porque asume que todxs los padres y madres “educan” sin maltrato a sus hijxs[12]. En el reportaje citado se afirma: “El gobierno no puede entrar a las casas”. El gobierno ya entró a las casas hace tiempo: Ley de maltrato de menores, Ley de violencia doméstica… Lo que el gobierno no puede aunque pretenda, es calificar con totalitarismo sutil, alguna sexualidad como “exagerada”. ¿Cuál es el criterio? ¿La norma binaria?

Es preciso recordar que en los casos de abuso sexual han sido sus propios familiares heterosexuales lxs abusadorxs. Muchas veces lxs jóvenes son expulsadxs de sus hogares. Conozco de cerca hogares-instituciones que hacen labores heroicas encaminadas a protegerlxs. En mi experiencia clínica puedo decir que escuché relatos de abusos provenientes de pastores fundamentalistas, algunos sagaces depredadores de cuerpos, “mentes” y dinero. Pero Ricky Roselló hizo arreglos con “pastores” (en la foto, todos varones). Es preocupante que lxs que compongan su “nosotros” no puedan divisar otros análisis sin reclamar algún adjetivo teologal, que no puedan separar iglesia y estado, y confundan o fundan “creyente” y “ciudadano”. Después de la masacre de Orlando esos “pastores” continuaron con su masacre habitual: Ametrallar, disparar palabras-proyectiles con sus bocas fundamentalistas y decir que somos “abominación”. Pero quienes le dieron de forma impropia, espacio mediático a la estulticia en el momento más doloroso, fueron los locutores y charlistas de noticias de los reality show radiales (sustitutos de La comay) con sus imposturas cínicas, sus chácharas y juicios moralizadores, sensacionalistas, propios de la sociedad del espectáculo[13]. Muchos omitieron el tema (homofobia por omisión) y no se les hizo el nudo en la garganta que a mí no se me quita. Como dice el teólogo Leonardo Boff: “los medios de comunicación de masas funcionan como aceite para la maquinaria de dominación”. Sospecho que el aceite es marca Payola. Pero lo aterrador es que el funcionamiento de los discursos mediáticos es hegemónico, su violenta interpelación impone modos de recepción que se desplazan a otros ámbitos.

Uno de los desplazamientos afecta a las mujeres. Pertenecemos a un género o sexo subordinado y tratado de forma despectiva en nuestra isla. Por ejemplo, en el discurso mediático vinculado a la política partidista puertorriqueña, a la licenciada Alexandra Lúgaro, la nombran, “La Lúgaro”, a la licenciada María de Lourdes Santiago, le dicen, con confianza sospechosa, “Mariadelurdes”, a la doctora María Mayita Meléndez, “La doña María” o “La doña esa”, a la Sra. Carmen Yulín Cruz, “La Yulín”, a la Sra. Jennifer Gonzalez, “La JLo”… a las mujeres que viven en residenciales, “Las Yal” y “Las cuponeras”[14]. En el imaginario mediático, el mote “La” no tiene equivalente en el uso de un posible “El” para los varones, y se utiliza con frecuencia dirigido a las mujeres que están confinadas. Ellas igualmente, pierden sus nombres al entrar a la cárcel. Por ejemplo: “La Grilla”. Pero el ejemplo por antonomasia está en el sistema educativo de Puerto Rico: Las maestras: componen el 80.5%[15] de lxs educadorxs y hemos visto cómo han sido maltratadas, su bajo salario y cuáles son sus condiciones de trabajo. Hasta en el documento que ofrece esta estadística son invisibles en el título: “Perfil del Maestro de Puerto Rico”.

En el reportaje citado se dice que una mujer debe ganar igual que un hombre por el mismo trabajo. Coincido. Además no hay que olvidar que su porcentaje de participación en el senado y la legislatura es exiguo. Lo que es peor, algunas senadoras no representan ni a las mujeres ni a las poblaciones vulnerables. El patriarcado no es cuestión de sexo, la homofobia tampoco. Esta triste verdad nos la recuerda el periodista, Israel Rodríguez Sánchez[16] en su texto “Cómplices del discrimen”. Cito: [“Rossana López, una de las senadoras populares que más votos sacó en las primarias, por ejemplo, fue la que aguó el proyecto 238, aprobado por esta administración para prohibir el discrimen por orientación sexual e identidad sexual, y arrastró los pies con el proyecto para permitir que dos madres lesbianas pudieran adoptar a su hija… Otra de las senadoras que más votos sacó en primarias, la novoprogresista María Milagros Charbonier, quiere legislar de acuerdo a sus creencias religiosas, y fue la que encabezó a un grupo de legisladores que intentó frenar sin éxito en los tribunales el matrimonio gay.”] Todas y todos estamos presxs, en una red de significados y sentidos: el heteropatriarcado, la violencia machista y sus espacios mediáticos.

