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Sobre semillas y maracas

La Santísima Rosa investigativa del CPI

Tyler Bergholz

Siempre he apostado entusiastamente por lo que en inglés llaman “muckracking”, o el periodismo investigativo que saca a la luz pública los trapos sucios y corrupción que los ricos y poderosos intentan mantener en secreto. El periodista “muckracker” puede ser parte de un medio masivo, pero usualmente trabaja desde abajo de manera casi independiente y rechaza los procedimientos del periodismo hegemónico. En el Puerto Rico actual, no son demasiados los esfuerzos por crear una prensa investigativa que adelante la tarea de informar al público, pero existen excepciones. Una reciente serie de artículos publicados por el Centro de Periodismo Investigativo le presta atención a la gestión de la casa productora Pimienta Film Co. y a su director, Luillo Ruiz, un conocido productor afiliado al PNP, y procura llevar a cabo un acto de “muckracking”. Me propongo aquí revisar la manera en que los artículos del CPI están construidos y el tipo de argumento del que se sirven.

De todas las maneras posibles auspicio el proyecto de querer hundir a miembros del PNP: se trata del partido más corrupto y pernicioso de la isla y de seguro es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja a que un funcionario PNP entre al Reino de los Cielos. Ahora, uno esperaría que tal denuncia se construyera racional y razonablemente y que no se replicaran las máculas que uno le achaca al corrupto partido. Un texto irracional, poco razonable y corrupto (gramatical y argumentativamente) aporta poco a la noble finalidad de cazar penepés.

En “Nepotismo en la Corporación de Cine”, su apresurado empeño de producir un texto “muckracker”, Dalila Rodríguez Saavedra recopiló una serie de acusaciones anónimas basadas en conversaciones escuchadas y que básicamente nunca pudieron verificarse porque no se pudo dar con la documentación. Una variación triste de “periodismo investigativo”, construida a base de oraciones para colmo mal escritas, desencamina el intento de convencer al público lector de la necesidad de que haya periodismo investigativo responsable.

Rodríguez Saavedra explica que unas “fuentes allegadas” a la Corporación de Cine identificaron irregularidades en el desempeño de Pimienta que el gobierno no investigó; la expresión “fuente allegada” recurrirá ampliamente en el texto. Leemos que:

“Una de las veces que se pudo haber investigado a la Corporación de Cine, la resolución fue a parar a una comisión que presidía la ex representante Iris Myriam Ruiz cuyo hijo, Luis Ruiz Ruiz, es uno de los productores locales que más se ha beneficiado de fondos públicos”.

Me pregunto: ¿No es el rol del periodista investigativo precisamente hacer estas investigaciones? La autora aquí se queja de que la madre del acusado no hizo el trabajo que le tocaba hacer a ella. Este argumento realmente no lleva a ningún lugar. Luego cita a otra “fuente allegada”, quien sostiene que alguien se propuso investigar por segunda vez, pero que tampoco investigó. Alguien quería redactar una resolución que pudo haber echado luz a toda esta situación kafkiana, pero esta tampoco prosperó; en esta segunda ocasión, no fue la madre del acusado quien “la dejó caer”, sino las malditas rencillas intrapenepés. Hay varias acusaciones anónimas y, a falta de una investigación gubernamental, habrá que creer por fe en las acusaciones anónimas de las “fuentes allegadas”. ¿Por qué depender de una inexistente investigación gubernamental para echar luz en un caso de corrupción? ¿No se supone que el periodista se dedique a investigar este tipo de cosas y luego publique sus descubrimientos? ¿Se puede hacer “muckracking” así?

Vamos, es válido cuestionarse el rol de una madre en los procesos investigativos de la acusación de su hijo. Es válido y coherente elaborar sospechas y conjeturas. Pero en un texto investigativo que se da a la tarea de acusar de corrupción y nepotismo (palabras mayores), el grueso del texto debería consistir en pruebas. Las sospechas vienen bien, pero como “cherries” encima del mantecado. El texto del CPI es un vaso de “cherries”, no un vaso de mantecado.

