Inicio » 80grados, Columnas

¿Independencia para qué?


 

Puerto Rico Paro NacionalLos seres humanos debiéramos poder aspirar a procurar el más amplio desarrollo  de nuestras capacidades y potencialidades individuales. Para ello, como seres sociales, necesariamente tenemos que relacionarnos y cooperar de distintas formas con otros miembros de la comunidad; interacción que debiera producirse de forma pacífica y responsable, en respeto al derecho igualitario de los demás de procurar y gestar también su máximo crecimiento individual. Idealmente, cada cual debiera gozar de la mayor libertad posible de acción y pensamiento para trazar su propio camino y manifestar su ser individual que resulte compatible con un orden civil básico; y contar con similares incentivos, oportunidades y herramientas sociales para conseguirlo. Idealmente, además, no debía ser dado a unos explotar las capacidades de otros en beneficio suyo y menoscabo de aquellos.

Para que los individuos puedan desarrollar al máximo ese potencial de desarrollo personal, resulta necesario que tengan pleno derecho a participar de las desiciones colectivas tomadas por los grupos de lo que forman parte, y que tales grupos gocen a su vez de autonomía frente a agentes externos. Toda comunidad humana debiera tener derecho a autogobernarse, y a que sus instancias de gobierno se encuentren lo más cercano posible a quienes la componen; para así garantizar que sus derechos de participación no queden diluidos y puedan ser ejercitados con efectividad de la forma más directa posible. Cuanto más una decisión afecte a los miembros de un grupo o comunidad, más control debieran tener estos sobre la misma, y mayor debe ser su derecho a decidir con preferencia de otros sobre los cuales las determinaciones en cuestión no tendrán efectos o implicaciones directas. De tal modo, el control sobre una comunidad por agentes externos o distantes resulta claramente contrario al principio democrático de gobierno por los afectados; y constituye en sí mismo un atentado contra las posibilidades de desarrollo de las capacidaes de sus miembros.  Ello, además de que normalmente ese control externo se ejerce en función de procurarle beneficios a quienes controlan desde fuera, en perjuicio de esa comunidad.

En atención a esos postulados, defiendo la independencia para Puerto Rico como un imperativo libertario y democrático. La concibo no como un fin en sí misma, sino como un medio para que esta comunidad particular pueda contar con las mejores herramientas y poderes colectivos necesarios para poder crear condiciones generales de vida que nos permitan proveer a nuestros conciudadanos las mayores oportunidades posibles para el libre desarrollo de sus potencialidades individuales; lo que en última instancia redundará en beneficio de toda nuestra sociedad.

No creo en reivindicar nuestro derecho a la independencia como un asunto primordialmente de naturaleza nacional-cultural. Puede ser por ignorancia, pero ni siquiera sé de qué hablamos cuando nos referimos a “la cultura, valores y tradiciones puertorriqueñas”. Más bien, quisiera pensar que en un Puerto Rico independiente, cada uno de nosotros tendrá derecho a escoger sus preferencias culturales de todo tipo, manteniendo a la vez brazos abiertos a las aportaciones de otros hermanos caribeños y de cualesquiera otros confines del mundo que estén comprometidos con el bienestar de una comunidad de todos. Una sociedad abierta, que, sin renegar de su herencia histórica, genere una cultura nueva que emerja del conjunto de las más diversas aportaciones de todos aquellos dispuestos a convivir en este geografía, provengan de donde vengan, sin tener que someterse a la norma de lo que una mayoría pudiera considerar como “la cultura puertorriqueña”.

Tampoco creo en abogar por la independencia como un fin en sí misma. Nada de eso de “independencia hasta con monarquía”; ni mucho menos para tener la libertad de aniquilar nuestro ambiente o superexplotar a nuestra gente pobre y trabajadora. Defiendo la independencia porque racionalmente me encuentro convencido de que nos brindaría la oportunidad de trazar un camino distinto en cuanto a lo que han sido las premisas sobre las que se ha articulado nuestro modelo de crecimiento económico (capitalista dependiente), para finalmente conseguir establecer las bases de una sociedad más democrática, igualitaria y participativa, mediante el desarrollo de un modelo económico justo y solidario. Una sociedad donde la gente no tenga como prioridad individual la acumulación de dinero y bienes de consumo, pero en la cual podamos garantizar oportunidades de educación y trabajo digno para la generalidad de la población, que nos permita alcanzar estándares de vida razonables.

Por eso, no puedo condenar a tantos miles de puertorriqueños que, educados en una cultura eminentemente individualista y colonialista, en su objetivo de asegurarse mejores condiciones económicas y sociales de vida inmediatas; se aferran desesperadamente a alternativas de relaciones políticas con Estados Unidos que, en mayor o menor grado, nos condenan a subsistir en perenne situación de subordinación colectiva (política, psicocultural y socioeconómica) frente a los intereses de dicha metrópolis. Condenarlos simplemente por aferrarse a lo que conciben como su seguridad y bienestar, me parece absurdo. Ante el colapso del presente modelo colonial, queda de mí intentar convencerlos de que existe otra ruta más eficiente y conveniente de crecimiento económico, que a la larga nos permitiría generar un verdadero desarrollo comprensivo y sostenido de las diversas potencialidades de nuestro país; la cual resultaría ser, además, más justa y democrática y digna. Y es que una cosa es estar de acuerdo con que el presente modelo colonial está gastado y en franca decadencia, y otra el gestar una verdadera unión de voluntades sobre alternativas a largo plazo de soluciones al problema. Por eso, repetir el clásico discurso independentista construido fundamentalmente sobre consideraciones de salvaguardar la cultura nacional y obtener soberanía política como fines últimos, no me resulta suficiente.

Recientemente he experimentado preguntar a varios amigos, compañeros independentistas, su parecer sobre si piensan que las cosas en general hubiesen estado mejor que ahora, de haber advenido Puerto Rico un país independiente en los albores del siglo pasado. Curiosamente, la respuesta casi unánime ha sido que no. Imaginaron que hubiésemos tenido más corrupción, exclusión, miseria y explotación. También parece haber consenso en elucubrar que habríamos sufrido sangrientas dictaduras, seríamos una sociedad menos tolerante, habríamos contaminado mucho más el ambiente, e igual seríamos una economía totalmente dependiente y subordinada a EEUU. Nunca lo sabremos. Sin embargo, no podemos cerrar los ojos a hechos evidentes como los que nuestra clase trabajadora se ha beneficiado de muchas de las reivindicaciones alcanzadas por la clase obrera de la economía industrial más desarrollada del planeta; nuestra población marginada ha aprovechado y se encuentran grandemente condicionada por los programas de un Estado benefactor producto de las contradicciones de clase al seno de esa economía desarrollada, y que, en el ajedrez del imperialismo global, en muchos aspectos hemos gravitado más cerca de la metrópolis que del tercer mundo.

Son asuntos que debiéramos reconocer los independentistas a la hora de establecer un programa que nos permita convencer a nuestra población sobre las posibilidades de una independencia de cara al futuro, a partir de las circunstancias particulares del Puerto Rico de hoy. Un proyecto que tenga la honestidad de reconocer las cosas positivas (sí positivas) que nos ha dejado nuestra herencia colonial, al igual que aquellas severamente detrimentales. En ese sentido, sostengo que la alternativa de la independencia para Puerto Rico no puede estar de ninguna manera divorciada de lo que constituye un proyecto social mayor, orientado a generar una economía solidaria que promueva mayores y mejores oportunidades para todos, así como una mayor participación verdaderamente democrática de las grandes masas puertorriqueñas. De otro modo, sinceramente, paso.

  • Angel Luis Torres

    Este articulo comienza mintiendo desde el principio y cito “Los seres humanos debiéramos poder aspirar a procurar el más amplio desarrollo de nuestras capacidades y potencialidades individuales.” En verdad que es totalmente contradictorio ya que los que fomentan la ideologia independentistas no aspiran a desarrollar las capacidades y potencialidades INDIVIDUALES sino COLECTIVAS. La independencia socialista que ustedes aspiran busca limitar los derechos del individuo y por el contrario fomentar el colectivismo.