La doctora Rita Laura Segato[17], antropóloga e investigadora, en su libro “Las estructuras elementales de la violencia”, una impresionante investigación realizada en cárceles, trabajó el tema de la dimensión simbólica de las violaciones de mujeres y los feminicidios. Se trata de los efectos de la virilidad depredadora, de la masculinidad tóxica en crisis[18]. Estadísticas horrorosas como las nuestras. Segato invita a mirar el acto cruento contra una mujer genérica como una manera de homeostasis, de autorregulación, de estabilización del sistema hetero-patriarcal (utilizándose la violación y el crimen como actos disciplinadores, castigos, venganzas). Ella propone analizar este fenómeno en forma sistémica. Por ejemplo, en los imaginarios de los hombres, las mujeres son ubicadas (de forma no necesariamente deliberada) en un lugar de subordinación. Cuando ellas no asumen ese lugar, entonces ellos tienen que “ajustarlas en cintura”. Un mandato de violación rige en el horizonte mental del hombre sexualmente agresivo o que ha sido víctima de sistemas patriarcales rígidos. Y los sistemas patriarcales rígidos son también actos barbáricos, inducciones crueles. Los hombres presos que ella entrevistó no necesariamente podían explicarse por qué habían violado a las mujeres. Uno de ellos dijo algo que la doctora adjetivó como paradigmático: “solamente la mujer creyente (aquí en el sentido de evangélica) es decente”. Una dicotomía muy repetida en nuestra cultura: “mujer virtuosa” y “mujer”[19]. Estos opuestos binarios atraviesan los discursos patriarcales, son problemáticos, estigmatizan especialmente a las mujeres y su discusión debe formar parte de un currículo de educación sexual.

Permanecer en el hogar para atender lxs hijxs es una opción válida. Sólo quiero recordar que en estos tiempos de crisis económicas muchas mujeres pobres (la mayoría de la población según las investigaciones: más de 80%) que no pertenecen a la plutocracia que domina, no podrán hacerlo, porque son el único sustento de sus hogares y por lo que la antropóloga, doctora Marta Lamas[20] denominó el entrecruce entre el trabajo doméstico y el remunerado. Cito: [“…Las consecuencias del entrecruzamiento que se da entre el trabajo doméstico y el trabajo remunerado van desde la carga física y emocional de la doble jornada, pasando por una restricción brutal de sus posibilidades de desarrollo personal, de sus vidas afectivas y sociales, y de su participación política como ciudadanas, hasta llegar a la vulnerabilidad laboral; así, son ellas, y no ellos, quienes faltarán al trabajo para resolver cualquier problema doméstico o familiar.”] Se debe lograr algún día la remuneración a las mujeres por el trabajo doméstico. Es necesario hablar estas disyuntivas en las escuelas públicas de Puerto Rico y la clase de salud y/o ciencias de la salud se debe ofrecer en la escuela elemental, desde el nivel k-3 o k-8. Además, si una niña o niño puede ser abusado sexualmente desde el nivel pre-escolar, entonces cuanto antes es necesario hablar de abuso sexual, diversidad sexual y temas vinculados.

La palabra “teología” no hace inocentes a lxs perpetradorxs de la violencia moral. Violencia que es la forma simbólica más eficiente de subordinación. Tan eficiente que lleva siglos pegada a los códigos jurídicos y con la crítica feminista apenas la hemos rozado. Las teologías (con algunas excepciones[21]) han sido quehaceres dominados por varones misóginos y se han utilizado como una forma de opresión bastante poderosa a mujeres, niñxs y personas vulnerables. ¿Por qué será que no hay mujeres oficiando misas católicas? Detrás de la palabra de los “santos varones” de las diversas teologías se pueden esconder experiencias dolorosas que me han sido relatadas, porque cuando una mujer o un hombre, un niño o niña solicitan su “ministerio”, están más vulnerables que nunca. Recuerdo la frase de un teólogo brasileño que visitó Puerto Rico y dijo que más valía un ateo buen ciudadano que un creyente bribón—o bribona— (el énfasis es mío). Pero ante esta trama autoritaria que no tenemos por qué legitimar, es necesario transformar la palabra de odio que recibimos, intercalar la letra h: “¡Ohdios”[22], si nos van a “salvar”, que cuenten primero con nuestro consentimiento! ¡Ohdios protégenos de tus seguidores!

[1] Entrevista de Dolores Curia, en Página/12 “Panorama desde el golpe” (24 de junio de 2016).

[2] “El precandidato a gobernador se define como “católico cristiano” ante un grupo de religiosos en Levittown, Toa Baja” de Frances Rosario, 10 de marzo de 2016. En

http://www.elnuevodia.com/noticias/politica/nota/encontrarickyrossellodelaensenanzasobreperspectivadegenero-2172601/ .

