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La deudocracia y la Universidad de Puerto Rico


Pulso estudiantil

Cantemos unidos
un himno al Alma Máter:
cantemos con fuerza
el Himno de la Vida
que anuncia Juventud,
Amor y Libertad;
dé gloria al luchador,
honra de la Universidad.

En varias ocasiones he escuchado este himno. Lo escuché por primera vez en 1973, en la primera graduación de un miembro de la familia que terminó su bachillerato en la Universidad. Luego de mucho trabajo y sacrificio, este se graduaba de la Universidad. La Universidad había sido uno de los caminos para salir de la pobreza cultural y económica. Luego he escuchado este himno en mis graduaciones y las de mis hijos/as. Hoy, meditando en el himno reconozco que para mi familia; para cientos de miles de puertorriqueños, y la comunidad internacional que han estudiado en la Universidad, esta era y es un himno de vida, amor, libertad, juventud, gloria y honor.

En estos días, hemos escuchado cómo la Junta de Supervisión Fiscal y el Gobierno de Puerto Rico han anunciado que hay que pagar la deuda del gobierno de Puerto Rico aunque esto signifique que haya que sacrificar la educación de nuestros jóvenes, y con ella, a estos y estas que son nuestro futuro.

La tradición bíblica ve con muy malos ojos el sacrificio de niños o jóvenes. Así, presenta los relatos de sacrificios de niños y jóvenes con gran ambigüedad. Una mirada al texto como un todo, muestra una voz dominante contraria a cualquier tipo de sacrificio que implique hacerle daño a una persona. Así las cosas, el relato del sacrificio de Isaac (Gén 22) juega con el posible sacrificio del niño Isaac para terminar acabando el sistema de sacrificio de niños de las religiones del antiguo medio oriente. De otra parte, la historia de Jefté vuelve y repite el tema de los sacrificios humanos. Jefté promete entregar como sacrificio a quien salga a recibirle cuando vuelva de vencer los enemigos de su tribu. El relato toma un giro trágico, sale a recibir a Jefté su única hija. Este no supera el poder de la cultura y la religión opresiva, y luego de hacer un gran lamento, cumple su voto insensato (Jueces 11.28ss). Como veremos, otras voces dentro del canon condenan lo que llevó a cabo Jefté. Para los/as lectores/as con conciencia, que leen el texto desde este margen y con las sensibilidades de los derechos humanos, Jefté es un texto de terror. Jefté es un modelo negativo, que sirve para decirle al lector y la lectora exactamente qué es lo que no hay que hacer. No podemos sacrificar nuestros hijos/as por ninguna razón, política, social, cultural, económica o religiosa. La voz que es conforme a nuestras sensibilidades la articula Jeremías, profeta del sexto siglo aec. Jeremías levanta su voz profética contra las prácticas de sacrificio de hijos/as a Moloc: “Y edificaron lugares altos a Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinom, para hacer pasar por el fuego a sus hijos y sus hijas, en honor de Moloc, lo cual no les mandé. ¡Nunca pensé que cometieran tal abominación para hacer pecar a Judá!” (Jr 32.35; ennegrecido nuestro). Con este relato, el canon condena como una abominación cualquier intento de poner un ídolo por encima de un ser humano.

Este es el desafío que tenemos hoy. La deudocracia alega que hay que sacrificar lo mejor de nuestra juventud para servir a una deuda que estos no tomaron y que no deben. La deudocracia exige que sacrifiquemos a nuestros jóvenes para cumplir con la deuda.

¿Cómo llegamos a esta situación? ¿Qué es lo que está en juego? ¿Cuál debe ser nuestra posición frente a la decisión de cortar 512 millones de dólares a la Universidad de Puerto Rico, que pone en precariedad a nuestros jóvenes frente al ídolo de la deuda? A continuación repasaremos la historia de la Universidad, sus implicaciones para nuestro país, y las implicaciones del recorte de 512 millones de dólares para servir a la deudocracia.