  • Pablo Rivera Soto

    Muh… independencia, la que tenemos para declararnos en quiebra y declarar estados de emergencia fiscal y social. La de un Pais, como cualquiera otro.

  • CUQUI

    La Reunificación de Puerto Rico con España es el único camino que todavía tiene esta tierra para no perderse por completo. Aquí las tres ideologías que se discuten hoy han sido producto y creación de la invasión del 98. Puerto Rico fue la primera autonomía que tuvo España, aquí no existía ninguna guerra de independencia como ocurría en Cuba. Los puertorriqueños habían trabajado todo el siglo 19 por la anhelada autonomía y consideraban a España su nación, querían más autogobierno pero siempre dentro de España. La independencia nunca tuvo agarre en la provincia española de Puerto Rico y el cacareado ‘Grito de Lares’ no pasó a ser más que un maullido liderado por dos venezolanos y financiado por dominicanos. Los patriotas puertorriqueños (que eran españoles por obra y gracia de haber nacido en tierra española, en esta isla) rápido sofocaron esa escaramuza que ha sido elevada a un nivel mítico impulsado por EEUU para sus propósitos anexionistas (por eso ha de preguntarse uno por qué el independentismo tiene olvidado el Grito de Jayuya que sí fue liderado por puertorriqueños, no como la ficción del Grito de Lares que fue un evento impulsado por extranjeros y financiado desde el extranjero). Desde el 1898 EE.UU. ha intentado arrancar a España de Puerto Rico, esa ha sido la misión desde el primer día. Impulsaron la Leyenda Negra, el odio a España como religión y dividieron al país para ellos vencer. Porque al odiar a España nos estamos odiando a nosotros mismos que somos los descendientes de los españoles y su conquista. Tras la invasión nos separaron de nuestro país y nos han dividido en tres sectas donde no importa en cuál de las tres EE.UU. mantiene el control de la isla, porque así le ha ocurrido a República Dominicana bajo su independencia. EE.UU. nos quitó nuestra nación y borró del mapa la reunificación para asegurarse de que estuvieramos 100 años o más divididos con tres ideologías que al final cualquiera de las tres es la misma cosa: seguir bajo el control de EE.UU y separarnos de España.

    • Erny

      Me gustó la narración histórica y el señalamiento de nuestro patrimonio español, pero de verdad usted cree que la reunificación con España sigue siendo una opción? Eso está en el pasado y no hay medio político viable para lograr eso. Eso ni siquiera es una opción.

    • Allan Britto

      Editorial del New York Times publicado en Febrero 22, 1899.
      (Parece sugerir que el oficial S. S. Harvey le describe al Senador Hoar lo que vio en PR en ese tiempo)

      AMERICANIZING PUERTO RICO

      In an editorial in The Times of Jan 16 captions, “Senator Hoar’s Resolution,” there occurs this sentence: “It is a project of violence, of danger, of inhumanity, and of bad faith.” That sentence covers the case of Puerto Rico exactly.

      It is a project of violence – of danger to good order and good government – to turn the government of this island over to the people now here. It has been tried in some dozens of Spanish colonies that have thrown off the yoke of Spain. In all there has been violent destruction of all decent government. It will be
      the same here if the government of the island is turned over this people.

      Ah, but we will leave the troops of the United States here to preserve good order. Exactly. Leave the troops to back up and assist the 5 per cent of educated Spaniards and Spanish educated Puerto Ricans to govern and keep in subjection the 95 per cent of industrious, producing Puerto Ricans, who are not educated, and never will be under the domination of the Spanish educated class.
      There is over 90 per cent of this people who are vassals, peons, or slaves in neatly all but name. It is inhuman, it is an act of bad faith to turn these people over the tender mercies of the dominant class here – to the same masters that have worked and controlled them, with the assistance of the Spanish Army, for ages past.

      It is true that we have driven the Spaniards out. It is true that we have substitutes the United States troops and the Stars and Stripes for the Spanish troops and Spanish flag. That is all. These people, as all people, of right ought to be free and independent. But children and vast hordes of people cannot be free and independent because they have not sufficient knowledge to govern themselves.

      Let us educate these people, and teach them what government of the people means. They do not know, and never will unless the people of the United States teach them. It is inhuman, and an act of bad faith, to assist the dominant 5 per cent to keep them in subjection and ignorance. It might be supposed that the educated, governing class would desire to educate the mass of the people, but it is not so. In talking with an educated Puerto Rican – M. D. who was graduated at one of our medical colleges – I suggested a perfect system of free schools. He assured me that would never do. It would do to have higher education for the centres of wealth, of course, but education of the masses would destroy labor. This M.D. expressed surprise that I, an Army officer, should favor universal
      education and believe in a republican form of government.

      Turn this island over to the dominant class, and it will be Spanish in all but name a hundred years from now. Make a District of Puerto Rico. Appoint a commission of citizen of the United States to govern it. Introduce a few hundred school teaches. Organize a systems of free schools teaching nothing but English, and in a few years a portion of these people can be safely admitted into
      Government. In less than twenty-five years it will be a colony of American citizen, who will be able to organize a Government in republican lines. It is the only way we can govern these people with any hope of success.

      The educated class have no use for us or for our ideas of government. Their education is on entirely different lines. They desired to get rid of Spanish taxation, and we relieved them of that. Now, if we will turn the government over to them and back their government with our strong military arm, it will suit the dominant few exactly.

      Puerto Rico is a beautiful country, and the land are very productive. The people are a light-hearted, simple-minded, harm-less, indolent, docile people, and while they gamble, and are fond of wine, women, music, and dancing, they are honest and sober. They seem to realize that labor there has no reward, and that their existence is not much improved by the small share they receive of what they produce. Therefore they had just as well not labor at all. As ignorant and simple as they are, they hope a change of government will improve their miserable condition.

      The mass desires education. Talk to the people of an English education and they show an eagerness for it, entirely beyond one’s expectation. They would gladly accept any form of government that will give them an education or enable them to get it. The people are ample able to support free schools and would freely do so, if the priests were not allowed, as now, to control them.

      At present the priest are the head of whatever school system exists. The teacher looks to the priests for employment and commendation. The result is, the children are well up on church forms and ceremonies, if nothing else. These people, while nominally Catholics, are nothing in religion. Catholicism is all
      the religion they have ever known, but it is connected in their minds with their late military ruler and with the outrageous taxation under which they have existed.

      There is fear of the Church, but not love for it. I think it is a happy
      hunting ground for missionary, especially if he will shove the free school ahead of him. But I have no desire to arouse any religion feeling or prejudice. I do most earnestly ask the people of the United States to consider the 950,000 people on this island, who are uneducated and unable to care for themselves, as well as the 50,000 who are qualified and equipped to take care of themselves.

      Turn this Government over to the people here now and you turn it over to the 50,000 people who are educated against all your ideas of government, who have no sympathy with you or your political or religious ideas, who will perpetuate Spanish ideas, with this startling difference, they will have the United States troops to sustain and back up their un-republican, un-democratic ideas, instead of the Spanish troops they formerly had.

      The 950,000 who would, if educated and if they had the opportunity, become good citizen of our great Republic, will continue to exist as the peons of the educated gentlemen who have lived off their labor for generations past.

      As an officer of the United States Army, I meet these gentlemen of the educated class. They are polite, kind, sociable, pleasant gentlemen. I think them honest, truthful, and just. They treat us with consideration socially – but they were the same to the Spanish officers before us. Their education is not ours, their ideas of government is not ours, and if the Government is turned
      over to them, ideas of republican government will flow extremely slowly over this lovely land.

