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MADURO2014 y las lágrimas de la democracia


0010680182La reciente ola de disturbios políticos de Venezuela ha provocado, como suele suceder con este riquísimo país, una serie de reacciones acaloradas en la prensa internacional y en las redes sociales. Una gran cantidad de profesores, reporteros, novelistas y salseros indignados les han recriminado a las autoridades venezolanas el “uso desmedido de fuerza” y el lenguaje belicoso de sus ministros. Varios defensores de la democracia han levantado su voz al unísono para pregonar su compromiso con la verdad y la justicia. A los intelectuales, interesados usualmente por las nimiedades, les ha inquietado más el uso del lenguaje belicoso que otra cosa. A los salseros, también.

Porque resulta que los términos con los que el presidente Maduro se refiere a algunos elementos de la oposición no son convincentes. A los intelectuales les ha encrespado los vellos de la espalda el que Maduro utilice el término “fascista” para referirse a la oposición y han procedido a explicar cómo el vocablo procede de “fascis”, como es de rigor en este tipo de casos. Esto a la vez que repiten la versión CNN de la historia. La preocupación lingüística acusa una comprensión cabal del término, pero no de la manera en que funciona el lenguaje político. En el discurso político, el uso léxico no suele ir de la mano de la etimología ni de nada que asemeje a la precisión. De hecho, a veces los términos políticos adquieren vida propia: en Estados Unidos, por ejemplo, “conservador”, “anarquía” y “libertario” significan lo opuesto de lo que un diccionario de política informaría. En Puerto Rico, “república” significa invariablemente “república bananera” y “federal” es sinónimo de Washington.

Realmente habría que ignorar tanta incorrección léxica en boca de Maduro y entender que con “fascista” se refiere a “extremista de derecha”. Y ya. Y continuar con la vida. Y prestarle importancia a lo que sí importa, para no repetir la versión CNN de la historia ni fiar en la ingente cantidad de evidencia falsa que se ha presentado en días recientes. Para no darle “like” al enlace equivocado y para elegir a qué Dios orar por Venezuela. Básicamente, para no caer en la tontería.

La campaña de descrédito y violencia mediática de la derecha venezolana ha tenido varios aciertos. En primer lugar, ha sabido seleccionar las imágenes con las que arma sus mentiras. La gran mayoría de estas imágenes son falsas, como la de los jóvenes chilenos, búlgaros y argentinos que nos vendieron por antichavistas (ver aquí y aquí); algunas de ellas, expurias aunque geniales, como la del hombre que practica sexo oral, sacada de una página pornográfica gay y evidencia difícilmente contundente de los abusos de poder de la policía bolivariana. Todos, aciertos, porque la gente cree en ellas aunque se presente prueba de su falsedad. Las imágenes se quedan y corregirlas no sirve de nada. La gente piensa que debe haber otras así mismitas, pero de verdad; que quizás esa de la felación no, pero que hay otras que sí. El debunking no tiene efecto en la mente del público; la imagen siempre gana. Los estudiosos y analistas, de otra parte, prefieren ponderar si el término “fascista” es apropiado o no antes que verificar la veracidad de las imágenes.

Pero quizás el acierto más genial de los por ahora fracasados golpistas es la selección del término “estudiante” para referirse a los protestatarios. ¿Quién habría de negarle simpatía a los estudiantes? No cantaba la Negra eso de ¡Que vivan los estudiantes! Pues ya está: un golpe de Estado estudiantil. El lema de esta revolución enlatada sería: “Si es estudiante, tiene que ser bueno”. Presumo que si hay un movimiento estudiantil ultranacionalista o fundamentalista lleva igualmente la razón.

En Venezuela, el gobierno acusa a Estados Unidos de financiar grupos de oposición, especialmente grupos estudiantiles, mediante el NED (National Endownment for Democracy, una suerte de refrito del USAID) y varias instituciones privadas. Este año, el presupuesto federal incluye 5 millones de dólares: “to help strengthen Venezuelan civil society and democratic institutions and support political competition-building efforts that will protect democratic space”. Allá están también los miles de dólares que les regalan los hermanos Koch a los líderes estudiantiles de su agrado y los haberes monedados que puedan entrar desde el exilio miamense. En lo que respecta al financiamiento directo de grupos universitarios, la evidencia parece apuntar a que sucede lo mismo. Los Wikileaks recogen información en la que se comenta que USAID se reunió en 2008 con decenas de estudiantes antichavistas y ofreció orientación y financiamiento para sus acciones hasta (al menos) 2010. El gobierno de Maduro sospecha que alguna injerencia estadounidense habrá en los disturbios recientes, aunque The New York Times ha cuestionado esta lógica, no muy convincentemente à mon avis. Los Wikileaks llegan hasta el 2010, esgrime el Times, y por lo tanto, no hay prueba (excepto la memoria histórica) de que Estados Unidos continúe haciendo en 2014 lo que hizo hasta 2010. No; se trata de alegaciones alucinadas de Maduro, un paranoico antiamericano. La Guerra Fría se acabó y, por obra y gracia de la caída del muro, ya el Imperio no actúa como imperio. Ya nadie trama con derrocamientos gubernamentales, la CIA enmendó sus pasos y el NED es una variación de TED en el que los jóvenes soñadores del mundo se reúnen para fraguar utopías democráticas. Quien se atreva a pronunciar la palabra “fascista” debe ser, de hecho, un fascista.

El tema es que los Wikileaks citan al opositor Leopoldo López unas 77 veces, aunque con socavado entusiasmo: lo describen como una suerte de petardo loco e impredecible, que se ha ganado el descontento de la derecha más organizada y su apoyo estadounidense. AVN tiene un resumen, pero la divertidísima colección completa de referencias a López se puede encontrar aquí. López, la diputada María Corina Machado y compañía estuvieron activos en el golpe de 2002, el que más se acercó a sacar al entonces presidente del poder. No extraña que en esta ocasión solo hayan podido sumar a su revolución a unos pocos jóvenes de clase media y alta, según ha sugerido el mismísimo Capriles. El tiro le pudo haber salido por la culata a López, quien se habrá entregado por miedo a que uno de sus correligionarios lo convirtiera en mártir, sin su permiso, por vía de tiro en la cabeza. No he leído que a ninguno de los educadísimos comentaristas del Primer Mundo les moleste el lenguaje de López, con todo eso de “marioneta de La Habana” y las acusaciones de comunismo. A López se le perdonan los términos políticos desfasados; a Maduro, no.

No debemos llamar “fascistas” a López y al puñado de líderes estudiantiles en cuestión porque realmente creen en la democracia. Para eso les paga el gobierno estadounidense. Ahí está escrito en blanco y negro: “[to] protect democratic space”. Rubén Blades lo tiene bien claro. Quienes no lo tienen claro son los relacionistas públicos de López y compañía. Estos les fallaron. Si hubiesen respetado la sagrada misión de salvaguardar el espacio democrático, no hubiesen dado con el hashtag de #lasalida. Este denota precisamente “la salida” del presidente, aunque no mediante una elección revocatoria, planteada en la Constitución bolivariana, sino a la mala. Y es que en ese hashtag está fraguada toda la inquietud de la “oposición”: no hay una propuesta, una queja concreta o nada. Es la salida del presidente, mediante renuncia or else. Los videítos de propaganda antichavista insisten en que Maduro es un presidente ilegítimo y en que debe salir inmediatamente del poder, a 10 meses de su mandato. Esto, con una música triste y la ocasional foto de ascendencia pornográfica. Esto, a la vez que los freedom fighters de la democracia liberal occidental insisten en que Maduro es un “déspota dictatorial antidemocrático” que para colmo se sirve de los términos políticos equivocados.

¿En qué consiste el déficit democrático de Maduro y su partido? En lo que respecta a las urnas, no, ya que el chavismo ha ganado las 4 elecciones de los últimos 17 meses, en un sistema de votación al que el expresidente Jimmy Carter llama “el mejor del mundo”. Nada entiendió Vargas Llosa cuando llamó “fraudulento” al sistema ni cuando pronosticó que el chavismo perdería (ganó en diciembre, para descrédito del peruano). En lo que respecta al control de la riqueza del país, también preocupa eso de afirmar que el partido de Maduro es antidemocrático: la Revolución Bolivariana redujo la desigualdad hasta el punto en el que es la menor de América Latina y redujo la pobreza extrema un 70%. Ya es casi un cliché afirmar que en Estados Unidos, el bastión de la democracia interestelar, cada vez hay más desigualdad económica. En Venezuela, en cambio, cada vez hay menos. Se desprende que, al menos en este renglón, Venezuela corre un camino más democrático que la democracia más democrática de todas las democracias de la historia. Así que ahí, tampoco. Debe haber algún renglón en el que Maduro se comporte como el déspota antidemocrático que nos vende Vargas Llosa.

Y debe ser en el control de los medios y la prensa. El chavismo pretende convertir a Venezuela en un Estado totalitario y, por lo tanto, pretende controlar todos los medios de prensa, ¿no? Difícilmente. Hasta 2012, menos del 5% de las estaciones de radio y televisión le pertenecían al Estado, según nos informa la BBC. Cuando estuve en Caracas, vi televisión de oposición y comercial (mayormente, producciones gringas), compré periódicos de oposición, una revista de damas, etc., pero me gusta que BBC nos lo recuerde. Una cosa me llamó la atención: los programas de oposición política se toman una libertad que sería impensable en Estados Unidos. Recuerdo que usaban términos raciales despectivos para referirse al expresidente Chávez. Lo llamaban cosas así como “mono feo”, et al. ¿Qué pasaría si, digamos, Fox News constantemente llamara ugly nigger al presidente Obama? ¿Serían despedidos tales comentaristas? ¿Habría malestar social? Impensable en the home of the brave, pero allá cada loco con su tema. ¿No se supone que el gran dictador esté persiguiendo a los medios?