La historia de nuestra Universidad comenzó con el siglo 20. En 1900 se fundó en Fajardo, Puerto Rico, la Escuela Normal Insular con veinte estudiantes y cinco profesores. Allí, de forma muy humilde dio inicio la primera universidad del pueblo de Puerto Rico. En 1902 dicha escuela se mudó al pueblo de Río Piedras en la finca La Convalecencia. El 12 de marzo de 1903 se creó la Universidad de Puerto Rico. Comenzó la Universidad con 273 estudiantes y con la Escuela Normal que se incorporó a la nueva universidad. En 1910 se estableció la Escuela de Artes Liberales de la Universidad y en 1911 se estableció el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas en la ciudad de Mayagüez, que eventualmente se convirtió en el Recinto Universitario de Mayagüez. En 1913 se crearon las escuelas de Derecho y de Farmacia de la Universidad. Poco a poco, se fue desarrollando la Universidad hasta que en la Ley 50 (1925) estableció la estructura y autonomía de la Universidad de forma similar a como la conocemos hoy. Poco a poco se fueron creado los departamentos, y luego los colegios regionales que configuran la Universidad de Puerto Rico hoy. La Universidad de Puerto Rico hoy cuenta con once (11) unidades y alrededor de 54,000 estudiantes. La Universidad de Puerto Rico tiene una facultad con 5,000 docentes; y tiene 472 programas universitarios con 32 programas graduados que incluyen programas doctorales.

La vida y honor que ha facilitado la Universidad en nuestro país la podemos ver claramente en los estándares de excelencia. La excelencia académica de la Universidad de Puerto Rico se ha marcado por indicadores que anotan por criterios dicha excelencia. El Instituto Scimago Rankings ha catalogado a la Universidad de Puerto Rico entre las 5147 universidades del mundo con excelencia con un ranking de jerarquía número 503 a nivel global. Esto es, del total de universidades del mundo, la nuestra ha sido marcada en el tope del 10% global. En Latinoamérica, el Instituto Scimago ha catalogado a la Universidad en el tope de las primeras universidades en todo el hemisferio latinoamericano.

No obstante, la mejor evidencia de la excelencia, vida y honor que ha producido nuestra universidad es el servicio que le ha dado a nuestra sociedad. En Puerto Rico, cerca de 1.3 millones de personas tienen un grado universitario. De estos, la Universidad ha graduado la mayor cantidad de personas con un grado post secundario. El capital humano que hay en nuestro país, tiene muchas de sus raíces en el proyecto de la Universidad de Puerto Rico. Estos cientos de miles de egresados han podido ganarse la vida, participar del amor en la convivencia diaria, luchar por una sociedad libertaria debido a esta formación que recibieron de la Universidad. Para poder comprender esto valdría la pena pensar en nuestro país sin médicos, ingenieros, trabajadoras sociales, maestras/os, contadores, etc.

En los primeros cuatro meses del 2017, el gobierno de Puerto Rico ha anunciado que cortará el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico. La vida, honor, amor y libertad que pregona el Himno de la Universidad ha comenzado a sufrir la amenaza del ocaso. De acuerdo a la hoja de internet de la Universidad, el presupuesto de la misma es de 1.5 billones de dólares anuales. El gobierno ha anunciado que para pagar la deuda de Puerto Rico recortará la aportación del Estado a la Universidad. Primero, anunció el gobernador un recorte de 300 millones, luego lo redujo a 250 millones, pero recientemente, el número ha aumentado a 512 millones de dólares por determinación de la Junta de Supervisión Fiscal. Esta cantidad de recorte al presupuesto de la Universidad ha provocado la renuncia de un grupo de los directivos de la Universidad, y ha causado una respuesta que era de esperar, la huelga estudiantil. Los y las estudiantes llevan más de una década en que el gobierno le ha cortado a la Universidad 1,200 millones de dólares.