      S. S. Harvey
      Ponce Puerto Rico, Feb 10, 1899.
      The New York Times
      Published: February 22, 1899

      • Andrés de Bustamante

        Una visión muy particular la de este señor. Este veía en esta isla oligarquías, falta de educación, una necesidad de implementar el idioma inglés desplazando el español (ya que todo eso es malo). Tenia una pobre estima por los puertorriqueños de todos los niveles sociales, aunque expresa un particular optimismo para con la isla y su gente, pero desde su particular perspectiva del mundo. Típica visión victoriana del mundo anglosajón. Ni mencionar su desdén contra el catolicismo.
        La verdad es que a los EEUU le tomó 54 años a la fecha para devolver el gobierno de Puerto Rico a los puertorriqueños. Y hasta hoy tenemos menos poderes que durante el siglo XIX. Una ironía para el gran paladín de la libertad y la democracia. El artículo critica el orden social existente y los beneficios que traían las tropas estadounidenses, pero la historia demuestra que esas tropas fallaron en proveer buen orden social inmediatamente luego de la invasión. Por el contrario, causaron gran crisis social en los campos donde no tuvieron presencia alguna pues el interés de la invasión era comercial, mayormente por la azúcar de caña.
        Durante el siglo XIX la vida del ciudadano común en todo el mundo era difícil, eso es un hecho. Ciertamente, entonces España no tenía mucho que ofrecer por sus múltiples problemas políticos y económicos. Pero posterior a la invasión del 1898, las vida en la isla empeoró grandemente. Tanto así que pasamos de ser una comunidad relativamente pujante a convertirnos en el país más pobre del continente.

    • Jorge

      Coqui Baja de esa nube. En Puerto Rico nadie quiere volver a ser colonia de Espana. Se nota que no conoces como son los espanoles. Ellos son mas racistas y peores que los norteamericanos. Tu estas en una fantasia eternal si piensas asi. Ve con un doctor y medicate.

  • Jose Nicolas Medina

    Concuerdo Ruben con gran parte de tus postulados. El fin o fines colectivos a perseguir debe ser la mayor felicidad, libertad y bienestar posible para la poblacion toda o su inmensa mayoria. Luego viene el problemas de los medios para conseguirlos, y uno de los medios principales es la plena soberania politica, pues solo con el control de los poderes soberanos podemos diseñar los proyectos necesarios para el logro de los fines. Ahora bien,, tanto el desarrollo de los medios como el logro de los fines deben estar permeados de una etica solidaria, compasiva, participativa. Y para la instrumentacion de los medios y los fines no podemos abstraernos de la realidad concreta, de las realidades concretas de nuestra formacion nacional, lo que “es” la nacion puertorriquña y su constante transmutacion y cambios. Por tanto hay que partir de las “tradiciones” en la busqueda de “legitimidad” para pasar a la relacion de la “tradicion” con los “nuevos fenomenos”. Por eso hay que reconocer que no es lo mismo una colonia de Africa de un Portugal atrazado y pobre que de un imperio desarrollado como EU que nos impacta con sus instituciones. Como tampoco hubiera sido lo mismo si a los puertorriqueños no le hubieran impuesto la ciudadania americana en 1917, cuestion que hace mas dificil la lucha por la Independencia. Sin esa ciudadania no hubieran aplicado las mismas protecciones ni hubiera ocurrido el libre transito de la emigracion, y hoy somos 3.5 millones aqui y 5 millones alla en la metropolis. Si hubieramos sido republica como le toco a Cuba al cabo de la guerra del 1898 Puerto Rico hubiera sido un Protectorado neocolonial, sin duda, sujeto a la explotacion de oligarquias parasitarias y del gran capital, con intervencion de “marines” y dictaduras como lo demuestran las experiencias de Cuba (Machado, Batista), Nicaragua( familia Somoza), y demas paises centro y latinomericanos, no porque despreciemos a Betances y Albizu, sino por la bota del Minotauro americano que lo hizo en esos paises a pesar de heroes como Mella, Guiteras, Sandino, Farabundo Marti, Jacobo Arbenz, ect. Y es partiendo de la tradicion o lo que “es” es como mejor llegamos a lo que deseamos “deberian ser” las cosas. Gramsci en el Principe Moderno discute la tradicion filosofica y politica italiana- Croce y Maquiavelo- porque asi se atornilla mas a su nacion, igual hace Almilcar Cabral cuando en respuesta a los comunistas les dice “si en Guinea Bissau no hay obreros”, y organiza como base de su partido a los ancianos venerables de las tribus, o Mariategui que en sus profundos 7 ensayos de la realidad peruana concluye que el razgo definitorio del Peru son los indigenas. Resta pues reconocer los rasgos distintivos de nuestra nacion para atornillarnos a nuestra realidad y no ser chiringas sin cordel perdidos en la luna. Como razgos distintivos de indole mayor de nuestra formacion nacional señalo la ciudadania americana por 97 años ( un plesbicito ciudadania americana si o no nos sorprenderia con una votacion de mas de un 95% por el si), la migracion y acomodo del 60% de nuestra poblacion en la metropolis, la enorme deuda publica y dependencia, el gran peso del narcotrafico y la adiccion. Sobre el analisis de esos fonomenos y problemas, y la busqueda de soluciones a los mismos surgira una base realista y posible para el desarrollo de medios, tacticas, estrategias y la consecucion del fin o fines indicados.

    • rubencolonmorales@gmail.com

      Nico: Concuerdo en general. Pero ese cotejo con la realidad de lo que ha significado nuestra relacion muy particular con la metropolis y de como se ha transmutado lo nacional en las ultimas decadas, es necesario tenerlo presente si es que pretendemos elaborar una propuestas realista de independencia que parta de nuestra realidad actual. A veces pienso que el discurso independentista prevaleciente obvia esos aspectos porque nos resulta incomodo reconocerlos.

      • Jose Nicolas Medina

        Ruben. Claro que si. Tenemos que hablar el language de nuestra epoca, es decir describir nuestro pais como es hoy, sin temores, sin vagancias,sin descansar en demasia en el lenguage o legado de los proceres, que hay venerar, pero ellos hablaron con su propio lenguage, intentaron describir la realidad de su epoca. No podemos seguir cargandp el fardo del pasado al frente de nosotros, como dice Pepe Mujica, que torturado y Tupamaro, razones de sobra tendria para colocar el fardo de la tortura y la persecucion al frente, y sinembargo dice hagamos alianzas, llevo el fardo, no olvido, pero va atras, no al frente y tiende puentes, y transita por etapas intermedias, aun cuando crea en cambios mas profundos. No es bueno siempre recitar el catalogo de las cosas malas del pasado, hay que reconocer los cambios positivos que el capitalismo avanzado ha traido al pais. Eso hasta Marx lo reconocia frente a los cambios positivos que provoco el capitalismo frente al feudalismo. Eso nos da credibilidad, es reconocer lo evidente, no somos menos ni mas cobardes por eso.

        • rubencolonmorales@gmail.com

          Totalmente de acuerdo.

  • Felalva

    El bienestar de la gente va por encima de las ciecias politicas 101!!! Lo demas son tonterias q no alimentan

  • Felalva

    Totalmente de acuerdo en tus postulados. Opino que la unica manera de lograrlo es hacer de este terruño participe de las politicas macro q nos afecten y a la misma vez participe de nuestro micro e interrelacion con el Caribe, Latinoamerica y cualquiera en el mundo que quiera comerciar con la union de estados a traves de su representante hispanoparlante. Asi como miles de otras comunidades etnicas lo hacen en diferentes lugares de norteamerica, suramerica, europa… Tenemos localizacion comercial c el Caribe-suramericano, tenemos climas privilegiados, buena infraestructura relativa, ciudades que lo q necesitan es enfocarce en crecer y ser oportunidad no problema. La igualdad se logra dando espacio al desarrollo para todos.

    Me parece que la cultura no tiene nada que ver con politica. La puertorriqueñidad la llevamos dentro y la vivimos a diario.

    • rodrigvm

      Este parece un llamado a la estadidad y al falso concepto de universalidad, no hay “internacional” sin lo nacional. No hay politica sin cultural Ciencias Políticas, Sociologia etc 101.