[3] “A tiempo Completo en La Fortaleza” de Wilma Maldonado Arrigoitía en “Puerto Rico Hoy” del periódico El Nuevo Día, del sábado 21 de mayo de 2016.

[4] Millot, C. (1984) Exsexo. Ensayo sobre el transexualismo, Catálogos Paradiso: Argentina.

[5] http://www2.ed.gov/about/offices/list/ocr/letters/colleague-201504-title-ix-coordinators.pdf; Carta a los coordinadores Titulo Xl y Dear Colleague Letter: Transgender Students (May 13, 2016) http://www.ed.gov/ocr/letters/colleague-201605-title-ix-transgender.pdf y el manual de prácticas emergentes . www.ed.gov/oese/oshs/emergingpractices.pdf

[6] Ver “Rechazo a carta circular” en Tribuna Invitada, El Nuevo Día, 2 de octubre de 2016.

[7] Ver: http://elvocero.com/activista-arremete-contra-david-bernier/ 7 de julio de 2016.

[8] Utilizo las categorías que sugiere Marta Lamas en su texto: “La perspectiva de género” Revista de Educacion y Cultura: México.

[9] Carta Circular 12-2013-2014.

[10] Utilizo un acrónimo que leí en un texto de Emilio Pantojas García. http:/www.80grados.net/todos-contra-todos/

[11] Ver texto “Perspectiva de género, sexopolítica y niñez” de Jaime Géliga Quiñones, del 27 de mayo de 2016, en: http://www.80grados.net/perspectiva-de-genero-sexopolitica-y-ninez/

[12] Ver Disdier Flores, O., Lugo Zavater, R. Z., Irizarry Pérez, M. Perfil del maltrato de menores (2012-2013) en Puerto Rico, Instituto de Estadísticas, 15 de junio de 2016.

[13] En nuestra sociedad del espectáculo, un ejemplo de violencia machista, repetida en una emisora de noticias am, utilizándose un lenguaje de brutalidad y masculinidad tóxica en la descripción del cuerpo de una mujer de la política, la Sra. Jennifer González, candidata a comisionada residente, se relata en el reportaje de Leysa Caro González: “Exige medidas contra Pabón Roca” en el periódico El Nuevo Día del 9 de agosto de 2016. La petición de la Sra. González fue contestada por la emisora con unas disculpas tenues, con mayor violencia sutil. Un excelente análisis del tema de la radio am lo encuentran en los siguientes textos del escritor puertorriqueño, Eduardo Lalo: “La radio cansada” en el periódico El Nuevo Día, 17 de septiembre de 2016, http://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/laradiocansada-columna-2241909/, y en ”It is what it is: Jay Fonseca como reality show”, Periódico Claridad 1 de junio de 2016.

[14] Un excelente texto al respecto es: “Orgullosa del cacerío y del arrabal” de Raquel Rodríguez Gauthier en Tribuna Invitada, El Nuevo Dia, 22 de septiembre de 2016.

[15] Fuente: Disdier Flores (30 de junio de 2016), Perfil del maestro de Puerto Rico, Año escolar 2012-2013. Instituto de estadísticas de Puerto Rico

[16] Texto de Israel Rodriguez Sánchez “Cómplices del discrimen” El Nuevo Día, Sección, En Vitrina, el 17 de junio de 2016.

[17] Segato, R. L. (2003) Las estructuras elementales de la violencia, Prometeo: Universidad Nacional de Quilmes Editorial: Argentina.

[18] Frase de Joseph M. Pierce.

[19] Un texto pertinente sobre el tema: Santos, B. Segura, D. (2016) “El perfil de la mujer de dios: Un discurso que justifica la violencia hacia la mujer”. En: Memoria Foro de acercamientos Lingüísticos a los Problemas Sociopolíticos actuales, 2015, p.101-110, Lingüística Critica: UNAM, México.

[20] Lamas, M. en su texto: “La perspectiva de género” revista de Educación y Cultura: México, p.9.

[21] Recomiendo los siguientes textos: “Fundamentalismo religioso y homofobia” del Dr. Luis N. Rivera Pagán, en: http://www.80grados.net/fundamentalismo-religioso-y-homofobia/ y el libro del profesor Boswell, J. (1988) Cristianismo, Tolerancia Social y Homosexualidad, Los gays en Europa occidental desde el comienzo de la Era Cristiana hasta el siglo XIV. Barcelona: Biblioteca Atajos I, Muchnik Editores SA.

[22] Vocablo leído en la revista Página/12.

  • salvando al pueblo

    Así está este país por el egoismo de unos y la ignorancia de otros. Hemos llegado al borde del abismo y este candidato nos acabará de empujar. Cada Pueblo tiene lo que decide tener y después que aguante.

  • waldy tellado

    Wauuu,que mucho comentario,a nadie le interesa que tu quieras que bernier gane ,jajajaj,que mierda de periodico digital,cargandole la maleta al corrupto PPd….