Para comprender el problema del recorte de los fondos de la Universidad hay que refrescar nuestra memoria y poner el contexto que nos ha traído a la deudocracia. En los últimos 25 años, el gobierno de Puerto Rico comenzó un proceso de endeudamiento paulatino que nos ha traído a la situación actual. En 1992, la deuda de Puerto Rico era de 15 mil millones de dólares. De 1992 en adelante ha habido un historial político en nuestro país que ha comprometido el presente y futuro de nuestro país. En 1993 comenzó la privatización de los servicios de salud en Puerto Rico. Esta privatización con la tarjeta de salud con los planes médicos privado ha tenido un déficit de 2 mil millones de dólares anuales durante gran parte de estos veinticinco años. Esto explica gran parte de la deuda de los 70 mil millones de dólares. En 1996 el gobierno de Puerto Rico, sin una sola resistencia, entregó la ventaja contributiva que producía la sección 936 del Código Federal de Rentas Internas. Con esto perdimos 150 mil empleos directos y los empleos indirectos que produce el multiplicador de nuestra economía. La secuela de esto es la disminución de la base contributiva de nuestra economía. Con esta disminución de la base contributiva ha venido el déficit del estado y el financiamiento de los gastos del estado por medio de la deuda. El gobierno ha recurrido a la deuda para financiar los gastos del gobierno a pesar de que ha estado claro que no había ingresos recurrentes para poder sostener el patrón de endeudamiento público. El otro efecto de la destrucción de la base económica de nuestro país ha sido la emigración de nuestra población, mayoritariamente hacia los Estados Unidos de América, en búsqueda de oportunidades que ya no existen en Puerto Rico. Hemos vuelto al tiempo de la colonización original, ahora enviamos nuestro oro de capital humano fuera de nuestro país.

En este contexto político-económico, nuestro país poco a poco se fue hundiendo en una deuda que ahora ronda en los 70 mil millones de dólares. El último efecto que ha tenido esta deuda es que los acreedores de los bonos municipales han provocado una intervención del gobierno de los Estados Unidos en los asuntos internos de Puerto Rico para asegurar el pago de la deuda. Para pagar la deuda se ha pasado a la Universidad la carga de 512 millones de dólares en los próximos cinco años. Es a este corte gigantesco que los estudiantes han dicho basta ya.

De hecho, en los últimos años, para poder balancear el presupuesto de Puerto Rico se han despedido 30 mil empleados públicos (Ley 7), se ha puesto un impuesto al consumo, primero de 7% y ahora de 11%, se han grabado las propiedades, se han congelado los salarios de los empleados públicos desde 2007 hasta el presente, se han aprobado más de 200 tipos de impuestos (gasolina, aranceles, peajes, agua, energía eléctrica, etc.). Ha llegado el momento en que da la impresión de que el gobierno está dispuesto a sacrificar la vida humana con tal de llegar a un acuerdo con los acreedores. Todos los empleados públicos, los médico-indigentes, los estudiantes y eventualmente, todo el país está bajo el asalto de la deudocracia. Las ideas principales que ha presentado el gobierno de Puerto Rico, la Junta de Supervisión Fiscal son esencialmente por el lado del cobro de la deuda. Han faltado las ideas e iniciativas para aumentar la producción en Puerto Rico, para aumentar la inversión que provea buenos empleos que puedan servir a la base contributiva del país. Lo más serio es que las medidas para cumplir con la deudocracia han sufrido una falta de participación pública y especialmente de las personas que serán afectadas directamente por los recortes de gastos del estado para servir a la deudocracia. Hemos pasado de una sociedad con algunos rasgos de democracia al interior de nuestro país a una deudocracia, el gobierno de los acreedores.

A esto hay que añadir, además, que no hay planes para reactivar la economía del país, que no sea quitarle más derechos a los empleados públicos y privados del país. Además, el gobierno ha decidido encubrir toda la deuda pública impidiendo que se audite la misma de modo que el pueblo sepa qué se debe realmente, a quién se debe, para qué se tomó esta deuda y qué se hizo con los dineros tomados; y otras preguntas medulares sobre la deuda que se nos impone pagar pero no se nos quiere dar explicaciones a los que pagaremos los platos rotos. ¿Cuánto de esta deuda está protegida por la Constitución? ¿Cuánto de esta deuda está más allá de los parámetros constitucionales? ¿Qué pasará con la deuda extraconstitucional? Nuestro pueblo tiene derecho a saber claramente las respuestas a estas preguntas.