Rodríguez Saavedra procede a reseñar el caso Luis Riefkhol, exdirector de la Corporación de Cine. En esta ocasión, otra “fuente allegada” comentó que “se escuchó a Riefkohl decir en varias actividades sociales que los señalamientos hechos en su contra o sobre las operaciones de la CCPR, que dirigió de marzo de 2005 a febrero de 2009, a él no le preocupaban ‘porque él iba a enviar a Hiram Vázquez Botet, (conocido como el ‘contable de los cineastas’) para que hablara con la senadora Norma Burgos y detuvieran la investigación en su contra’”.

Quedamos en que el exdirector de la Corporación presuntamente dijo en una fiesta que iba a mandar a su contador para que atendiera un asunto de contabilidad. Eso. Y alguien lo escuchó y se lo dijo al CPI. Y ese es un argumento para dejar clara su corrupción. ¿Detener una investigación de qué manera: aclarando puntos delicados o recurriendo a trucos sucios? Nunca se explicita en qué medida enviar a un contador a aclarar números de contabilidad vale por un delito, pero el contexto lo deja ver de esta forma. Esto no es jugar limpio. ¿A qué sentido de la palabra “detener” se refería Riefkhol cuando dijo lo que dijo si lo dijo, según lo escuchó la “fuente allegada” que le dijo esto a la reportera? Además, prosigue Rodríguez Saavedra, otras “fuentes allegadas” aseguraron que Luillo “visitó varias oficinas en el Senado […] sin cita previa”. El que alguien diga que uno no sacó cita equivale, para un periodista investigativo, a un argumento poderoso para denunciar el nepotismo que se vive en la isla.

Luego hubo otra investigación gubernamental que tampoco se hizo, acusa la autora. Una lástima, se sobreentiende, porque de seguro le hubiese dado la razón a las “fuentes allegadas”, ya que está visto que Rodríguez Saavedra no tenía intención de investigar por sí misma.

Hace un mes más o menos, el programa The Daily Show (esa insufrible portada con la que el Partido Demócrata estadounidense se presenta a sí mismo como el último bastión de la democracia occidental, a base de chistes por lo general flojos) reseñó al programa La Comay. Con su usual ceguera y ñoñería, The Daily Show presentó a la muñeca racista y chauvinista como si fuera una audaz periodista investigativa que atacaba a los corruptos en nombre del pueblo. No solo las personas inmiscuidas en el exitoso boicot a la Comay se sintieron ofendidas; cualquier persona al tanto de las constantes acusaciones de Santarrosa (quien imputó con razón y sin ella, pero siempre con odio) de seguro se extrañaron de semejante chapucería. El periodismo investigativo no debe ser chisme, ya que el chisme no se toma la molestia de ser periodismo investigativo.

Quizás el CPI tiene en su poder evidencia irrebatible sobre las fechorías de Pimienta y el exdirector de la Corporación de Cine y al presente le ofrece a sus lectores un striptease informativo con algún tipo de objetivo que se me escapa. Pero hasta el momento se ha limitado a insinuar cosas que “podrían” ser ciertas de una forma desorganizada e indigesta y, para colmo (me disculpo por insistir en ello), en oraciones mal escritas y sin revisar, como si apremiase la distribución de los textos antes de la reunión de APCA (la Asociación de Productores Cinematográficos y Audiovisuales), dos días después de la fecha de publicación.

Leemos en otro artículo de la serie que “el CPI encontró evidencia de probables conflictos de intereses al menos durante el año fiscal 2011-2012”. ¿Por qué probables? ¿Qué es la evidencia de algo probable? ¿Se sostiene esto en una corte? Una evidencia probable. ¿Cómo suena eso de: “Su señoría, esta huella digital es probable evidencia de la culpabilidad del acusado”? Un hecho puede ser más o menos probable por la evidencia, pero no a la inversa. Un acusado es inocente hasta que se prueba lo contrario, no a la inversa.

Está bien eso de irse a cazar penepés, pero no así.