¿En qué pues consiste la “guerra despótica” que le ha declarado el gobierno de Maduro a la prensa? ¿En censurar la toma de libertades con que algunos blogueros y reporteros utilizan imágenes de Chile y Bulgaria para referirse a lo que pasa en Venezuela, con la mira explícita de forzar “la salida” del presidente? O quizás se refiere al envalentonamiento del gobierno bolivariano con CNN, a quien Maduro le exigió que rectificara sus procederes, so pena de cancelar licencias. Resulta que CNN Español pasó imágenes de un joven linchado, llamado Ramón Soto, a quien los chavistas le destrozaron la cara este febrero. Solo que no fue este febrero, sino el abril pasado y que el joven no es un activista antigubernamental, sino un militante chavista a quien una banda de títeres de derecha apaleó. Al pobre Soto lo más que le molesta es que CNN lo haya llamado “antichavista”. Recordemos que estamos en medio de un intento de golpe de Estado. ¿Se trata acaso de una broma de CNN? ¿Una bromita como la del pene en la boca de alguien que no es un pobre estudiante defensor de la democracia, sino un actor porno? ¿En serio? ¿Es justo recriminarle a Maduro una indignación? ¿Pedir responsabilidad a CNN equivale a hostigar a periodistas “que solo hacen su trabajo”? Give me a break…

Pero a los freedom fighters del batallón Adamari López poco les importa. Maduro es dictador y ya porque así lo dice Jaime Bayly. A la larga, mis amigos del #sos colaboran con un grupo de extremistas para quienes Maduro es un presidente ilegítimo porque, dicen, no nació en Venezuela. De la misma forma en que Obama no nació en suelo estadounidense para la derecha racista y recalcitrante del Norte. Valiente manera de ver el mundo. La mezcla de tontería y adoctrinamiento se puede dilucidar con claridad con las irresponsabilidades que escribe James Bloodworth en The Indepenent. Bloodworth no tiene reparos en afirmar en el primer párrafo de su artículo que su desaparecida admiración por el desaparecido Chávez fue producto de una película que vio. De una película que vio. Una vez establece este punto de partida, procede a aleccionarnos sobre el descontento de la sociedad venezolana; a la vez, podemos presumir, que escribe una pieza en donde exclama su entusiasmo por los avioncitos a control remoto de Obama. En otro artículo, Joe Emersberger desenmascara, con una buena dosis de vergüenza ajena, a este embaucador embaucado. Tal es el grado de seriedad con el que el Primer Mundo ve a Venezuela.

En el Sur también se nos permite alardear de tener intelectuales de este calibre. Para probar que no difiere de Vargas Llosa, Héctor Abad Faciolince, otro reconocido novelista miope, nos pide que imaginemos qué pasaría si un defensor de la justicia fuese perseguido injustamente por el mismísimo enemigo de las almas. Faciolince nos invita a imaginarnos qué pensaríamos si Maduro pateara a un bebé en la cabeza con una bota de hierro. Se le escapa que no hay ningún bebé y que no hay ninguna bota de hierro.

Leemos: “Imaginemos que aquí gobernara Álvaro Uribe desde hace 15 años y que hubiera unas marchas estudiantiles que protestan contra los atracos en las calles y por lo escasos que están los productos básicos de la canasta familiar”.

Pues sucede que Maduro no es Uribe: no se trata de un hijo de la elite sudaca, asociado con escuadrones de la muerte, sino de un chofer sindicalista a quien vida y muerte colocaron frente al país más rico de la región. De otra parte, Maduro no ha gobernado por 15 años, sino por solo diez meses; la Constitución bolivariana contempla una revocación (cosa que la colombiana, no; ni la gringa), pero aún no ha transcurrido el tiempo requerido. También sucede que los estudiantes anónimos no protestan por la violencia o la penuria (preocupaciones válidas) sino por la salida de un gobernante elegido, antes de tiempo. Sucede además que no ha habido una represión violenta: ¿qué interés tendría Maduro en ello, si al presente tiene todo a su favor, políticamente hablando? Aunque presumamos lógicamente que la realidad venezolana no corresponde a la imagen distorsionada que pinta Telesur (a quien ningún observador coherente le daría un voto de fe ciego), resulta que la ausencia de pruebas de una violencia dirigida desde el aparato estatal es inversamente proporcional al deseo de que estas emerjan. Continúa Faciolince:

“Imaginemos también que hubiera una parte de prensa crítica con el accionar del gobierno Uribe y que éste, enfurecido con ella, exclamara: ‘¡A los periódicos les va a llegar su hora!”’.

Pues resulta que esa “prensa crítica” publica imágenes falsas, como las del pene editado y la del chileno apaleado que debió haber sido venezolano y la del chavista linchado que debió haber sido antichavista. Todo, repito, en el contexto de una intentona de golpe de Estado. Luego, el galardonado autor de Basura procede a armar sarcasmos y, como era de esperarse, a discurrir sobre el uso de la palabra “fascista”. He aquí a un pensador público latinoamericano. No cito a sus contrapartidas boricuas por pudor.

A Venezuela le falta un larguísimo trecho que recorrer para convertirse en el paraíso socialista con el que soñó Chávez. Lleva demasiado tiempo manteniendo un nivel imperdonable de corrupción y ha tomado decisiones económicas indigestas que no dejan bien parada a la masa que al día de hoy sigue creyendo en su gobierno. Ahora bien, llamar “antidemocrático” al partido bolivariano, armado con reportajes de CNN y argumentos de demócratas liberales cegatones equivale a una perversión de la realidad y un insulto a la integridad. Es una vergüenza que nos prestemos para esto.

Es cierto: Maduro debe dejar de hablar con el lenguaje de la Guerra Fría. Esto es, cuando se acabe la Guerra Fría. Además, Venezuela debe atender el problema del crimen (Honduras y Puerto Rico, con cifras similares, también; y no olvidemos la hermosa patria de Faciolince): la prevención sola no funciona y el crimen se traduce en una fuente de ansiedad social inaguantable. Convendría que la oposición suspendiera el acaparamiento de productos de primera necesidad, para que así la población tuviese acceso al alimento: de otra parte, este crimen es un arma poderosa –aunque inhumana- y la estarían cediendo en aras de una mejor patria. Convendría además que la oposición aceptara las constantes invitaciones al diálogo de la oficialidad bolivariana.

En Venezuela, como en cualquier otro país del Sur, las marchas y las protestas no germinan anómalamente cada cien años. En esta ocasión, la violencia llegó a un punto muy lamentable (aunque jamás como en Ucrania o Turquía o Egipto, ni decir los países del continente africano; tampoco ha cobrado el número de vidas que cobró en la Venezuela de 2013) porque la derecha, fracturada, perdió las elecciones de diciembre y se agita como pez sacado del mar. El candidato de la derecha moderada ha hecho un débil intento de cooperar, aunque ligera y alejadamente, con el gobierno actual, y los elementos más contumaces de la oposición han estallado, como los petardos locos que describen los Wikileaks. Apresuradamente, han intentado hacer la revolución antibolivariana basándose en una red de mentiras alusivas a revoluciones contemporáneas. ¡Twitter, jóvenes, celebridades! Las espeluznantes imágenes tocaban fibras cardiacas que nos remitían a la Primavera Árabe, al Occupy Movement, a los ojos verdes de Camila Vallejo. Se trata, en cambio, de un montaje estúpido y perverso al estilo de KONY2012, que engaña a incautos, mal informados y, ¿por qué no?, malintencionados. Una compilación de falsedades (con felación editada incluida) que ha colonizado o colonificado a Rubén Blades, quien nunca desvariará con la lógica inodoresca de W.C., pero quien desde una ignorancia profunda llama a las partes a llegar a términos, como si la verdad fuera el punto medio entre dos mentiras, como si la realidad debiese transar con la ficción para ser más justa. Y los intelectuales de occidente repitiendo tonterías, como si un videíto con música triste y una imagen sacada de contexto valiesen más que tres lustros de reformas, justicia y las lecciones que nos da la historia.

Es para llorar.

  • Honorio

    Oiga, caribe sin historia, tiene más de 23 dñias sin responder. Tanto así lo está pensando o no piensa hacerlo. Entiendo que mi pregunta lo ha colocado en aprietos.

    • Alejandro Carpio

      Hola, amigo.
      En Venezuela hay un nivel de corrupción alarmante que toca todos los rincones del gobierno. Esto lo sabe medio mundo, pero también que la corrupción gubernamental no nace con el chavismo. Sí es una pena que la Revolución Bolivariana haya sido tan inútul a la hora de limpiar esta mácula. Pero de ese tema no trataba mi artículo.
      Me dices que no puedo hablar del tema porque no vivo en Venezuela y luego me invitas a que hable de un tema venezolano. Me confundes; concluyo que sencillamente difieres y tienes ganas de debatir. Bueh.
      Abrazo.