  • rodrigvm

    Estoy de acuerdo con gran parte de este elocuente ensayo, pero tengo dos preguntas/comentarios: quienes son los que aun mantienen el discurso de la independencia puramente como fin en si mismo y no como medio de potenciar cambios transformadores de la sociedad y cultura de Puerto Rico? (esta creando un “straw man” fácil de atacar? ) Segundo, este comentario aunque asumo no tiene la misma intención de aquel de Luis Muñoz Marín cuando dijo que Puerto Rico era un “reguerete de gente” pudiera llevar a subestimar el rol de “la cultura, valores y tradición puertorriqueña.” La cultura es fluida y en constante transformación, no creo que hay muchos que creen en la cultura de museo cristalizada, en la cultura excluyente. La cultura aglutina, no puede haber lucha sin algún elemento aglutinador, los “regueretes” de personas no desarrollan proyectos emancipatorios, grupos con conciencia de si (de clase, nación etc.) son lo que llevan a cabo movimientos sociales. Como dicen en el “difícil,” no hay que botar al bebe con el agua de baño, por eso es que muchos jóvenes que se criaron en Puerto Rico apoyan la independencia, porque se han sentido incorporados a la “puertorriqueñidad” lo que no esta reñido con las identidades híbridas. Soy Boricua, Cubano y Chicano y no encuentro nada reñido entre estas, pero reconozco que hay que estar cimentado en algo, aun cuando ese algo sea fluido y en contante transformación.

    “la
    cultura, valores y tradiciones puertorriqueñas” – See more at:
    http://www.80grados.net/independencia-para-quenu/#sthash.n1mgnqIN.dpuf

  • Creo que la debilidad mayor del independentismo es que para apoyar al mismo estás obligado a apoyar a la ideología de izquierda. No todos los izquierdistas son independentistas, pero todos los independentistas son de izquierda lo cual que se refleja en que todos los movimientos que abogan por la separación son de esta tendencia como bien lo muestra el autor de este artículo.

    Sin embargo, me sorprendió la opinión de los amigos independentistas del autor de este artículo al expresar los mismos que Puerto Rico estaría peor si se hubiera independizado al final del siglo XX. ¿Será que en lo mas profundo de sus pensamientos saben que llevar a la realidad el discurso de izquierda solo lleva a la descomposición social y política pero no lo pueden articular? ¿Será que es mas cómodo articular este tipo de ideología con la esperanza escondida de que como quiera nunca va a darse la oportunidad de llevarla a cabo? ¿Será que tienen una idea de que el status político es una camisa de fuerza que no permite que los políticos puertorriqueños pasen leyes que solo llevarían a la destrucción económica del país de una forma mas rápida y extensa?

    Hay buenas razones para movernos hacia la independencia pero no de la mano de esta ideología de izquierda que solo sabe construir sociedades donde la frustración existencialista es su discurso principal.

    http://wp.me/p2INDS-hI

    http://wp.me/p2INDS-hT

    ..

    • Enrique

      Tienes un punto pero en la actualidad como colonia pues es realmente dificil o casi imposible ser de izquierda en una colonia que defenderas? a la vez es como un choque idealista como ser estadista y izquierdista sin ser estado. Creo que cuando uno es colonia pues como en Puerto Rico nos dividimos entre 3 partidos porque no somos soberanos todavia, ser del PIP es ser de izquierda y defiendes la Independencia, ser popular es defender la colonia actual y permanecer en el centro del argumento de status y ser pnp es pues respaldar la estadidad y a vez tildar ese Partido como republicanos. Es triste y lamentable que nos digan que si Puerto Rico hubiera alcansado la Independencia estaria con mucho mas corrupcion que hoy como dice el articulo es un poco doloroso ante el sacrificio de nuestros Patriotas pero vemos hoy la corrupcion rampante del PPD y del PNP no creo que no hay nada peor que la corrupcion como en la actual.

  • Sonia

    Excelente artículo. Para recapacitar, meditar y actuar.

  • Marielys

    Tremendo articulo! Definitivamente es un articulo que recomendaria a todo público a leer. Tiene excelentes ideas y utilizando la primera oracion que se escribe, y elucubrando en el proceso… nosotros como pueblo hemos tomado muchas decisiones inmaduras y nos hemos llegado hasta conformar con lo que surgen en las consecuencias. Una sociedad madura, mentalmente saludable y dispuesta al progreso siempre busca desarrollar las capacidades cada vez mas y mas. Somos un pueblo inteligentisimo y no necesitamos depender de otras naciones para desarrollarnos, solo es cuestion de participacion comunitaria y una vision holistica a los problemas y asuntos que actualmente deben de atenderse. La independencia no debe verse en el contexto de un egoismo cultural, mas bien como un potencial momento de desarrollo. Vender la independencia como salvar lo tradicional ya no sirve; En estos momentos, un mundo globalizado no permite la rigidez de lo tradicional… pero vender la independencia como se dice aqui, como oportunidad de progreso.. eso si vale y hace falta.

    • rubencolonmorales@gmail.com

      Gracias por su comentario. Capto precisamente lo que intentamos proponer, que nada tiene que ver con fomenter guerras pequenas entre el independentismo, ni un ataque a nuestra nacionalidad.

      • Enrique

        Al contrario pienso que dejar las manos de la Patria en manos de patriotas como lo fue Don Pedro Albizu Campos o un Emeterio betances seria aun un mejor pais. Pero decir por la boca afuera que habria mas corrupcion que en la actualidad es atacar el corazon y el alma del ideal mismo y yo no acepto de nadie esa aseveracion ante la sangre derramada por tu Libertad y tu Independencia.

  • José Olmedo Lopez

    Para mi la independendencia es solo un paso irrevocable hacia la fundación de una Federación Antillana. Como habían pensados nuestro próceres hace tantos años. El PIP jamás ha inspirado mi confianza, y dudo que lo hagan en el futuro. Operando bajo la premisa de que ellos son los únicos independentista que quieren la independencia es erróneo, yo diría, quieren una burguesía. Alguien dijo por ahí que los independentista deberíamos unirnos, eso se lleva diciendo por años y nunca ha sido menos relevante, hay que hacer una Coalición.

    • Enrique

      No son los unicos pero si son el unico Partido actual que lucha desde la urnas por la Independencia y poreso ser pipiolo e Independentista es un orgullo y hay que appyar a todo aquel que lucha de una forma o otra. En las urnas es el PIP y afuera de las urnas puedes apoyar a quien quiera asi de bonito es esta lucha. Pero tampoco vamos a quedarnos sin hacer nada y permanecer en un discurso que nos divido. Ese no es el sueno de Don Pedro ni tampoco de betances y mucho menos de Filiberto. Con el PIP siempre pipiolo hasta el tuetano.

  • H. Flax

    Hace tres años publiqué el siguiente ensayo que me parece relevante a lo que plantea Rubén Colón Morales en el suyo: “¿Independencia para qué?”. Trata de la invisibilidad del escritor puertorriqueño en el extranjero.

    EN WASHINGTON SE HABLA INGLÉS

    Los pocos que han leído con detenimiento a Luis Palés Matos saben que es un gran poeta. En Puerto Rico, su país y el mío, sólo una minoría lo ha reconocido como tal. Fuera de Puerto Rico no se conoce. Algunos alegan que esta lamentable situación se debe a que Puerto Rico es una colonia, sin embargo, escritores procedentes de otras colonias caribeñas, tales como Saint-John Perse de Guadalupe (premio Nobel), Aimé Césaire de Martinica, Derek Walcott de Santa Lucía (premio Nobel), V. S. Naipaul de Trinidad (premio Nobel) y Kamau Braithwaite de Barbados han recibido gran y merecido reconocimiento internacional. La diferencia entre Puerto Rico y estas cinco islas caribeñas, todavía colonias de facto de sus respectivas metrópolis (aunque no de jure, y viva la diferencia), es que París fue y es la metrópoli cultural de Guadalupe y Martinica, y Londres fue y es la de Santa Lucía, Trinidad y Barbados. En París y en Londres se hablan los mismos idiomas en que escribieron o escriben estos cinco reconocidísimos escritores. Por el contrario, en nuestra metrópoli, Washington, no se habla español. Me parece prudente y necesario descartar la colonia como causa de la invisibilidad internacional del escritor puertorriqueño.

