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La Escuela Preparatoria del Conservatorio de Música de Puerto Rico, una institución ejemplar


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Si no hay educación musical adecuada durante los años primarios de los niños no puede haber un público que sepa apreciar la buena música. Debe haber profesionales bien preparados en las materias necesarias para desempeñarse como maestros de música en las escuelas públicas y privadas del país. Las escuelas libres de música y las escuelas municipales de las Bellas Artes contribuyen a la continuidad y superación de la cultura musical de nuestra Isla.

Una institución que aporta grandemente a la actividad musical en niveles escolares preuniversitarios es la Escuela Preparatoria del Conservatorio de Música de Puerto Rico (EPCMPR). Conozco al proyecto desde la década del 1970 cuando era denominado el Programa de Cuerdas. Se amplió el ofrecimiento para incluir los instrumentos de aliento-madera, alientos-metales, percusión, batería, cuatro puertorriqueño, guitarra, bajo eléctrico además de las cuerdas frotadas con arcos: violín, viola, chelo y contrabajo.

Un regio evento

El sábado 17 de mayo de 2014 se realizó un inspirado e inspirador concierto con la Banda de Conciertos de la Escuela Preparatoria. Participó la Banda de la Academia Presbiteriana de Aguada. Sus directores son Carlos Torres y Luis Ramos Rosado, respectivamente. La primera de las bandas mencionadas tiene cuarenticinco integrantes adolescentes. Presentaron un repertorio difícil y más si se toma en cuenta que el maestro Torres empezó con este proyecto hace apenas tres años. Interpretaron las siguientes composiciones para bandas:

1. A Hymn for Band por Hugh Stuart,

2. Apparitions por Brian Balmages y

3. Beyond the Horizon de Tracey Behrman.

La Banda de la Academia Presbiteriana de Aguada interpretó obras originales para bandas además de arreglos de música cinematográfica:

1. “Commemorative Overture”- Robert Sheldon,

2. “The Best of Journey”- S. Schwartz / J. Bocook y

3. “Pirates of the Caribbean”- K. Badelt / T. Ricketts.

Esta banda aguadeña también interpretó la criollísima pieza Amanecer borincano del cantautor Alberto Carrión. Una integrante de la banda cantó la pieza de manera apuesta, segura, enérgica, agradable y simpática. Ambas bandas se unieron, bajo la dirección del maestro Torres, para la interpretación de la obra titulada Centuria de James Sweaningen. Torres le pasó la batuta a Luis Ramos Rosado para que dirigiera la composición de Luis Arturo Santaliz titulada “500 años de historia de Puerto Rico”. La Banda de la Academia Presbiteriana de Aguada tiene sesentitrés estudiantes músicos.

Con este concierto se demostró lo que se puede lograr con dedicación, disciplina y responsabilidad con un método sistemático de enseñanza y de estudio. Se demostraron estupendos esfuerzos para contribuir a esta muy importante tradición puertorriqueña, latinoamericana, de Occidente y de otras culturas del Planeta.

Excelente concierto de profesores    

El domingo 18 de mayo varios profesores de la Escuela Preparatoria presentaron un excelente concierto de música cubana. La gran pianista Ileana Bautista interpretó ocho piezas al piano. Las primeras cuatro fueron del compositor decimonónico Ignacio Cervantes:

1. Los tres golpes,

2. El velorio,

3. Mensaje y

4. Adiós a Cuba.

La segunda cuarteta de piezas interpretada por la profesora Bautista fue de composiciones por Ernesto Lecuona:

1. Ahí viene el chino,

2. La comparsa,

3. A la antigua y

4, En tres por cuatro [ a mi parecer esta última pieza fue suprimida].

La pianista Dafne del Risco acompañó a la cantante Ramonita Meléndez quien interpretó otra composición de Ernesto Lecuona: la canción retante aunque muy elegante titulada Siboney. Los maestros Sylvia Aponte (cantante) y Javier Verardi (pianista) interpretaron un aria de la zarzuela María de la O también de la autoría del maestro Lecuona.