  • Julio Malpica

    Llego 2 anos tarde al debate. Si le llegara tanta sangre al Corazon como le sangra por la herida, nunca le daria un infarto. Maduro es un payaso pero sus opositores no son palomitas blancas.

    • Honorio

      Céntrate en lo que dije, no divagues en bobadas. Ahora ve y vuelve a leer y responde en base a lo que dije.

  • Honorio

    Es para llorar el hecho de que en menos de veinte años haya saqueado las riquezas de Venezuela esa jauría de hienas hambrientas (los líderes de la Revolución Bolivariana). Son tan miserables que sólo tienen dinero, y en cantidades colosales. Es asqueante ver cómo alguien que no vive esta realidad se solidarice con eso y más, apelando a criticar las acciones -equivocadas o no- de los opositores a esa camarilla de ratas, pero al menos ha valido la pena contestarle por este medio. Te invito a que disertes sobre las riquezas malhabidas de los chavistas venezolanos, si de verdad sabes tanto del país y si de verdad te atreverías a ser franco y coherente.

    • Alejandro Carpio

      Hola, viejo.
      Yo no estaba haciendo un análisis pormenorizado de la situación contemporánea de Venezuela, sino de la crisis del 2014. Parece que usted me leyó con prisa.
      No tengo ganas ni necesidad de defender la corrupción chavista (que palidece ante la de la oposición, cosa que para nada la justifica). Lamento que le dé asco mi crítica del intento de golpe de estado del 2014.

      Su pregunta no me pone en aprietos, en parte porque no existe. A qué pregunta se refiere?

  • El Extraño

    El problena que existe en Venezuela es fruto de una lucha entre la izquierda y la derecha internacional. Se resuelve cuando una de las partes aplaste a la otra. Como ha sido siempre.

  • Eliu Hernández

    Felicitaciones por el tema, muy ameno y bien tratado, reía, reflexionaba mucho mientras leía y también por este interesante intercambio del que aprendí mucho. Vaya mis felicitaciones a todos los participantes! Cuanto se aprende…

  • Mario Alonso

    “No tienen derecho a poner en riesgo la vida de nadie”

    Alcalde Blyde denuncia agresión de guarimberos contra ambulancias con heridos dentro y pide “reflexión” a los suyos

    Por: Laiguana.tv | Jueves, 06/03/2014 06:06 PM | Versión para imprimir

    Garardo Blyde. Las guarimbas se les salen de las manos, como al tercio aquél…

    Caracas, marzo 6 – El alcalde del municipio Baruta, Gerardo Blyde, hizo
    un llamado a la “reflexión” por las acciones vandálicas que llevan
    adelante los protestantes con sus guarimbas exigiendo “libertad”
    mientras atropellan la de los demás ciudadanos. En una entrevista , el
    alcalde opositor, hizo un balance de los atropellos de las y los
    guarimberos opositores a la ciudadanía.

    Blyde afirmó que dos ambulancias han sido agredidas por los guarimberos
    de la zona e incluso este miércoles impidieron la llegada de uno de
    estos medios de transporte que trasladaba precisamente a un motorizado
    que cayó en el sector Los Campitos al resbalarse con una mancha de
    aceite vertido por guarimberos. Los paramédicos tuvieron que trasladarse
    a pie para auxiliar al ciudadano que sufrió lesiones leves gracias a
    que hacía uso de un casco.

    Sobre las trancas de las vías y las guarimbas el alcalde opositor,
    reiteró su rotundo rechazo y afirmó que desde la alcaldía se ha mediado
    para “liberar las calles de estas barricadas” para garantizar el libre
    tránsito y evitar el conflicto entre vecinos. Y aseguró que la policía
    del municipio ha recolectado guayas y “miguelitos” que han presentado
    ante la Fiscalía con sus debidas actas para “que abran las
    investigaciones correspondientes”.

    De esta manera, según sus declaraciones para la mañana de este jueves,
    Blyde informó que hay circulación en casi todas las vías mientras que el
    transporte público funciona con normalidad. Solo hay un grupo pequeño
    de manifestante en La Trinidad, al lado de la estación de bomberos.

    Asimismo, la policía municipal ha detenido alrededor de nueve personas
    que portaban bombas molotov, mientras que la Guardia Nacional
    Bolivariana ha retenido a siete ciudadanos dentro del municipio.

  • Mario Alonso

    “Ustedes mismos se dejaron solos” dice periodista que relata todo en Twitter

    Agredidos salvajemente por guarimberos de Altamira periodistas de AFP, EFE, Reuters y otros medios de oposición

    Por: Aporrea.org | Martes, 04/03/2014 07:58 PM | Versión para imprimir

    Credito: Aporrea.org

    Caracas, marzo 4 – A través de las redes sociales se confirmó lo que
    inicialmente parecía algo imposible: Los guarimberos fascistas de
    Altamira agredían a quienes les han “multiplicado” sus “pacíficas” y que
    protestas.

    La periodista Dagne Cobo relató todo lo acontecido a través de su cuenta
    en Twitter. la periodista señaló que toda la prensa que usualmente
    cubre a los “pacíficos” se retiró de Altamira, incluso cogiendo atajos
    ante la violencia con que los guarimberos los agredieron.

    “Ustedes mismos se dejaron solos”. sentenció, a través de su cuenta Dagne Cobo Buschbeck

    @kayoyando

    (Por si acaso, porque ya comenzaron a chillar).

  • Rocio Isla

    Me ha encantado la referencia a Leopoldo Lopez como una suerte de petardo loco!!!! Como describiriamos entonces al Chino Carias!

    • Alejandro Carpio

      La descripción no es mía, sí la paráfrasis.
      No he indagado en los Wikileaks sobre Carias. No creo que él importe demasiado ahí.

      • Rocio Isla

        …. Un search en YouTube y de las propias expresiones del Chino Carias vera como SI importa y mucho!

        • Alejandro Carpio

          Me refiero a lo siguiente: no he buscado a Carías en los Wikileaks. Estos recogen informes sobre temas de política exterior estadounidense. Para esta, Carías, quien sí importa dentro de Venezuela, no pesa demasiado.

          • Rocio Isla

            Vale! Su articulo se limita a parafrasear Wikileaks y en ningun momento ha pretendido analizar el papel que juegan las diferentes facciones que protagonizan los disturbios sociales, perdon, politicos en Venezuela y sus respectivos lideres.

  • Mario Alonso

    Para dar respuesta a los recientes eventos de violencia de todas las partes el presidente Maduro lanzó la iniciativa de crear una Mesa por la Paz. El mismo presidente Obama y el Papa Francisco abogaron por el dialogo como la via para la paz. A la convocatoria de Maduro, silenciada por los medios corporativos, comparecieron y se unieron lideres religiosos, pentecostales, el nuncio de la iglesia católica, iglesia judia, lider de los mulsumanes, el presidente de Federecamaras organisno cumplice del golpe de Estado en 2002, dirigentes industriales como un tal Mendoza de las Empresas Polar y algunos alcaldes de la oposición. Esta Mesa por la Paz se amplió en sectores de trabajo, tal como una Mesa para la verdad, una Mesa para la economia, una Mesa politica ect. Al segundo dia de reunion abierta de la Mesa para la economia se presentaron unos 600 empresarios. Ausentes estavan los estudiantes opositores y los lideres politicos de los partidos de la oposición. Abiertamente y en TV en vivo directo todos expresan sus distintas visiones y propuestas para resolver el asunto. . Los llamados a la participación de los mencionados ausentes quedan sin respuesta. Mientras…en la gran mayoria del pueblo venezuelano especialmente en los barrios pobres y campesinato y zonas indígenas no existen protestas ni actos de violencia. A esta situación contrasta que las protestas guarimbas y actos de violencia se estan perpetuando en las zonas de población de clases media donde coinciden como dirigentes legítimos, alcaldes, diputados y gobernadores de la oposición electos democraticamente. Asi las cosas tenemos las clases ricas protestando y la mayoria del pueblo de clases mas bajas tranquilos o festejando en estos días en las playas el carnaval. Si la oposición renuncia al dialogo que le resta?
    En que pais del mundo hemos asistido en estos tiempos agitados globalmente iniciativas como esta? A nadia del movimiento Occupy se le permitió cualquier dialogo, ni al M15 español, ni a los estudiantes chilenos, ni a los campesinos colombianos, y por ahí siguiendo.

    En estos ultimos 15 años yo nunca vi o lei una una noticia positiva sobre el gobierno bolivariano de Venezuela en los medios corporativos. La satanización se inició desde el primer dia de gobierno, y sigue. Así que me expliquen por qué las masivas marchas de apoyo al gobierno, y el voto de elección democratica mayoritario y esto en medio de errores, corrupción, autoritarismos, y todos los defectos posibles y imaginarios. A fin de cuentas Venezuela es un pais capitalista, 80% medios son privados, casi la totalidad del comercio es privado. El petroleo si esa mayor reserva mundial certificada de petroleo es de propiedad del pueblo con la participación de petroleras privadas de varios paises. Al pueblo venezuelano, a latino america nos guardie de frabricaciones de armas de destruición masiva, armas biológicas, fabricacion de armas nucleares y demas inventos para justificar intervenciones humanitarias.