    No hago la apología de que escribamos en inglés, no es nuestra lengua, no todos somos Conrad ni Nabokov ni nos interesa serlo. Sólo los polacos hablan polaco, y ruso sólo los rusos. Por el contrario, el español es uno de los idiomas más extendidos por el mundo occidental y en ese idioma escribimos. Cabría por eso pensar que la literatura puertorriqueña tiene grandes posibilidades de ser reconocida en España y en los países hispanohablantes de América. La realidad es que no ha sido así. No se lee al escritor puertorriqueño en ese gran espacio hispanohablante de aproximadamente 500 millones de personas, mientras que a otros escritores hispanos se les lee. También se les lee en traducción por todo el planeta, son premiados en países que no son los suyos y hasta son parte del currículo de universidades en países cuyo idioma no es el español.

    Existe para el escritor puertorriqueño un impedimento ineludible que parece ser la causa más importante de su invisibilidad, tanto local como internacional: no ha sido validado. Quien valida a un escritor es su metrópoli. There’s the rub, dice Hamlet y puede traducirse: “ahí está el obstáculo”. Prefiero traducir “rub” como “jodienda” porque ambos términos tienen que ver con frotar. ¿Cómo esperar que a un escritor puertorriqueño, por excelente que sea, se le reconozca en Washington si ahí no se habla español y, para más jodienda, si en Washington el español es el idioma de los “Hispanics” menospreciados, de los discriminados “spics”? ¿Cómo esperar que un escritor puertorriqueño sea reconocido internacionalmente si no se le reconoce en su propia metrópoli? There’s the rub. Vuelvo al ejemplo de Palés: creo que no tiene presencia significativa en el mundo literario internacional porque nunca se le ha reconocido en Washington, nuestra metrópoli desde 1898, lo que también ha contribuido considerablemente a su invisibilidad en su propio país. Nemo propheta in patria.

    Consideremos, además, la buena suerte que tuvo Luis Palés Matos como escritor: 1) nació con un gran talento dentro de una familia culta; 2) fue protegido por las dos personas más poderosas del país (el gobernador, Luis Muñoz Marín, y el rector de la Universidad de Puerto Rico, Jaime Benítez) quienes le aseguraron, sin ataduras, medios económicos que le permitieron dedicarse a escribir lo que le diese la gana; 3) hizo una obra de excelencia; 4) muchos intelectuales puertorriqueños de su época, a pesar de la mirada racista con que lo leyeron, lo reconocieron como un poeta extraordinario; 5) vio publicados sus poemarios y una nutrida y excelente antología de sus poemas preparada por don Federico de Onís, figura cimera en el mundo literario hispano, entonces profesor en la Universidad de Puerto Rico; 6) hacia el final de su vida, cuando era poeta en residencia de dicha universidad, conoció a una joven bella, a quien en su poesía llamó “Filí Melé”, encarnación de sus poemas más excelsos, hoy conocidos como “el ciclo de Filí Melé”.

    No obstante su buena suerte, Palés, como escritor, tuvo la mala suerte de ser puertorriqueño. Si hubiese sido cubano, dominicano, argentino, nicaragüense, mexicano, chileno, peruano, colombiano, etc., con toda probabilidad se le tendría como lo que es: uno de los grandes poetas del mundo hispanohablante. Hoy, sin embargo, sólo entre minorías en Puerto Rico se reconoce su grandeza, y fuera de Puerto Rico los que han leído sus poemas no llenan un modesto paraninfo.

    Palabras contundentes de Walt Whitman iluminan la invisibilidad de Palés. Hace más de un siglo Whitman planteó que una gran poesía requiere un gran público, grande por su número y por su excelencia. El corolario de esta aseveración es que sin un gran público no es posible una gran literatura porque solamente un gran público puede elevarla a esa altura. Comencé este ensayo diciendo que Palés es un gran poeta. Lo que dice Whitman me ha hecho reevaluar mi posición: Palés no es un gran poeta todavía porque no tiene un gran público. Dice el escritor Julio Marzán que el público puertorriqueño no ha estado ni está a la altura de la literatura que escriben sus escritores y, al considerar a Palés, tengo que estar de acuerdo. Si nosotros mismos como pueblo no reconocemos su grandeza, no podemos esperar que nadie más la reconozca. Por lo tanto, el único reconocimiento al que puede aspirar un escritor puertorriqueño es el de parientes, amigos, amistades y un puñado de lectores.

    En la literatura, como en todo arte, son muchos los llamados y pocos los escogidos. Pocos, sin embargo, no significa ninguno. Luis Palés Matos, nuestro mejor poeta, carece de amplio reconocimiento en su propio país y de ninguno fuera de él. Es forzoso concluir que esa realidad poco o nada tiene que ver con su extraordinaria poesía, y mucho o todo que ver con que nació y vivió en Puerto Rico y escribió en español: realidad y destino del escritor que nace y vive en Puerto Rico y escribe en español… circunstancias ajenas a su voluntad. “Such is life.”

    Hjalmar Flax
    Santurce, PR
    junio – julio, 2011

    • ManuelDomenech

      Conocí a Jesús Tomé, el poeta y sacerdote, cuando llegó a Puerto Rico. Quería proseguir estudios doctorales en Estudios Hispánicos en la UPR-RP. Tuvo que tomar como pre-requisito el curso de bachillerato de literatura puertorriqueña. Quedó extasiado con la lectura de La Charca de Manuel Zeno Gandía. No entendía porqué esa novela no se conocía como una de las grandes novelas del naturalismo.

      • H. Flax

        Además de lo que que digo en “En Washington se habla ingles” me parece que la novela de Zeno Gandía no hizo historia por ser tardía como novela naturalista. Estoy de acuerdo con Tomé de que La Charca es una magnífica novela.

  • Enrique

    Nosotros somos un pueblo predestinado en la historia, 
    porque Puerto Rico es la primera nación del mundo
    donde se forma la unidad del espíritu con la unidad biológica del cuerpo.”
    -Don Pedro Albizu Campos

    El Pueblo Puertorriqueño es una nación en estado embriónico. Esto significa que se encuentra aún en su más temprana etapa de desarrollo. Así como un pollito dentro del cascarón, nuestro pueblo está todavía desarrollándose, definiéndose, y conociéndose así mismo. Comparado con otros pueblos del mundo con miles de años de existencia, los puertorriqueños apenas comenzamos a gatear, a dar nuestros primeros pasitos como nación. No podemos definir aún con exactitud, ¿que es un boricua?, ¿que apariencia física tiene?, ¿cual es su primer idioma?, ni siquiera, ¿donde habita?… ya que el puertorriqueño ha roto todos los moldes establecidos por la historia para definir a un pueblo.

    A pesar de ser un pueblo políticamente esclavizado, los puertorriqueños ya no dependemos de un cuerpo físico limitado por la geografía y las leyes internacionales de la Tierra. Lo que quiere decir que para ser puertorriqueño, no es necesario nacer en Puerto Rico, ni en los Estados Unidos, ni en ningún lugar en específico. El boricua es “boricua” nazca donde nazca, se encuentre donde se encuentre, así sea “en la luna.” La nación puertorriqueña, ya ha trascendido los límites de “raza” e identidad política. Donde quiera que se encuentre un boricua, es antes que nada, “boricua.”

    Nuestra condición colonial nos ha esparcido por toda la faz de la Tierra, y auque nos referimos a nuestra adorada islita como punto de referencia y de origen, como nuestro axis mundi (el eje de nuestro mundo), no dependemos ya de una libertad política o de nuestra posición geográfica para poseer un sentido de identidad nacional. Así como los judíos, los gitanos y otros pueblos han desarrollado un sentido de identidad que no depende de la posesión de un territorio nacional para su existencia, los puertorriqueños tampoco dependemos de ello. Nuestro cuerpo nacional va mucho mas allá de lo material, de un país geográfico, somos un pueblo internacional, una nación sin más limites que aquellos que nos impongamos a nosotros mismos.