Este excelente concierto terminó con dos piezas interpretadas por una orquesta tipo big band dirigida por el profesor y trompetista Rafael Lebrón. Esta orquesta realizó un danzón, Nereidas, compuesto por el mexicano, director de orquesta, Amador Pérez Torres (1902- 1976), mejor conocido como Dimas . Su orquesta era conocida como la Danzonera Dimas. Esta pieza es una buena muestra de la influencia cubana en México. Es prueba de la intensa actividad de músicos cubanos en ese país como son los casos de Consejo Valiente (Acerina, 1899-1987), Arturo Núñez ( 1913-1981), Tomás Ponce Reyes (1886- 1972), Mariano Mercerón ( ¿1915?- 1975) y Silvestre Méndez ( n. 1921), entre otros.

La maestra Ana María Arraiza concluyó el concierto con el acompañamiento de la misma orquesta tipo big band. La profesora cantó el muy conocido bolero de Isolina Carrillo (1907- 1996) titulado Dos gardenias. Su interpretación fue excelente y emocionante por sus dotes artísticas, su ritmo, afinación, lirismo y sentimiento.

Participaron en el concierto descrito, como integrantes de la big band, los profesores: Rafael Lebrón (director y primera trompeta), Daniel Vega (primer trombón), William Pagán Pérez (trombón bajo), Genesio Riboldi (clarinete bajo), Rafael “El Indio” Martínez (saxofón barítono), Rubén Santiago (guitarra), Ileana Bautista (piano) además de los percusionistas Orlando Maldonado (tumbadora), Diana Valdés (batería) y Luis Vélez (timbal criollo). Me hubiese encantado escuchar la clave, el güiro y el bombo en la instrumentación de ese magnífico danzón. Con esa percusión adicional es que se acostumbra interpretar el género aún en México.

Varios estudiantes aventajados participaron como integrantes de esta orquesta: Víctor Alvarado (segunda trompeta), Luis Irizarry (tercera trompeta), Edward Ortiz (primer saxofón alto), Noel Nieves (segundo saxofón alto) y Adriana Lizardi (bajo eléctrico). Debió ser una gran experiencia para estos estudiantes el haber participado en este concierto extraordinario juntos a los excelentes profesores. Este importante evento fue coordinado por el maestro Carlos Torres.

Este concierto fue una experiencia didáctica sobre parte del extenso repertorio latinoamerico, acerca del ritmo y orquestación siempre con un enfoque correcto desde el punto de vista musicológico   . No siempre se tiene la oportunidad de oir a excelentes intérpretes ejecutando obras de Cervantes y Lecuona en un teatro con cualidades óptimas de acústica y comodidad. No siempre se está expuesto a los recursos sonoros de un clarinete bajo en el contexto de una orquesta tipo big band.

La big band de los estudiantes

En enero de 2013 el profesor Carlos Torres organizó la Big Band de la EPCMPR. Desde entonces ha ido trabajando con sus estudiantes piezas del swing, salsa, jazz latino, boleros, blues, rock, danzones, plenas, ragtime, éxitos de los Beatles, piezas navideñas y estándares del jazz. El profesor Torres le incorpora cantantes, soneros y coros. Estudian y presentan piezas muy difíciles. En ocasiones algunos de los profesores refuerzan a los estudiantes que son niños y adolescentes de ambos géneros. El interés, ladisciplina, la diligencia y el orden dejan frutos. La hábil batuta del profesor Torres y las clases individuales con los demás profesores han propiciado conciertos que cada vez superan los anteriores; van en progreso continuo. El sábado 26 de abril esta Big Band , alternando con la Banda de Conciertos, ejecutó parte de su excitante repertorio durante el Día de Juegos del Departamento de Educación Musical y la EPCMPR.   El sábado 24 de mayo la Big Band de la Escuela Preparatoria del Conservatorio de Música presentó su concierto de fin de semestre y del año académico.

Coda

El Conservatorio de Música de Puerto Rico, con su histórica sede en Miramar, es un lugar de constante, exhuberante y excelente actividad musical. Es un sitio inigualable donde también se le da importancia, y le se ofrece un espacio, a la danza, baile y movimiento corporal. Dentro de esta maravillosa institución está la Escuela Preparatoria que aporta las oportunidades más que idóneas para la educación musical en los niveles académicos preuniversitarios. Si no hay preuniversitarios no habrá universitarios tampoco. Allí se recibe y se atiende a todo aquel que anhela aprender sobre distintos aspectos de la música aunque su intención no sea hacerse un profesional. Los profesores son sumamente dedicados. Tienen conocimientos profundos de su arte. Es una gran institución que le hace mucho bien a nuestro país.