  • Pedro Antonio García

    Gracias Alejandro por tu respuesta y perdona que insista, pero hay tantos cabos sueltos en lo que afirmas. ¿Quince años de campaña de descrédito? !Por Dios! A veces, y perdona que lo diga, parecieran argumentos del gobierno. De verdad. Sólo te digo una cosa: de 1999 al 2001 hubo una completa adhesión al chavismo. Te invito que leas los grandes periódicos de la época, y que veas los grandes medios. El Nacional, Venevisión y muchos otros grandes medios apoyaron a Chávez. Incluso, si revisas el NYT y otros grandes medios, te vas a conseguir con muchas sorpresas. Todos querían al gran militar que iba a poner orden en la Veenzuela del “ta barato”. En cuanto a la fuente que me citas ( FAIR) me parece que no da mucha información, no veo datos. ¿Te parece que no es un poco irresponsable usarla como una fuente? Además, ahí citan a Mark Weisbrot, alguien que es ciegamente solidario, para no decir que trabaja para el gobierno, estilo Ramonet. Y sobre los intereses del capital, estoy de acuerdo, pero te pido hermano, de verdad, que seas un poco serio e investiques bien los negocios que se han hecho en Venezuela. Te pido de verdad que busques bien las inversiones que ha hecho China, Rusia, Brasil, así como Estados Unidos, en Venezuela. Alejandro: Venezuela no es la Chile de Allende, así como la Argentina de Videla no fue la Alemania nazi. Simple. Hay que entender los contextos, hermano, y antes de opinar te pido que investigues más; te puedes dar una gran sorpresa en muchas cosas (¿o lo mejor es preferible no hacerlo para mantener el ideal o la fantasía?). A muchos les conviene que los militares sigan en Venezuela, a muchos, porque la caja chica de PDVSA la maneja sin ninguna auditoría directamente el gobierno. Salvo Chávez, son los mismos actores desde el 2002.

    • Alejandro Carpio

      Bueno, Pedro, esto se resuelve con evidencia. Realmente, si sostienes que no ha habido una campaña antichavista por más de una década en la prensa occidental, no sé qué argumentarte. En el periódico principal de mi isla (en donde laburé) nunca, que recuerde, se reseñaron las victorias bolivarianas sobre la desigualdad, la pobreza extrema y el analfabetismo; sí nos informamos de que Chávez había censurado el reguetón y las telenovelas, que abrazaba a Fidel Castro, que se iba a ir a la guerra con Colombia, que hablaba y no se callaba, etc. La prensa hegemónica es menos carnavalesca, pero la imagen es siempre parcial: Chávez era un “tinpot dictator” y sus constantes victorias electorales se explicaban arguyendo eso de que “Hitler también ganó las elecciones”. Eso es en los medios liberales; los conservadores ya debatían si invadir o no invadir.

      Que vea qué cosa sobre Brasil y China? No entiendo a dónde quieres llegar. Yo sé que esto de postear en la página implica inmediatez, pero a qué te refieres específicamente? De otra parte, no sé cómo dejar claro (abajo lo he comentado varias veces) que mi ensayo no quiere disectar todos los problemas de la sociedad venezolana ni analizar cada una de las decisiones del gobierno electo. A la larga, eso es asunto de venezolanos o de especialistas en la materia. Desde acá, intenté desenmascarar la reciente campaña publicitaria, violenta y mentirosa de desestabilización del gobierno; no implico que elementos de la oposición (o dentro del oficionalismo, vamos) tengan razones de sobra para querer generar cambios sustanciales en la dirección del país.

      Sobre las fuentes. Mira, siempre escucho, aunque siempre titubearía en citar, a Ramonet. La única vez que lo tuve en frente, en una reunión, sugería que su alabanza de Telesur y ataque al Times era, cuando menos, inconsecuente. Es un tipo brillante y todo lo que quieras, pero me parece (aquí estaremos de acuerdo) un cheerleader. No conviene ponerlo en el mismo renglón que a Weisbrot, un investigador serio. Puede que no te gusten sus conclusiones, pero eso es otra cosa; aportaría a la conversación si debatieras alguna de sus pruebas.
      A fin de cuentas, FAIR solo toma pie de una observación de Weisbrot y le da seguimiento. Tiene enlaces a la mismísima página del NYT en donde aparece la “corrección”. Si rechazas esta evidencia porque el FAIR cita a Weisbrot, no puedo decir más nada.
      FAIR es una institución seria (aunque tiende hacia la izquierda institucional gringa) que vigila la exactitud en los medios periodísticos. Su misión no es defender al gobierno bolivariano. Tratan mil otros temas más, la mayoría de sociedad y política estadounidense. Tú, en cambio, me invitas a que lea un blogspot de un profesor antichavista. Debo admitir que argumenta bien sus puntos, pero no veo que dé evidencia de que las “teorías de conspiración” sean falsas. Identifica lo que le parece ser el lenguaje neurótico de las autoridades, pone citas juntas y procede a catalogarlas como “teorías de conspiración”. A fin de cuentas, es otro análisis del “lenguaje” del gobierno, interesante, pero inútil en sus conclusiones si no presenta evidencia. El hecho de que Maduro llame “fascistas golpistas whatever-istas” a alguien no implica, automáticamente, que no lo sean. Jaua produce documentos (Wikileaks, en esta última ocasión): qué produce el profesor Pérez Hernáiz además de burlas?

  • Mario Alonso

    Guarimba organizada por opositores en la entrada de urbanizacion de clase media alta atrapados en su propia trampa. Una locura.

  • Pedro Antonio García

    Alejandro,
    Gracias por tu respuesta. Sólo algunas precisiones. Antes de que me hables de una “campaña de descrédito” me interesaría que me citaras un estudio de las coberturas que se hicieron por la televisión y los distintos medios de comunicación venezolanos durante los hechos del 12 de febrero hasta el 20. Lo digo porque las teorías de la conspìración han sido uno de los recuersos más constantes y sistemáticos del chavismo para generar miedo y adhesiones acríticas (abajo te coloco un link de unos sociólogos que vienen estudiando eso y te pido que lo leas), y eso no contribuye para el debato sano, si eso es lo que buscas. Por otro lado, las imágenes que puse involucran varios organismos del Estado, y quienes disparan son gente del SEBIN, es decir, del servicio de Inteligencia del Estado. No puedo decir que fuese una orden expresa del alto gobierno, pero es un organismo muy, pero muy cercano. Para eso tiene que haber una Comisión de la Verdad, con gente de ambos “bandos” y de afuera también. No hay que repetir el error del golpe de Estado del 12 de Abril, en donde no se quiso eregir una “comisión de la verdad” para investigar las muertes de muchas personas, también producto de disparos en la cabeza…..Es cierto que, por presiones de las protestas el gobierno ha dado gestos, incluso al parecer puso preso a algunos responsables, pero su discurso de “fascistas” desde el inicio cuando se estaban dando estos sucesos y su cinismo en desviar la atención usando el argumento del complot, han exasperado más a la gente. Si quiere “constratar las fuentes”, como hacen algunos periodistas para ver los dos bandos, te sugiero Alejandro revisar las informaciones del Foro Penal Venezolano, o de otras organizaciones de derechos humanos (muchos de ellos han mostrado cómo el gobierno ha querido tergiversar los hechos, incluso a una víctima la acusaron falsamente de ser un paramilitar, y en otro caso la fiscalía pretendió tergiversar los testimonios de tortura que hubo). Te ruego, por último, que hagas seguimiento mejor de los hechos desde los “dos bandos” (aunque en mi opinión son muchos ), antes de tomar una posición tan clara y nítida.

    Sobre las teorías de la conspiración:
    http://venezuelaconspiracytheories.blogspot.com/2014/03/the-eternal-fascist-fascism-in.html?spref=fb

    • Alejandro Carpio

      Lo miro, claro.
      Con respecto a la “campaña de descrédito” no me refería exclusivamente a lo que pasó el mes pasado: esto lleva 15 años. Desde donde escribo (EU) es la norma. No creo que necesite darte evidencia de esto. Aun desde la oposición venezolana estará claro que TODO lo que salga de las filas del chavismo por acá se tergiversa (a veces, con muy mala leche). Hay tantos ejemplos, que no sé ni por dónde empezar: este tiene de protagonistas a la prensa venezolana, la gringa y un golpe: http://www.fair.org/blog/2014/02/27/nyt-corrects-venezuela-tv-falsehood/

      “Teoría de conspiración” funciona a veces como mote acrítico de cualquier investigación. ¿Es una teoría de conspiración afirmar que los intereses del capital internacional prefieren un gobierno que les sea beneficioso? ¿Es una teoría de conspiración sostener que EU financia grupos de oposición? ¿Es una teoría de conspiración decir que muchos de los personajes de 2002 son los de 2014? Está difícil sostenerlo.
      Ahora, sí está claro que a los aparatos de propaganda estatal (Telesur, el Correo), cualquier analista que se precie de serlo debe tomarlos con pinzas, al menos.
      Me queda claro que la oposición venezolana va más allá de los golpistas. Arriba aclaraba que a algunos elementos importantes de esta no les conviene, al presente, un golpe. A sectores industriales, por ejemplo.

      Maduro debe abrir una Comisión de Verdad, sí. Me temo en que estamos de acuerdo en que el gobierno debe arrestar a los ministros que hayan incurrido en abusos, pero no a los agentes que instigaron la violencia desde el principio. En lo que respecta al segundo punto se deja claro el nivel de equilibrio con que se suele ver el tema.

      Leo eso. Que todo salga bien.