¿Qué implicaciones tiene para nuestra sociedad el corte de los 512 millones en la Universidad de Puerto Rico? El gobierno y la Junta de Supervisión Fiscal han puesto el pago de la deuda por encima de nuestros jóvenes. Esto tiene un significado claro: la deudocracia puede destruir la esperanza de los jóvenes, quienes no tomaron la deuda, pero ahora tienen que pagarla con los cortes a la Universidad y las implicaciones sobre el costo de la educación y la reducción significativa en bienes y servicios educativos que la universidad presta a sus educandos. Para los que salimos de la pobreza debido a la educación pública, la deudocracia significa que muchas menos personas podrán salir de la pobreza en nuestro país. La deudocracia en modalidad del ocaso de la Universidad significa que hay una tentativa del gobierno para destruir el mejor recurso que tiene nuestro país, su gente educada que puede insertarse en el proceso productivo. La deudocracia como prioridad, con la Universidad como sacrificio propiciatorio, es no tener una visión de país con esperanza, principalmente para nuestros jóvenes. ¿Qué alternativas le daremos a nuestra juventud si ponemos la deudocracia primero? ¿Comprendemos que a falta de educación pública lo que hace el gobierno es abrir la puerta a una mayor crisis de esperanza? ¿Entendemos que la falta de una educación accesible es abrir la puerta al crimen y la pobreza? ¿Podemos percibir que un joven sin formación académica adecuada es un empobrecido muy posiblemente de por vida? ¿Quién tiene prioridad ética, la deudocracia o la juventud de nuestro país?

La deudocracia tiene muchas víctimas en nuestra historia. Hace cinco siglos hubo que sacrificar millones de indígenas en nuestra América para satisfacer el hambre de oro del mercantilismo. Para los poderes que estaban, los indígenas eran no personas que se podían destruir. Luego la economía con el ídolo de oro declaró no persona a los africanos. Como eran no personas no importaba ni su presente ni su futuro; así se intentó aniquilar tanto su cuerpo como su cultura. La misma economía de la asimetría propició el patriarcado donde las mujeres han sido tratadas como no persona por demasiado tiempo. Lo que nunca nos habíamos imaginado es que otro Estado, la deudocracia nos pidiera que declaremos no persona a nuestros jóvenes; y los sacrificáramos en el altar de la deuda con los acreedores.

Una mirada ética al asunto exige una mirada con compasión, justicia, denuncia y una puerta de esperanza, especialmente para nuestros jóvenes. Es hora de decirle a la deudocracia que no los sacrificaremos. Que esta vez no terminarán como los indígenas, los africanos, las mujeres, las minorías étnicas y las minorías sexuales; como no personas. Los jóvenes son nuestro tesoro humano del presente y el futuro, y estamos obligados a ser solidarios con estos/as. He aquí nuestros recursos nacionales, la juventud que se educa cada día en la Universidad, en cada escuela y en los demás centros de educación técnica y de educación superior. El asunto está en nuestras manos. Ha llegado la hora de denunciar la deudocracia. ¿Sacrificaremos nuestros jóvenes? La respuesta clara la da san Pablo: ¡De ninguna manera! (Rom 6.1; ennegrecido nuestro).

Oramos y luchamos en esta hora, para que no se cierre la puerta de la esperanza para nuestra juventud. Que otra generación pueda volver a soñar con la vida, el amor, la libertad y la juventud. Que pueda reflexionar y convertir en realidad que se vive los valores del Himno de nuestra Universidad:

Cantemos unidos
un himno al Alma Máter:
cantemos con fuerza
el Himno de la Vida
que anuncia Juventud,
Amor y Libertad;
dé gloria al luchador,
honra de la Universidad.

  • Diane

    Excelente artículo, Profesor López.
    Saludos de su antigua alumna del Seminario Evangélico,
    Diana Villafañe

  • Demy De Jesus

    Muy completo su análisis. Trae al ruedo el verdadero problema. de como para beneficiar a unos pocos quieren quitar nuestras opciones de crecimiento para los que gracias al alma madre hemos logrado nuestro desarrollo.

  • Luis Rivera Pagán

    Muy valioso y atinado análisis, ¡gracias!