La acusación de Luis Riefkhol (del PPD, pero “socio” de Luillo, según insiste Rodríguez Saavedra) es otro ejercicio de insustancialidad. Hay dos informes del Contralor en donde se señalan los siguientes puntos: gastos de viajes y agasajos no justificados, incongruencias en la fecha de juramentación y fallas a una enmienda de un reglamento. Bien, por ahí vamos: un informe, planteamientos concretos. De repente el artículo empieza a parecer periodismo investigativo. Pero resulta que el mismo texto de Rodríguez Saavedra explica (y en parte, disculpa, no me queda claro por qué) los tres puntos: Riefkhol utilizó el dinero de viajes y agasajos para traer inversionistas a la isla (los negocios a veces se forman así), y terminó restituyendo el dinero en cuestión para evitar problemas. Lo de la fecha de juramentación aparece y desaparece como acusación. Alguien tenía que firmar un papel en una fecha, pero no lo firmó en esa fecha, y finalmente lo firmó en otra fecha. ¿Cuáles son las consecuencias de esto? ¿Esto es un crimen o un desliz burocrático? ¿Por qué no se me explica claramente la medida en que esto es nepotismo? Riefkhol además pidió una dispensa en tres ocasiones para poder contratar a alguien; siguió los procesos leguleyos y a la tercera consiguió una aprobación: cómo esto puede perfilarse como un acto de trampa queda por dilucidarse.

El texto de Rodríguez Saavedra le presta y luego le resta importancia a una falla burocrática. Acusa “objetivamente”, disculpa “objetivamente”, poniendo en boca del acusado uno que otro comentario a su favor: el lector, sin embargo, se queda con la impresión de que se ha estado hablando de un corrupto.

Recuerdo aquella película en la que James Stewart hace de abogado y presenta una acusación fuera de lugar ante la corte; al estar fuera de lugar, el juez pide que se borre la acusación del registro y que el jurado haga caso omiso y la olvide. Más tarde, el cliente de Stewart le pregunta que cómo es posible eso de que el jurado olvide la acusación fuera de lugar por el mero hecho de que el juez lo ordene: el astuto abogado contesta que obviamente el jurado no puede olvidarla. Está ahí; ya se dijo. Un viejo truco de abogados: un jueguito. Recuerdo también los infames “cargos federales” que se le formularon a Acevedo Vilá: aunque resultó absuelto de los mismos, estos cumplieron la función de desviar la atención del público en vísperas de una elección. ¿Mi admirado CPI ha bajado a imitar las tácticas del PNP? ¿Se trata de esto o que las oraciones están tan mal escritas que las he malentendido?

Me pregunto qué sería de los crímenes de alta envergadura si los procederes de Rodríguez Saavedra fueran la orden del día en los procesos investigativos de la isla. ¿Cómo podemos desenmascarar las tramas que yacen bajo los contratos infectos con que el erario pasa a manos de nuestra oligarquía si nuestro argumento es que “alguien una vez escuchó en una fiesta que alguien dijo”? Realmente, el CPI debería reevaluar sus políticas editoriales y apostar por la rigurosidad.

En otro artículo de la serie, “Pimienta en el Departamento de Trabajo”, Rodríguez Saavedra comienza apuntando que hay favoritismo “obvio” hacia Luillo Ruiz a la vez que existe un rechazo a Jacobo Morales por razones ideológicas. Luillo es PNP y Morales, no. Los proyectos de Pimienta reciben muchos incentivos y los de Morales, pocos. “Parece favoritismo y parece obvio”, lee el texto.

A un cineasta joven quizás le parezca “obvio” el favoritismo cuando se financia (a la escala que sea) a Jacobo Morales y se le ignora a él, sin embargo. El tema ideológico quizás debería verse como una consideración secundaria; el de la rentabilidad quizás lleve la mejor parte al momento de dilucidar en qué proyecto se invierte. Hacer cine es caro y el gobierno se ha propuesto desarrollar el aspecto de rentabilidad de las inversiones de cine. Yo difiero de esta visión del quehacer fílmico, preferiría que se invirtiese en películas locales, honestas y bonitas, pero partiendo de la premisa de que el gobierno se ha propuesto generar la industria con fines crematísticos (más que desarrollar la cultura) jamás afirmaría que rechazar un proyecto poco rentable equivale a persecución política. El cineasta joven es menos rentable que Jacobo Morales; Jacobo Morales es menos rentable que Johnny Depp.