  • Pedro Antonio García

    Soy venezolano y crítico del gobierno. Me siento profundamente interpelado por ese escrito, porque en ocasiones usa argumentos demasiado similares al del gobierno. No tengo los ánimos para desarrollar punto por punto una réplica del mismo. Uno ya está cansado de decir una y otra vez lo mismo. Cansa que todo se vea desde las categorías absolutas de derecha y de izquierda, y desde posicionamientos estratégicos e ideológicos. Sólo incluyo dos trabajos reporteriles en un periódico cuya línea editorial es pro-gobierno, pero que le ha dado cierta independencia a sus periodistas. Ha sido un trabajo en equipo con periodistas de bando y bando. Así que antes de hablar de “golpes”, les pido revisar bien estos trabajos:

    1) http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/investigacion/video—uniformados-y-civiles-dispararon-en-candel.aspx

    2) http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/investigacion/en-claves—detalles-de-los-13-asesinatos-en-prote.aspx

    • Alejandro Carpio

      Saludos, Pedro.
      Gracias por comentar. La conversación sobre el tema se ha expandido abajo.
      Lamentaría haberme servido de argumentos del gobierno en caso de que sean erróneos. Mi intencion (que juré haber dejado clara) era atacar precisamente los abusos de una campaña publicitaria, ahora que es clara su naturaleza. Eso es una cosa y otra es afirmar que no ha habido crímenes en el “bando” del gobierno (si usted es venezolano, entenderá por qué uso las comillas). Eso no lo intento hacer.
      Lógicamente supondrá que no tengo nada que comentar sobre los enlaces que comparte. ¿Es mucho pedir ver una diferencia entre estos y la campaña de descrédito a la que el chavismo ha sido sometida? De otra parte, ¿habrá evidencia de que actos violentos como los que reconstruyen esas imágenes sean producto de órdenes del Ejecutivo?
      Abajo mencioné las promesas del gobierno bolivariano de investigar la violencia aunque se haya dado dentro de las filas del oficialismo. Ha habido arrestos. En el caos provocado por la intentona desestabilizadora (si no le place el término “golpista”), el “bando” proMaduro ha cometido crímenes que, si le vamos a dar crédito a la prensa, están siendo investigados por las autoridades. Me gustaría creer que el PSUV y las fuerzas policiales de su país llegan a las expectativas de lo que se les exige, con rigor.
      Saludos.

  • Carlos Pabón

    En la expresiones sobre Venezuela hay
    simplificaciones maniqueas desde distintas perspectivas, tanto de las que se califican de “derecha” como de las que se consideran de
    “izquierda”. No obstante, a mi me preocupan las que autoproclaman de “izquierda” y renuncian al análisis crítico. No digo que esa es la única posición que se ha asumido pero sí es una postura extendida. Me refiero particularmente a las posturas de cierto independentismo y soberanismo que opera desde la óptica de un nacionalismo banal al que solo le importa el apoyo a la independencia o la soberanía y cuya coordenadas son las de un “antiimperialismo” bobo, y cuya base es el facilismo ideológico de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo. He leído buenos análisis que asumen la complejidad de la situación
    venezolana. Pero no desde esas coordenadas político-ideológicas típicas de la Guerra Fría.

    Es posible, como algunos arguyen, que si el gobierno de Maduro cae la situación para las mayorías sociales venezolanas será peor y es posible que no. Sobre eso no hay garantía. Lo que sí pienso, es que los que simpatizan con o apoyan el “socialismo bolivariano” debería ser críticos del gobierno desde la izquierda y no dejarle el espacio político “crítico” a la derecha cerrando filas de manera acrítica con el gobierno de Maduro. Y los sectores de izquierda democrática deben hacerse oír es esta crisis. En Venezuela hay voces que adoptan esta postura. Sin embargo, parecen ser débiles o poco visibles. Con demasiada frecuencia desde la Revolución bolchevique en adelante los críticos de izquierda del “Estado
    revolucionario” se han autocensurados por “no hacerle el juego al enemigo” cediéndole en el proceso toda la agencia política a los conservadores o la derecha. Eso ha sido trágico para una tradición de izquierda que ha sido invisibilizada y aplastada por la propia “Revolución”, esto es, el “socialismo real” del siglo XX. La izquierda no puede ni debe cederle el espacio de la crítica de las políticas fracasadas de un régimen
    “socialista” a la derecha pues entonces se anula del proceso político
    contingente. Y sí, emitimos juicios sobre esto, como sobre tantos asuntos
    complejos del mundo contemporáneo desde la lejanía. Por es debemos intervenir conscientes de la limitación de nuestra comprensión. Mas esto no significa que uno debe renunciar al análisis o el juicio crítico.

    Algunas interrogantes importantes ajenas al facilismo ideológico y cuya discusión contribuiría a esta discusión crítica son las siguientes: ¿En qué consiste exactamente el carácter “revolucionario” del estado venezolano? ¿Es un estado socialista? ¿Es un régimen rentista de capitalismo de estado? ¿Quién detenta el poder político en Venezuela? ¿La clase obrera? ¿El Partido-Estado encabezado por una nueva elite cívico-militar? Si es la clase obrera o los trabajadores, ¿cuáles son los mecanismos mediante los cuáles ejerce(n) el poder? ¿Cuál es la contradicción entre la defensa de la “revolución” y la defensa de la libertad de expresión, asociación (incluida la protesta cívica) e información? ¿Por qué es incompatible lo uno con lo otro? ¿Existe una dicotomía real entre derechos civiles y derechos sociales? ¿Hay que defender una en menos cabo de la otra?

    ¿Qué se entiende por fascismo? ¿En qué consiste específicamente el carácter “fascista” de la oposición política? ¿Qué plantean las tendencias de oposición sobre el problema de desigualdad social y económica en Venezuela? ¿Qué políticas sociales y económicas implementarían? ¿Apoyan el capitalismo neoliberal de mercado en sustitución del capitalismo de estado rentista? ¿Qué salida o alternativas a la crisis capitalista en Venezuela proponen los oponentes del régimen? ¿Qué medidas o alternativas propone el gobierno de Maduro que no sea la defensa del status quo?

    Pienso que es importante no ceder al chantaje que implica la autocensura. Cuando hay amplios sectores descontentos con las políticas de un gobierno supuestamente “socialista” y con las grave crisis económica y social del país, la izquierda debe asumir un espíritu crítico hacia el gobierno y sintonizar con el descontento. Si por el contrario, se ataca ese descontento, sobre todo de manera represiva, entonces
    se deja el campo crítico vacío para que lo ocupe la derecha. Así mismo, debe afirmarse, que desde una perspectiva democrático radical la defensa de los derechos civiles no está reñida con las defensa de los llamados “derechos sociales”. Una izquierda alternativa debe plantear que no existe tal dicotomía y debe articular un proyecto que defienda tanto las libertades políticas (que no es sinónimo de “libertad de propiedad, sino de libertad de crítica) como la
    igualdad social y económica.

    Finalmente, entiendo que es la responsabilidad del intelectual mantener siempre una relación incómoda, tensa con el poder, cualesquiera este fuera. Esto es, mantener siempre una distancia crítica con el poder. Esto es una condición necesaria para mantener la lucidez. Así mismo, cómo uno se posiciona sobre lo que acontece en Venezuela nos indica que tipo de imaginario político alterno uno sostiene ante las contradicciones del capitalismo contemporáneo.

    • Mario Alonso

      Es que no se trata de estar a favor o contra Maduro o de estar a favor o contra la revolución bolivariana. Aqui lo que esta en causa el respecto o no de la democracia. El respecto a la elección democratica (ya la van 18 elecciones en 14 años) de un presidente legítimado por las mayorías. Así lo esta proponiendo la oposición con la salida de Maduro via calentamiento de las calles cosa que no esta contemplado en la legitima constitución largamente debatida y votada por el pueblo. En los ultimos 12 meses dos procesos eleccionarios le han concedido las mayoras. Además la oposición tiene la opción democratica de solicitar un referendum revocatorio en 2016 (cosa que muy pocos paises democraticos contenplan..

    • Alejandro Carpio

      Pues lleva razón con eso del cheerleading irreflexivo y fanático desde la izquierda. De otra parte, son tantas las tergiversaciones que presenta no digo la derecha, sino la democracia liberal occidental, que el intento de separar trigo de cizaña es, estará de acuerdo conmigo, comprensible. No veo la relación con mi ensayo, pero estoy de acuerdo.

      Lo del “nacionalismo banal” es cierto también y no le hace bien ni al nacionalismo del patio ni a la autorreflexion que debe acompañar a un proceso tan convulso y ambicioso como la Revolución Bolivariana. Lo que no entiendo es qué espacio tiene ese argumento aqui. Jamás me han seducido los nacionalismos, sean del patio o del exterior. 

      Con respecto a la “situación venezolana”, ¿se refiere a la actual etapa en la que confluyen economía, política y cultura de ese país? Si es a eso, pensaba haber sugerido que no pretendo abarcar tantos temas en un artículo. Si se refiere a la campaña publicitaria desestabilizante y golpista, pues habría que recordar que muchos de sus actores principales (de ambos bandos) la ven con una óptica que recuerda la Guerra Fría. A mí puede que el léxico no me convenza, pero si acusaciones de “comunismo” y “fascismo” subyacen una intentona de golpe en un país latinoamericano en donde los dos bandos son, al menos nominalmente, probusiness anticastristas financiados por EU y revolucionarios de izquierda (con todas las comillas que uno quiera usar en ambos casos), amerita replantearse qué tanto se acabó la Guerra Fría. De otra parte, 2014 no dista mucho de 2002, con excepción de Madonna, Blades y el pene editado. Primero como tragedia, luego como farsa. Entiendo que hay una preocupación por la terminología que (deberé aceptar en algún momento) es importante, pero “a rose with any other name…” ¿Han cambiado las circunstancias en las que la terminología cobraba sentido?