    “Hay que levantar el espíritu público de Puerto Rico y decirle que puede llegar a ser lo que quiera y conquistar su independencia si así lo desea su voluntad. Estamos en plena bancarrota cívica y es menester que llevemos una infusión moral a nuestro pueblo para que vuelva a creer en su destino y en sus posibilidades. Nuestra Patria está en plena guerra sin defenderse, sólo un resurgimiento de la moral colectiva puede sarvarla.”
    -Don Pedro Albizu Campos 

    Solamente el cuerpo físico puede ser esclavizado por la fuerza, y al liberarnos del cuerpo político, nos liberamos de la esclavitud a la que este está sujeto. Como señaló El Maestro:

    La diferencia “entre una colonia y una nación libre, es la diferencia que existe entre un esclavo y un hombre libre. El esclavo es una cosa, el hombre libre es una persona… Es decir, que el esclavo no tiene personalidad, no tiene derechos, no puede constituir familia, que es el fundamento básico de la dignidad del hombre.”

    Así como una familia, una nación es un gran organismo viviente, y sus miembros son sus órganos vitales. La nación es como el cuerpo humano o el de cualquier otro ser viviente avanzado, todas sus células, todos sus órganos, y todos sus miembros componen el cuerpo completo. El celebro es el nucleo central, o el órgano que lo gobierna, y el ego o identidad particular, es la fuerza que lo guía. Para que el cuerpo cezca y sobreviva, todos sus miembrosos o órganos tienen que funcionar apropiadamente. Tienen que actuar colectivamente y en armonía. El proceso o sistema mediante el cual el cuerpo mantiene su estabilidad interna debe ser una respuesta coordinada y organizada de sus partes ante cualquier situación o estímulo, sea benéfico o perjudicial. Una nación tiene una fuerza organizadora, la cual organiza o coordina su existencia basada en una meta común, su sobrevivencia y su prosperidad para así llevar a cabo su misión en este mundo. Por definición, esta fuerza organizadora es el Nacionalismo.

    El Nacionalismo es la religión de la patria. Me refiero a la fé colectiva y una serie de doctrinas prácticas y valores compartidos por la identidad nacional en conjunto con una historia, un lenguage, en fín, una cultura en común. Esta incluye tradiciones y normas compartidas por la Nación. Esta religión o fé juega un papel importante en la formacion de la colectividad psíquica y la cultura particular de la nación. Una fé nacional funciona para darle a un movimiento Nacionalista su forma o personalidad particular. Este elemento se encuentra presente en todas las actividades generadas con el propósito de la individuación colectiva, el desarrollo y la supervivencia de la Nación.

    Como nos enseña El Maestro, Dios es “creador y protector de las nacionalidades,” así como lo es de todos los seres poseedores de vida. Y así como cada uno de nosotros hemos sido creados a “su imagen y semejanza,” lo han sido también los pueblos. Somos un pueblo escogido, solo nos falta reconocerlo. 

    Una Nación es un cuerpo poseedor de Vida, un organismo o Ser viviente, creado a “imagen y semejanza” de Dios. Es una concentración de organos y unidades materiales vivientes, agrupados para la manifestación de un mismo Ser. “El Nacionalismo es espiritualismo. El Nacionalismo es materialismo. Tiene, como el hombre, alma y cuerpo. Y en su dual unidad tiene urgencias de ambas índoles.” Así nos lo enseña nuestro Consagrado Maestro, Don Pedro. El Nacionalismo puertorriqueño es el Alma del Pueblo, de la Nación como Ser viviente. Es ese Espíritu invisible que nos ha permitido crecer como pueblo y que nos encamina hacia la autodeterminación.

    Nuestro Consagrado Maestro, Don Pedro Albizu Campos, nos ha enseñado que para alcanzar el Bién Supremo, tenemos que estar comprometidos a una estricta y recta disiplina. “La disiplina es la iluminación interna de nuestra conciencia para que la voluntad guíe claramente por rectos senderos todas nuestras fuerzas espirituales.”

    “El Nacionalismo es la Patria organizada para el rescate de su Soberanía”
    -Don Pedro Albizu Campos

    El Nacionalismo es el espíritu dedicado a los intereses de la Nación. El deseo del avance, del bienestar y la prosperidad de la nación libre y soberana. El Nacionalismo es el patriotismo, y el patriotismo es el Amor por la nación. Ese Amor se compone de la voluntad y el esfuerzo y requiere el más alto y valoroso sacrificio, la Vida.

    “Podemos, en la alucinación del amor propio creernos haber hecho mucho. 
    No hemos hecho nada. 
    Porque el patriotismo no es el amor propio sino el amor patrio.”
    -Don Pedro Albizu Campos

    Todo ser viviente es una entidad elegida por el Creador para expresar su divinidad en el Mundo, para manifestarse. Como nos enseña El Maestro, la Historia no es simplemente una sucesión consecutiva de formaciones económicas, sociales y políticas en las que la Humanidad evoluciona según el cambio cronológico que viene desde las sociedades primitivas hasta el presente. Don Pedro Albizu Campos nos recordó que la Historia es una continuación de la Creación, de la obra cotidiana de Dios, en la que el mismo Ser Supremo, es el protagonista de cada obra. También nos recordó que la historia es el proceso colectivo madiante el cual la Humanidad recobra progresiva y sacrificialmente su acorde con el Creador, encaminándose por el camino glorioso del que se alejó en su caída. Es por eso que los grandes pueblos, como los heroes de la historia, fueron, son y serán siempre, según la virtud de su existencia, abanderados de este proceso de purificación de la Humanidad y se pasean sobre las sombras de la muerte. 

    Los Boricuas, como parte de la Humanidad no hemos sido creados simplemente para servir como piezas de juego de las circumstancias, como víctimas de condiciones o marioneta movida de un lado a otro por fuerzas fuera de nuestro control. Como parte de la Humanidad, ocupamos la cumbre de la Creación y lejos de ser insignificantes, somos parte de la Autoridad Suprema designada por el Creador para gobernar la Tierra. Somos, como el resto de la divina creación, los instrumentos mediante los cuales la Sabiduría, el Conocimiento, la Vida y todos los poderes de la Inteligencia Creadora de Dios se expresan. Como hemos sido creados a “su imagen y semejanza,” somos también creadores, cada uno de su propia manifestación. Somos creadores; todo lo que somos, nuestra vida, nuestro mundo, nuestras circumstancias, todo lo que nos sucede es nuestra propia creación.

    Como nación, tenemos ciertos “derechos inalienables.” Tenemos el derecho a poseer una identidad propia. Tenemos el derecho de habitar nuestro propio espacio físico, el cual sirva como nuestro caparazón protector, y cual podemos permanecer como una personalidad absoluta e independiente. La orientación social y la protección propia son esenciales para la preservación de estos privilegios. La Libertad, la Fraternidad, y la Igualdad son atributos vitales de una nación libre y soberana, y sin estos no existe la seguridad, no hay descanso, no hay recreo, ninguna recompenza por nuestros esfuerzos en Vida.

    Una nación libre y soberana es el resultado de la solidaridad por las necesidades de los miembros fraternos de la nación, la cooperación y el apoyo mutuo para superar sus obstáculos, para defenderse de sus adversarios, y la creación de una sociedad en la cual todos aquellos que cooperan se benefician mutuamente. 

    La unión es el elemento más importante de una nación libre y soberana. La historia, las tradiciones y los valores en común son los límites que definen a una sociedad nacional. Estos son los denominadores comunes de la cultura particular de una nación, de su identidad o conciencia colectiva. Las varias expresiones de estas son los indicadores mediante los cuales los miembros de una sociedad se identifican. Como límites y denominadores comunes, son los lazos que mantienes la sociedad unida. Toda sociedad tiene necesidad de una serie de tradiciones y regulaciones comunes que son por lo menos respetadas y comprendidas por la mayoría de sus miembros. Através de la historia humana, nunca se ha desarrollado una nación libre y soberana sin poseer tradiciones y valores comunes. 

    Uno de los elementos claves del Nacionalismo lo es la fraternidad. “La fraternidad es grande y puede mucho.” La necesidad humana de co-existir en grupos que le proveen significado y propósito a cada individuo, así como al grupo por completo es un impulso socio-biológico y espiritual que actua como agente para la preservación del individuo, del grupo, y de la raza humana. Se manifiesta como una expresión automática para proteger la Vida del organismo. Se puede describir como una corriente o fluído de energía, como una ráfaga subliminal que enfatiza un propósito espiritual. Este impulso sirve para desarroyar un sentido de identidad y propósito individual y colectivo que reenfuerza y protege la unidad social contra cualquier opresión. Es el deseo de sobrevivir en libertad, en armonía y prosperidad. Una identidad nacional es el resultado de esta fuerza de la naturaleza. 