      Si Maduro cae, ¿estará Venezuela peor; mejor? Pues estamos ante un ejercicio de especulación (además de la imaginación, tenemos la historia para guiarnos aquí; esta, a mi ver, nos sugiere que estará peor). A la larga se trata de harina de un costal, al que no le he dedicado mi tiempo esta vez.  Cuando lo haga, deberé plantearme antes que todo qué quieren los venezolanos. Parece que hay una gran mayoría que, pese a disgustos (que no solo se explican por las fallas del partido), quieren seguir con la Revolución. Pese a esos disgustos, el partido de Maduro sigue ganando elecciones. He visto que, de tanto insistir en lo diáfanas que son las elecciones venezolanas, los “intelectuales críticos” (pienso en gente como Vargas Llosa) han empezado a sostener que estamos ante un engaño. Esto es, con cero evidencia excepto el argumento de que los resultados deberían ser inversos. Lo mismo sucedió con Mousavi en 2009. Con Hamas en 2006. A la larga, hay una ignorancia en las filas de la democracia occidental sobre las contradicciones de espacios lejanos. E, implícitamente, ganas de que gane el otro. Caer en esto no debería llamarse “mantener espíritu crítico”.

      “Nuances” aparte, mire cómo en la prensa occidental tratamos los golpes de estado. Escribe el NYT, hablando de golpistas y obreros progobierno.

       

      “Between them is a yawning political and socioeconomic divide that still threatens the stability of what was once one of the United States’ principal staging grounds in Latin America during the cold war. And what they have to say about how this country’s political crisis began — and about the sacrifices they are willing to make to defend their views — leaves little hope that it will end any time soon. [… The President]  was suffocating all other powers of government,” Ms. López Contreras said. “Now that he’s gone we are breathing the air of freedom. This is a conquest we are not willing to surrender.”

      Aquí el Times habla de Zelaya, no de Maduro. Pero la Guerra Fría se acabó y hay que ser críticos con Zelaya, a pesar de su victoria electoral, posiblemente (necesariamente) fraudulenta. Over and over and over and over.

      Imposible ver todas sus preguntas aquí: escribo desde el celular. 

      1. “¿En qué consiste exactamente el carácter “revolucionario” del estado venezolano? ¿Es un estado socialista? ¿Es un régimen rentista de capitalismo de estado?”.

      El carácter revolucionario consiste en intentar que los recursos del país (el principal es el petróleo) se utilicen para financiar programas sociales. Es “revolucionario” en el contexto de América Latina, región en la que por par de siglos se dio una tendencia inversa. Este carácter revolucionario no le quitaría el sueño a los analistas políticos si se diese en el Norte. 

      Creo que no es del todo alucinado llamar a Venezuela “régimen rentista de capitalismo de estado”, aunque quizás “estado de bienestar” describa mejor la tendencia de las decisiones chavistas. Antes de ser esto, está claro que se trataba de uno de los países con más desigualdad del mundo. Desde el punto de vista de la desigualdad, Oxfam se refiere a este país como un “success story”.

      Debe quedarnos claro que el aspecto de la economía que blande el estado es el petróleo, pero que la economía venezolana toca otros renglones que están en manos privadas y que poca curiosidad le provocan a gente como Vargas Llosa.

      2. “¿Quién detenta el poder político en Venezuela? ¿La clase obrera? ¿El Partido-Estado encabezado por una nueva elite cívico-militar? Si es la clase obrera o los trabajadores, ¿cuáles son los mecanismos mediante los cuáles ejerce(n) el poder?”.

      En principio, el poder político lo detenta un partido en cualquier lugar del mundo, incluidos Venezuela y mi país. La clase obrera gobernó realmente por unos pocos meses en la Cataluña de 1936. Y ya. Ahora, arredraría mi entusiasmo por los enemigos de ese partido, por más que me disguste una que otra decisión de este. El bien es Cataluña; hasta que no se dé, seleccionamos entre males. 

      3. “¿Cuál es la contradicción entre la defensa de la “revolución” y la defensa de la libertad de expresión, asociación (incluida la protesta cívica) e información? ¿Por qué es incompatible lo uno con lo otro? ¿Existe una dicotomía real entre derechos civiles y derechos sociales? ¿Hay que defender una en menos cabo de la otra?”.

      Existe una contradicción clara, pienso yo, y está toda en boca de la prensa occidental o en Vargas Llosa & Co. Si no fuésemos tan hostiles ante la Revolución Bolivariana (ni tan hipócritas), no le exigiríamos tanta tolerancia por los abusos de los medios. Con respecto a 2002, Chomsky nos pide que nos imaginemos qué pasaría en EU si se viesen replicadas las condiciones del golpe. Grupos de extrema derecha (que el gobierno de Obama llama la mayor amenaza terrorista interna) se tiran a las calles, armados, y Fox News, que ya les ha dado espacio en las ondas y que los financia, empieza a pasar noticias falsas con tal de desestabilizar el gobierno y hacen un llamado a que la gente salga armada a deponer al presidente. A la vez, pasan imágenes falsas de la represión de Obama. En caso de que fuesen vencidos, ¿qué haría Obama con Fox y sus reporteros?La reacción (comprensible) sería enviarlos a Guantánamo, cuando menos. Pero en el Sur no se pueden dar ese lujo. En el Sur el gobierno elegido debe dialogar con los golpistas. Yo prefiero esto otro, pero reconozco que hay una doble vara. 

      Mi lista de preguntas por el momento es más limitada:

      ¿Cuáles son esos “amplios sectores descontentos”? ¿A qué se debe la “grave crisis económica”? ¿Es “represivo” señalar la manipulación informática de medios hegemónicos que controlan la entrada y salida de información? ¿En serio? ¿Cuál ha sido, al margen de las payasadas que publique El País o el NYT, la actitud del gobierno en torno a los derechos civiles y sociales en esta ocasión?

      De acuerdo con que “es la responsabilidad del intelectual mantener siempre una relación incómoda, tensa con el poder, cualesquiera este fuera”. Lo que no me queda claro es cómo podemos sugerir que los poderes económicos o mediáticos del mundo están en manos del “socialismo”, venezolano or otherwise. A fin de cuentas, prefiero analizar quién lleva la razón antes de alinearme contra el poder “facilistamente”. No fue buena idea respaldar el golpe egipcio post Mubarak. No respetó las urnas. No funcionó. Trajo un dolor mayor. 

      Saludos.

  • Alephlibros Librería

    ¿Expurias? Será espurias, señor.

    • Alejandro Carpio

      La primera crítica sensata que leo.
      Vale. Tiene razón.

  • Mario Alonso

    Excelente. Linguisticamente estoy de acuerdo que el termino facista no es lo más exacto para describier los grupos que trancan vias publicas con alambre de púa, atacan con coctels molotov a quienes (chavista o no chavista) se les atarviesa (El obectivo es crear miedo, terror, sangre), riegan con aceite quemado las autopistas y disparan balas etre otras fechorias. Quienes actuan así aparentan los grupos fascistas que actuavan violentamente en los años 40 – 70 y tenian unas características historicas y geograficas bien definidas. Un nazi no es un fascista mas se asemeja bastante. Así las cosas, en los tiempos actuales todavia no hay termino exacto y el que mas preciso seria el de ” terroristas ” si bien no seria el mas preciso ya que este termino ha sido demasiado abusado para justificar leyes patrioticas represivas.

    Ahora bien, que nos quede bien claro que estamos asistiendo a una histórica arremetida mediatica sin precedentes. La coordenación, el timing el copy paste el usos de redes, declaraciones de la farandula y la actuación de laboratorios mediaticos es evidente.

    Mis honores a 80 grados por ser de los pocos medios que no se ha aliado a la arremetida y permite una visión alternativa de que esta pasando.

  • Luis Del Valle

    El ejercicio de hablar a nombre de Maduro y aclarar a qué se refiere por fascismo presenta un problema. Aunque Maduro quiera decir por fascismo “extremista de derecha” sigue teniendo una connotación peyorativa, dualista, excluyente y opera como un epíteto y generalidad que no da espacio para notar matices. Me pregunto qué se entiende por derecha; todo lo que no forme parte de la”verdadera izquierda” madurista. Propuestas como aumentar el mínimo federal, hecha por Henrique Capriles, responden a un marco económico de derecha? Hay solo una izquierda y una derecha? Qué significa ser de la extrema derecha? Es un modo de decir que son derechistas violentos y degradar sus ejercicios de expresión libre y protesta?

    • Alejandro Carpio

      Gracias, Luis. Intento comentar tus objeciones. 

      En primer lugar, claro que “fascista” tiene una intención peyorativa. No entiendo este punto. Es peyorativo, claro, como es peyorativo cuando al presidente lo llaman “marioneta de La Habana”. Los políticos hacen eso: se insultan. Es lamentable. Ahora, ¿es incorrecto el uso de ese término peyorativo?

      El acercamiento de Maduro a elementos de “la oposición” no es dualista ni excluyente; de hecho, al gobierno de Maduro se le ha criticado, desde adentro, el acercamiento tan directo a esta. A los pocos días de comentadas las protestas, Maduro llamó a los “líderes estudiantiles” a dialogar al Palacio de Miraflores. Lo mismo ha hecho con otros grupos de oposición. Quizás te parezca un espectáculo de relaciones públicas; no puedes decir que sea “excluyente”.

      Fedecámaras ahora quiere trabajar con el gobierno. En un momento, Capriles, el principal candidato de la oposición, pareció querer acercarse también.  

      Un repaso al presente venezolano aclara que hay matices no solo en la oposición, sino en el partido oficial. Ahora, con los golpistas violentos no creo que sea justo obligar moralmente al gobierno a formar alianzas. Esto no tiene sentido ni en Venezuela ni en EU ni en ningún lugar del mundo. 

      Capriles recientemente se proclamó centroizquierdista y progresivo. Palabras aparte, no creo que nadie tiene duda de que se trata de un moderado centroderechista, probusiness; en EU sería algo así como un demócrata conservador, de esos que la gente llama “neoliberal”. Y bien por él. Todo el mundo tiene claro que se ha alejado de los sectores más recalcitrantes de la derecha y, justamente por eso, los empresarios, que quieren que se acabe la tontería para poder seguir con los negocios, lo respetan. Está en los Wikileaks.

      Presumo que con “ejercicios de expresión libre” te refieres a no reconocer a un gobierno electo y proceder abiertamente a desestabilizarlo mediante la violencia, en vez de intentar cambiarlo por el debate público. Con esta definición no puedo trabajar. 

  • Luis Del Valle

    Noté un cliché o un recurso que se repite mucho al festejar la supuesta superioridad del sistema electoral de Venezuela: se hace alusión al Centro Carter sin considerar que no participó en las pasadas elecciones. También se abusa de dar legitimidad democrática al gobierno y restarle importancia a otros procesos democráticos como si el soberano fuera el ejecutivo (Presidente). Se obvia el problema de falta de separación de poderes y las expresiones político partidistas e ideológicas que hacen jefes del ejército. Qué papel juega la rama judicial y la que menos escucho en este momento la rama legislativa? Las organizaciones como Human Right Watch y International Amnesty quedaron en el olvido en el escrito. Cómo evita el autor caer en el mismo “error” o actividad irresponsable que critica? Qué certeza tiene de que maneja información veraz/fiable? Cuáles son sus fuentes de información si no son medios de información internacionales y redes sociales? Que haya imágenes alteradas o editorialización no evidencia quién las alteró y con cuál propósito ni le resta mérito a las protestas?

    • Luis Del Valle

      El signo de interrogación al final de la última oración no va. Le di cut and paste de otra conversación y se coló el error. Escribo desde un cel.

    • Alejandro Carpio

      Con respecto a las elecciones: No me queda claro por qué lo llamas “cliché”. Presumo que porque lo has leído repetidas veces y, por alguna razón, no le das crédito. Te recuerdo que las elecciones venezolanas son quizás las más monitoreadas del mundo. Citar a Carter conviene no porque sea el único observador sino porque se trata, para colmo, de un expresidente estadounidense. Sí he notado una voluntad de sugerir que los resultados fueron truqueados. Vargas Llosa, por ejemplo, profetizó que el partido bolivariano iba a perder y que, si ganaba, era por fraude. Carlos Fuentes, más alucinado aunque más honesto, siempre pensó que el chavismo ganaba porque los latinoamericanos tenemos un deseo subliminal de que nos gobiernen dictadores. Whatever, mano. 

      Con respecto a la separación de poderes: Es cierto lo que sugieres. Mi ensayo no trata de este punto. No presumo analizar toda la realidad venezolana en un artículo. De otra parte, la separación de poderes funciona (al menos en mi país) como una suerte de sugerencia, para todos los efectos. Esto es lamentable aquí y en Venezuela y en donde sea. 

      Con respecto a mis fuentes, mira los enlaces. Haz tu asignación. 

      Con respecto a HRW y Amnistía. Mira, estas dos no tienen el mismo nivel de credibilidad. Lo de HRW se ha comentado mucho: http://venezuelanalysis.com/analysis/10301

      Amnistía sí suele ser más responsable. Como sabemos, en varias ocasiones le ha llamado la atención al gobierno bolivariano por sus faltas en lo que respecta a DD HH. Ese es su trabajo y lo hace bien. Yo soy miembro de Amnistía. Ahora, al presente, AI lo que ha hecho es reportar querellas y llamar a que el gobierno se comporte e investigue las violaciones. El gobierno ha declarado que se propone a hacerlo y solo el tiempo dirá si cumple su promesa. 

      En una de tantas máculas de la gestión chavista (el caso de la jueza Afiuni), el expresidente aceptó que en su país había violaciones de DD HH. Agregó (a mí ver correctamente) que esta falla es inherente al poder estatal (sucede en cualquier otra parte del mundo). Si lo dijo como disculpa, no sé, pero es cierto. Ahora, una cosa es que se den violaciones en un marco de violencia y otra que haya una campaña de violencia institucional. Esto aún no ha pasado en Venezuela y ojalá que no pase. La responsabilidad de AI es continuar con su trabajo para vigilar que quien blanda el poder no caiga en abusos, imperdonables cuando los comete un estado aliado o un estado enemigo. 

  • Luis Del Valle

    La afirmación de que se orquesta un golpe de Estado y sobre la desinformación de CNN corresponde con el discurso de Maduro. Cuál es la evidencia con la cual se sostiene que los manifestantes y CNN orquestan un golpe de Estado. Por qué es obvio lo del golpe de Estado? CNN no es el único medio que ha hecho denuncias ni el único que recibe amenazas por parte del gobierno. Las expresiones de Maduro son suficientes para ejemplificar el estilo autoritario de su gobierno sin necesidad de imágenes. Por qué aglomerar a todos los intelectuales y artistas en una sola categoría de supuestos analistas etimológicos del discurso? Dónde quedan las denuncias sobre bloqueos al Internet, censura a la prensa, amenazas por parte del gobierno, arrestos injustificados, allanamientos sin seguir el debido proceso, existencia de grupos paramilitares, asesinatos de manifestantes, escasez de papel para la prensa, escasez de productos de primera necesidad, problemas de seguridad y económicos, entre otros? Hay muchas omisiones y un discurso cargado ideológicamente muy parecido al del gobierno.

  • Liliana

    Gracias por este ensayo crítico, con evidencia incluida! Pero aún me queda la duda de los “colectivos” o motorizados. Han habido personas pasando mensajes en las redes sociales con testimonios de personas que indican los colectivos han hecho muchas barbaridades, como la carta de la prima del cantautor uruguayo Jorge Drexler http://drexlerjorge.tumblr.com/ Sabe o puede comentar algo de ese tema, los colectivos – motorizados chavistas?

    • Alejandro Carpio

      Sobre este respecto no tengo evidencia. Ni yo ni (parece) nadie. La oposición culpa a los colectivos y el gobierno, a los activistas de derecha. No creo imposible que algún colectivo haya tomado la justicia en sus manos; then again, es un tema policial del cual no estoy cualificado para hablar. Sería lamentable y contraproducente para el gobierno y el estado general de las cosas si algún colectivo hubiese cometido un acto de violencia, porque a la oposición se le perdona todo, pero no a la Revolución Bolivariana.

      Le toca al gobierno investigar. Telesur ha reportado que Maduro investigará aún si la violencia partió de las filas bolivarianas, pero eso habrá que verlo con el tiempo.

    • Alejandro Carpio

      Aquí, denuncias y corrección de la violencia estatal http://albaciudad.org/wp/index.php/2014/02/fiscalia-dicta-privativa-de-libertad-a-la-guardia-del-pueblo-acusada-de-agredir-a-opositora-en-carabobo/

      En mi país no se responde con tanta inmediatez al abuso policial. Cuando nos sentemos a aprender el uno del otro, por aquí Venezuela puede empezar a educarnos. De otra parte, es cierto que a la legitimidad del gobierno de Maduro le conviene que se investiguen estas fallas y abusos.
      El tema de los colectivos es mas difícil de dilucidar. Se trata de cualquier persona con una motora y una pistola.

  • Cecilio Barrios

    Despachar la argumentación de Carpio con el contra argumento de que respaldó a AGP, suponiendo que la legitimidad no-cínica de una posición debe caracterizarse por ser consecuente, es uno de los esencialismos totalizantes que tanto han sido objeto de devastadores análisis de Pabón. Exigir rigor de esa clase solo hace sentido cuando se contraponen ideologías unidimensionales. El análisis de Carpio ni es “una suerte de encargo íntimo” ni un “cinismo”. Es un planteamiento de solidaridad con la democracia participativa, no con procesos de sutura y opresión de críticas.

  • Juan Duchesne Winter

    Con mucho respeto al entusiasmo ideológico con que el autor defiende al gobierno de Maduro, creo percibir que el pueblo venezolano no comparte ese entusiasmo. La clase media protagoniza por el momento las protestas, pero no es el actor exclusivo, también hay sectores populares. Después de todo, la casi la mitad de los electores votó contra Maduro y es imposible que la mitad del electorado venezolano pertenezca a la clase media. Esta oposición e incluso gran parte de los ciudadanos neutrales e incluso simpatizantes del chavismo, no puede compartir el entusiasmo del autor de este ensayo porque a todas luces bajo el amparo de 15 años de chavismo se ha creado una élite en gran medida corrupta que devenga ventajas de su relación con el gobierno y que ha contribuido a la debacle económica del país. Difícilmente se puede decir que esto represente la “gran revolución” mitificada por la izquierda más ortodoxa y autoritaria latinoamericana.