    “Hay una visión de belleza puertorriqueña. Hay una fé puertorriqueña. Hay una fé que se extiende hasta la eternidad de generaciones por nacer de grandes, nobles y santos puertorriqueños.”
    -Don Pedro Albizu Campos

    Todo pueblo y nación es producto de, no solo siglos de historia, pero de la continuidad de milenios de tradición y evolución, una continuación del legado de sus antepasados. Muchos de nosotros hemos sido desconectados de estas tradiciones y lazos fraternales mediante el proceso de esclavitud colonial, pero la Luz continuará brillando y atrayendo a los miembros de nuestra grán familia. 

    Así que cuando digo que los puertorriqueños somos un “Pueblo elegido por Dios” lo digo entonces por la siguiente razón; así como una persona individual debe reconocer su más íntima identidad ligada al Ser Supremo para poder realizar su misión individual en este mundo, también un pueblo o nación, una personalidad o conciencia colectiva, debe reconocerse a sí misma como una expresión del Creador para poder evolucionar y alcanzar su destino en la Tierra. 

    La nación Puertorriqueña debe despertar y reconocer el papel que le corresponde llevar a cabo en el presente y el futuro de la Humanidad. Nuestros líderes deben comprender que nuestra nación tiene una misión especial. Una misión particular que está ligada al resto de la Humanidad y este mundo en que existimos. Es hora de honrar nuestra historia y el legado de nuestros antepasados, de forjar nuestro propio destino, de fundar nuestra casa.

    “Querer ser libre es empezar a serlo.”
    -Eugenio María De Hostos

  • Enrique

    El unico problema aqui son estos ataque chiquitos entre nosotros los Independentistas. Lo que hace falta es unidad y votar por el unico Partido que actualmente defiende la Independencia que es el PIP. Lo dijo lolita lebron antes de morir, “aqui nadie esta luchando por la Independencia. ” y es porque estamos mas dividido que nunga. Caramba entonces por quien vamo a votar por el Partido Popular? Por el PNP? O acaso la idea es no votar tras que no hay lucha tampoco vamos a votar por el PIP por yo no se x razon. Sigo creeyendo que en el PIP hay cientos de patriotas con capacidad como asi Juan Dalmau y Maria de Lourdes Santiago. Dejemos las discuciones que nos dividen y unidos luchemos por el ideal que es la INDEPENDENCIA. QUE VIVA PUERTO RICO LIBRE! ! LIBERTAD PARA OSCAR LOPEZ RIVERA! !

  • Lale

    “….repetir el clásico discurso independentista construido fundamentalmente sobre consideraciones de salvaguardar la cultura nacional y obtener soberanía política como fines últimos, no me resulta suficiente”….No nos equivoquemos los únicos que se han agarrado al discurso de la cultura nacional, desde siempre, han sido los populares y los independentistas (y hablo del PIP específicamente) por años han traido propuestas sólidas en relación a muchos temas (económicos, educativos, etc.) y han planteado siempre la soberanía política como medio para poder lograr un verdadero desarrollo en nuestro país. Y absolutamente nadie puede pensar que hubiese sido de la isla si no hubiese sido invadida, el ELA nos ha llevado a la ruina ¿o acaso se puede argumentar lo contrario? Decir que estamos más cerca de la metrópolis que del tercer mundo es un completo disparate y un reflejo más de nuestro complejo de colonizados.

  • A. Cochran

    Este artículo
    refleja en su síntesis la forma y manera en que concibo la respuesta a la solución
    socio-política-económica de Puerto Rico. Sin embargo, es más que necesario, es
    urgente que todo puertorriqueño se detenga a pensar sobre la realidad y no tan
    solo a pensar sobre lo que para cada cual sería lo ideal (como lo es para mí la
    independencia para PR de la forma en que es presentada en este artículo).

    Lo ideal
    para PR implicaría responsabilidad,
    sacrificio, trabajo y amor por su tierra y hermanos puertorriqueños. Implicaría
    además, un marcado esfuerzo por reconocer nuestra realidad y las causas vividas
    que nos han llevado a tener la realidad que tenemos, en todo caso, la historia.
    Pensarnos a nosotros mismos y ver cuán afectados estamos en carácter para
    decidir y optar por la mejor opción debe ser el comienzo.

    Liberar a
    PR del colonialismo es mucho más fácil que liberal al individuo (el puertorriqueño)
    de su naturaleza colonizada, porque no ha existido puertorriqueño que no haya
    nacido en el coloniaje. Liberar nuestras mentes colonizadas debe ser el punto
    de partida, para que libres podamos optar por la mejor opción que para mí sería
    la independencia.

    Pero la
    pregunta es: ¿Estamos listos para vivir
    en un país libre, independiente y
    soberano? Mi respuesta a esta pregunta es que NO, pero no porque no
    tengamos las cualidades ni los recursos para hacerlo y lograr un país progresista
    y desarrollado, sino porque no tenemos las mentes libres para sentirnos y
    realizarnos capaces por nosotros mismos…

    La solución
    a esto y a los problemas de nuestro país y nación solo la veo en la transformación
    del pensamiento puertorriqueño: un pensamiento autónomo, crítico, consiente y en
    ausencia de miedo. Cuando seamos capaces de pensar así, entonces hablamos de
    independencia…

  • Gilbert C. Delgado

    Aunque estoy 100% de acuerdo con mucho de lo que compartes no puedo pasar por alto cuando dices “no sé de qué hablamos cuando nos referimos a la cultura, valores y tradiciones puertorriqueñas”. Me parece que el comentario como tal es la principal prueba de que esta es una de las razones primordiales para apoyar la independencia.

    Si hemos llegado al punto donde no podemos distinguir los elementos de nuestra cultura (música, arte, literatura, comida, etc…), valores y tradiciones porque tanto se han diluido, resulta entonces imprescindible que nos separemos y detengamos los efectos de esa influencia antes que sea demasiado tarde para rescatar lo queda.

    Preservar “la cultura puertorriqueña” es, para mí, la razón esencial de la independencia. Esa cultura incluye los valores económicos y sociales que serían la base para establecer la sociedad puertorriqueña del futuro. Es esa cultura la que establece las normas y los limites que son aceptables para la comunidad. Es esa cultura la que te da identidad y pertenencia. Al diluir la cultura se diluye la puertorriqueñidad. El orgullo de ser y pertenecer es el combustible que hace caminar la máquina del progreso positivo.

  • Alberto Medina

    Yo sé que elogiar al PIP está passé, pero eso mismo lleva haciendo el partido por décadas, con sólidos planes políticos y sociales que atienden los principales problemas del país. Lo han hecho más todavía en los últimos años, como respuesta a la crisis fiscal y económica, con líderes como Juan Dalmau comunicando propuestas concretas que demuestran la necesidad de la soberanía para tener las herramientas necesarias y superar dichos retos.

    Lo que pasa es que siempre ha sido conveniente para los enemigos del PIP y del independentismo (que conste, no incluyo necesariamente al autor en este grupo) enfocarse en la otra parte y pintar a los independentistas como idealistas con el puño izquierdo en el aire que viven enajenados de la realidad socioeconómica del país. Los habrá para quienes el independentismo sea eso nada más, pero para la mayoría eso es solo una parte del discurso.

    Ahora: es una parte importante, y no se debe menospreciar tampoco el componente cultural y, sí, moral, del independentismo, porque es una de sus grandes fortalezas. Y porque debemos aspirar a ser un país que, sin dejar a un lado la situación económica, responda a llamados morales y, si no quiere adoptarla del todo, por lo menos aprecie y defienda la “cultura puertorriqueña”. Esa parte del discurso es importante porque, aun si la estadidad o la colonia prometieran un futuro más próspero en cuanto a dólares y centavos, yo querría ser libre comoquiera.

    • Aclarando

      Alberto, pienso que el PIP muha sido muy poco efectivo en articular un plan de pais y un proceso organizativo para alcanzar los avances politicos y sociales necesarios en los pasados 44 años. Pienso que ya el PIP perdió toda su relevancia y su credibilidad politica para poder convertirse en la organización dirigente de un Nuevo proceso politico en PR. El PIP, con sus luces y sus sombras ya es parte de nuestra historia politica . Entiendo que en el presente es solo una franquicia electoral vacia y sin pueblo que sobrevive por petición de los empleados de la CEE sin ninguna relevancia en los procesos politicos de nuestro pueblo en el presente. No me siento ni me considero enemigo del PIP. El PIP fue mi escuela politica y le guardo
      el mejor recuerdo y el mayor cariño. Entiendo que tenemos que trascender al PIP, recordarlo con cariño y articular un Nuevo proyecto politico que responda a nuestra nueva realidad politica y que genere credibilidad y confianza en nuestro pueblo.

      • Alberto Medina

        El plan articulado está. Lo que ha tenido es muy poca acogida. ¿Es eso un fracaso del PIP? Parcialmente. Pero la razón fundamental, pienso yo, es… bueno, mejor lo cito:

        “…no puedo condenar a tantos miles de puertorriqueños que, educados en una cultura eminentemente individualista y colonialista, en su objetivo de asegurarse mejores condiciones económicas y sociales de vida inmediatas; se aferran desesperadamente a alternativas de relaciones políticas con Estados Unidos que, en mayor o menor grado, nos condenan a subsistir en perenne situación de subordinación colectiva (política, psicocultural y socioeconómica) frente a los intereses de dicha metrópolis. Condenarlos simplemente por aferrarse a lo que conciben como su seguridad y bienestar, me parece absurdo.”

        Entonces: ¿es absurdo condenar al pueblo por su condición de colonizado, pero legítimo condenar a un partido, perseguido, minoritario, y de pocos recursos, por no poder prevalecer ante una realidad económica, sociopolítica, y psicosocial tan devastadora?

        Si fue posible hacerlo, en algún momento en el último medio siglo, y el PIP simplemente fracasó porque hizo las cosas mal, pienso yo que pudo haber surgido movimiento u organización alguna que tuviera más éxito. “Alas”, como dicen por ahí…

        El PIP ha tenido y tendrá sus defectos, como cualquier otro organismo, y merece ser criticado, también. Pero, como escuché decir en estos días a Juan Dalmau, solo en un país tan perverso como éste la culpa por el fracaso del independentismo la tienen los independentistas.

        • Aclarando

          Alberto, yo llegué al PIP en 1970, del año que Rubén fue electo presidente por primera. Esto fue, tal vez , un poco antes de que Juan Dalmau naciera. He visto de cerca todo el proceso. Los cambios constantes de unas estrategias flojas a unas peores. Nunca se articuló un plan estrategico y continuo de organización politica. Siempre nos justificamos de funcionar en una colonia y el problema era que no teniamos una estrategia clara para funcionar y avanzar con exito aun dentro de la colonia. Creeme que la “Fantasia Politica” y las consequentes frustraciones siempre fueron nuestra marca de fabrica. Yo llegué y trabajé en el PIP con esperanza y mucha illusión. Me parece muy ilusorio pensar que el PIP, en esta etapa, pueda ganar la credibilidad y la aceptación del pueblo para convertirse en la organización Lider de un proceso de descolonización en nuestra Nación. No se trata de adjudicar culpas, se trata de poder articular el proyecto y las estructuras politicas nesesarias para manejar ese proceso. Pensar que esa organización puede ser el PIP me parece una nueva Fantasia Politica que solo nos producirá nuevas frustraciones.

      • Enrique

        Como joven votante y de voto a Puerto Rico yo te se decier que el PIP esta a tiempo con el tiempo y a tono con el tono. No hay porque buscar o rebuscar por otro Partido si tenemos ya el Partido de Gilberto concepcion de gracia y no lo cambio por nada. Yo rajo la papeleta por el PIP con mi cruz orgullosamente bajo su bandera verde y blanca. ARRIBA LOS DE ABAJO Y QUE VIVA EL PARTIDO INDEPENDENTISTA PUERTORRIQUEÑO.

        • Aclarando

          Enrique, tu tienes alguna duda de que en Enero de 2017 ó tal vez un poco antes, los empleados de la Comisión Estatatal de Elecciones adscritos al PIP, los empleados en destaque en el PIP y los empleados politicos del PIP con el Fondo Electoral estarán nuevamente inscribiendo al PIP para asegurarse 4 años mas de trabajo y su vez dandole vida artificial a una franquicia electoral vacia y sin apoyo del pueblo y a unas Fantasias Politicas sin ningunas posiblidades reales. Si tu eres parte de esos inscriptores que te mencioné anteriormente yo te puedo entender perfectamente y sin ninguna reserva. Pero si no lo eres, entonces yo te invito, como joven que eres, a pensar en unas nuevas alternativas con posibilidades verdaderas, VIABLES Y REALES y a trascender las alternativas, ya desgastadas, que heredastes de mi generación. Estas ya cumplieron su proposito historico y tienen que dar paso a lo Nuevo.

          • Enrique

            Hay que continuar la lucha. Cobarde es aquel que se rinde sin haber luchado. Los pipiolos nunga nos rendiremos y siempre lucharemos por el objetivo de todos que creen en la Independencia. Pero tampoco le vamo a dar paso a un gobierno solo de PNP y populares si esa es tu ajenda pues estas en el lado equivocado de la historia.

            • Aclarando

              No debes caer en la trampa que caen muchos; si no piensas exactamente como el PIP entonces es porque eres PNP, Popular ó Melón. Nunca he estado ni de visita en el PPD ni en el PNP. Por estar en el PIP, mucho antes de que tu nacieras, tampoco significa que he estado en el lado “CORRECTO” de la historia, yo no practico la arrogancia politica. Hay que continuar la lucha con el proposito y con un plan estrategico para VENCER. Luchar por luchar y luchar para seguir luchando me parece un tanto absurdo.

    • Enrique

      Concuerdo contigo y no pienso pero se que el PIP es efectivo y siempre sera efectivo cuando se trate de adelantar la ajenda y de luchar por nuestra Independencia. Lo dijo Don Pedro a la mujer puertorriqueña no le gusta el hombre cobarde. Hay que ser valientes y respaldar aquellos que estan por nuestro ideal. El PIP es nuestro Partido y alli siempre dejare mi cruz al ejercer mi derecho electoral.

  • elnuevoorden

    El mundo ha cambiado mucho y si los Estados Unidos ya no es un país, de quien nos liberamos entonces? Si me gusta la idea de no depender del dinero federal ni de tener a la CIA y el FBI controlando y monitoriando todo lo que hacemos (mucho menos torturando y asesinando tipo mafia a “los traidores de América”). Si me gusta la idea de que no exista la corporatocracia ni el fascismo global – pero existe y es nuestra nueva realidad, y es amenazante. Y mas me gusta la idea de crear alianzas con las islas del Caribe y otros países de la Región y ayudarnos entre todos económicamente para fortalecernos y sanar. También me gusta el movimiento de las pequeñas empresas, la agricultura local, y las iniciativas culturales y comunitarias que están emergiendo. Desde la base, se podría crear un capitalismo de conciencia social y responsabilidad. La disparidad de las clases sociales en el Caribe y Latinoamericano es siempre preocupante. Ese 10% de la élite, sera siempre amenazante. Para sobrevivir, la élite debe unirse al pueblo en el desarrollo de una economía auto-sustentable basada en la igualdad y responsabilidad social – mas aun si queremos estar sólidos en la lucha contra el Goliat que son las mega corporaciones y sus practicas de exterminio.

    • Gilbert C. Delgado

      Hace unos días leí en Tumblr un artículo de Robert Reich donde habla de un capitalismo que protege los intereses de todas las partes interesadas, incluyendo empleados y consumidores y no solamente los intereses de los accionistas. (http://robertreich.org/post/94260751620)