    • Alejandro Carpio

      Juan no tiene que ver con Pedro, profesor. No he dicho que el malestar sea exclusivo de la clase media. Esta manifestación reciente, sí, y es opinión de Capriles. Lo dejé claro.

      No puedo corregir cada misreading en el que me proyectan las ideas que han leído en otro sitio. Es increíble como la gente difiera sin leer. No entiendo el punto. No puedo estar citando mi propio ensayo en cada réplica.

      Si alguien quiere discutir algún argumento o alguna evidencia en serio, con gusto lo hago.

      Saludos.

      • Juan Duchesne Winter

        Perdona, tu ensayo es elocuente, no hay duda, y respira entusiasmo apologético por todos los poros, pero si tú, como autor del ensayo, niegas ese entusiasmo, se lo retiras o no lo sostienes, pues sí, habrá que leerlo de nuevo bajo esa nueva luz, es algo que sucede mucho con ensayos políticos, que el autor pierde de repente el entusiasmo que lo animó originalmente; normal, no hay problema.

    • Antonio

      Aquí el entusiasmo ideológico radica en los comentaristas que atacan el artículo o más bien ni eso…atacan ad hominem. Cuando no se tiene armas para refutar ni argumentos ni datos pues desestabilizas (o tratas de desestabilizar) la persona que lo escribe para minar la credibilidad del autor. Quieres Facilismo ideológico?: Sintoniza La Mega (el canal), CNN, Xavier Serbiá etc… o ataca ad hominem.

    • Monica Candelas

      De acuerdo.

  • FRANCISCO MENDOZA

    ¡EXCELENTE ANALISIS! GRACIAS DESDE VENEZUELA ….!

  • Vilma Calderón, L.N.D.

    ¡Gracias por tan buen análisis para traernos el otro lado de la situación en Venezuela!

  • Myrisa

    Acepta que la corrupción, las medidas económicas que ahogan a los más y el descontrol del crimen han creado profundo malestar en la población, pero sugiere concluir que eso no justifica la protesta civil. Es más, que ésta no existe. Sin embargo, justifica que se llame “fascista” a los manifestantes sosteniéndose en una suerte de folclor local. A lo mejor, la “derecha” espera que esta sea la chispa que encienda la pradera, pero si la pradera estuviera verde no habría chispa que valiera. ¿Por qué no es así, 15 años después del triunfo del chavismo y unas cuantas elecciones en el saco? O los $5 millones de la NED explican resultados tan diferente a los esperados. ¿Qué hay de la trillonada que ha entrado como rentas del petróleo controlada desde el estado? ¿Es suficiente explicación decir que CNN es sensacionalista y que se han usado, deliberadamente o no, imágenes que no corresponden a Venezuela? ¿Y qué dicen las que sí corresponden a Venezuela?

    • Alejandro Carpio

      uién ha dicho que la realidad venezolana no justifica la protesta civil? Es la responsabilidad de los ciudadanos que les interese un mejor país hacerse oír. Ahora, lo que no se justifica, creo, es un intento de golpe de estado. Tampoco la tergiversación de la evidencia periodística.

      No solo en la oposición sino aún dentro del chavismo hay una serie de voces que demandan reformas y cambios. Esas voces deben tener espacio en una democracia. Exigir la salida de un presidente porque en el país hay problemas es otro tema, amiga, y por más serio que sea, no debe provocar violencia ni photoshops maliciosos.

      Mi ensayo no trata sobre la situación económica venezolana; hay una bibliografía generosa sobre esto. Trata sobre la manipulación chapucera y el entusiasmo de al tu na gente de creer en ella.

  • Juan Carlos Quintero-Herencia

    “Intelectuales de occidente”, porque en Puerto Rico estamos en el “Oriente”.

    No
    sé si esto es una análisis o una suerte de descarga o encargo íntimo de
    las creencias pseudo-religiosas de un comentarista ante las
    “revoluciones” latinoamericanas. Aquí hay demasiados ideologemas,
    simplezas lindas, presupuestos que se explican a sí mismos como para
    entrar a desglosarlos con calma. Se trata de una versión bastante
    frágil y cruda del ensayo crítico, eso que el propio marxismo ha
    calificado como reduccionismo. Se descalifica a la compleja,
    contradictoria e impura disidencia venezolana por no ser el doble exacto
    de su némesis: un bloque o por ser marioneta del Imperio. Esto sin
    ponderar la realidad material y económica de la Venezuela de los últimos
    días. Se reduce la protesta a una noción unidimensional, abstracta de
    la democracia que sólo se verifica en el proceso eleccionario.

    Lorianismo,
    decía entre sonrisas, Gramsci: una suerte de genuflexión que pasaba por
    reflexión, la ausencia de rigor en la práctica del pensamiento crítico,
    la “crítica” como la mimesis de un espacio cristalizado por los
    absolutos y “evidencias” del poder, la pereza ante la complejidad de los
    asuntos y su materialidad.

  • Juan Carlos Quintero-Herencia

    “Intelectuales de occidente”, porque en Puerto Rico estamos en el “Oriente”.

    No
    sé si esto es una análisis o una suerte de descarga o encargo íntimo de
    las creencias pseudo-religiosas de un comentarista ante las
    “revoluciones” latinoamericanas. Aquí hay demasiados ideologemas,
    simplezas lindas, presupuestos que se explican a sí mismos como para
    entrar a desglosarlos con calma. Se trata de una versión bastante
    frágil y cruda del ensayo crítico, eso que el propio marxismo ha
    calificado como reduccionismo. Se descalifica a la compleja,
    contradictoria e impura disidencia venezolana por no ser el doble exacto
    de su némesis: un bloque o por se marioneta del Imperio. Esto sin
    ponderar la realidad material y económica de la Venezuela de los últimos
    días. Se reduce la protesta a una noción unidimensional, abstracta de
    la democracia que sólo se verifica en el proceso eleccionario.

    Lorianismo,
    decía entre sonrisas, Gramsci: una suerte de genuflexión que pasaba por
    reflexión, la ausencia de rigor en la práctica del pensamiento crítico,
    la “crítica” como la mimesis de un espacio cristalizado por los
    absolutos y “evidencias” del poder, la pereza ante la complejidad de los
    asuntos y su materialidad.

    • Alejandro Carpio

      Quintero, presumo que le queda claro que “Occidente” no siempre es un término cardinal. Así lo registra el Diccionario de la RAE (cfr. cuarta acepción).
      No descarté a ninguna oposición. Dejo claro que la misma oposición difería del “golpe”; está en los Wikileaks. Saqué espacio, además, para señalar algunos puntos en los que el estado bolivariano ha estado fallando, aunque mi ensayo no trate directamente de ese tema. Parece que mi primer párrafo lo ofendió de manera tal que brincó usted los subsiguientes. Esto nunca es recomendable.

      El último párrafo, debo admitir, no lo entendí. Eso de los “espacios cristalizados por los absolutos” semeja uno de esos hermosos pasajes que uno lee en la ciencia ficción.

      Saludos.

  • Harry

    Crazy pills anyone?

  • Carlos Pabón

    Esto análisis “revolucionario” escrito por quien llamó al “voto útil” por Agapito en PR. Que mamey!!! Esto tipo de posicionamiento es una muestra elocuente del facilismo ideológico: En Venezuela apoyo a Maduro, en Cuba a Raúl y en Puerto Rico voto por Agapito. ¿Oportunismo o simple cinismo?

    • Alejandro Carpio

      Jajaja. Me sospechaba que algo así iba a venir. 

      A ver. La lógica del argumento es que si reconozco que el PPT no puede ganar en Puerto Rico las pasadas elecciones, debo estar de acuerdo con un golpe de estado en Venezuela. Contra tal lógica no puedo debatir. 

      En Venezuela hay un movimiento político respaldado por la mayoría de la población. Este respaldo se ve, entre otros espacios, en las urnas. Hasta ahora, esto no ha pasado con los movimientos progresivos en Puerto Rico. Lo de Raúl no lo entendí. 

      No veo cómo mi planteamiento sea revolucionario. Me parecía que respetar, desde cerca o desde la distancia, los resultados de unas elecciones era más o menos centrista. Tampoco me parece revolucionario exigir que los comentaristas políticos hablen con evidencia, pero ahí vamos. De verme, a fin de cuentas, en la obligación de reformular mi punto de acuerdo con su lógica, diría algo así como “El no golpe de estado venezolano es el menor de dos males”.

  • Carlos Pabón

    Esto análisis “revolucionario” escrito por quien llamó al “voto útil” por Agapito en PR. Qué mamey. Esto tipo de posicionamiento es una muestra elocuente del facilismo ideológico: En Venezuela apoyo a Maduro, en Cuba a Raúl y en Puerto Rico voto por Agapito.

  • Carlos Pabón

    Esto análisis “revolucionario” escrito por quien llamó al “voto útil” por Agapito en PR. Qué mamey. Esto tipo de posicionamiento es una muestra elocuente del facilismo ideológico: En Venezuela apoyo a Maduro, en Cuba a Raúl y en Puerto Rico voto por Agapito.