Este segundo artículo intenta un mejor ensayo de “muckracking”, y presenta algo más parecido a “evidencia”, pero lamentablemente recae en las fallas que he señalado. A mitad de texto, leemos: “No obstante, hasta el momento, por obstáculos burocráticos, el CPI ha podido contrastar con el DT uno solo de los expedientes de la compañía”. Uno desearía tener frente a sus ojos un texto que venza precisamente los obstáculos burocráticos, no que se refiera a ellos como una suerte de disculpa. Esto es como un técnico de refrigeración que alega que no pudo reparar una nevera porque estaba dañada: para eso mismo se le paga, ¿no?

Indistintamente de las trabas que no haya podido vencer, está claro que la autora construye un texto a base de sugerencias y guiños, sin explicitar ni las acusaciones ni las fuentes ni la evidencia. El artículo describe varios movimientos de dinero de un año, cita números, leyes, directrices y oficinas: hay que releer los párrafos varias veces para darse cuenta de que no describen nada ilegal. Menciona los “contratos millonarios” como si la frase implicara una acción delictiva: hacer cine implica contratos millonarios. Como lector, me fascinaría saber cómo estos contratos son violaciones a la ley.

¿En qué medida el “esquema” de seducción de inversionistas con el que Luillo trae los famosos 30 millones a la isla viola la ley? Como lector, espero que se me explique. Es la parte jugosa y reveladora del texto “muckracker”. La requiero. Rodríguez Saavedra da números de cuenta y de contratos, pero la evidencia vuelve a ser anodina: un número de una cuenta no significa que la cuenta sea delictiva. Coitus interruptus. Otra “fuente allegada” asegura que hubo una falsa representación. ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? Sobre todo, ¿cómo? El lector quiere y necesita estos detalles; es lo que lo convence de que no está escuchando a una muñeca gritar “cierren ahí”, sino al resultado de una investigación rumiada. Esta maraca no suena porque le hacen falta semillas.

En los instantes en donde cita alguno que otro documento (en este artículo, que en el otro, no) la maraca empieza a sonar. Alguien cobró un cheque que no debía cobrar. Eso. Evidencia. Presumo que habría que contextualizar el cobro del cheque y dar más información (¿por esta vía la acusación se cae?), pero al menos leemos un mínimo intento de aparentar investigación.

Yo no comparto con Luillo Ruiz la visión de cómo debe funcionar el mundo, la isla o la industria fílmica, pero el hecho de que reciba fondos para la producción de cine y creación de empleos no debe guardar relación con nuestras afinidades políticas. Pimienta inyecta dinero a la isla y para eso es que se han creado las partidas de incentivos gubernamentales. Difiero además de quien describa a The Caller, producción de Pimienta, como la pieza de cinearte más sublime que ha conocido la humanidad, pero la verdad es que las últimas películas de Jacobo Morales no han estado tan nítidas tampoco (y a veces me da pánico apostar por el “cineasta joven” de arriba). Nada de esto importa aquí; el tema es que mentarle la madre a un productor y luego acusarlo por un crimen cuya evidencia es algo que alguien escuchó en una fiesta se aleja del ideal de “periodismo investigativo” que provoca mi admiración.

Si Luillo o Riefkhol han cometido el acto de malversación de fondos públicos del que están convencidas Rodríguez Saavedra y sus “fuentes allegadas”, se debería echar luz sobre el caso con evidencia y sentido común para que se rindan cuentas. Para esto alguien tendrá que tomarse la tarea de investigar con seriedad. Mientras tanto, el CPI debería volver al estilo de periodismo responsable que solía distinguirlo y que implica poner el trabajo arduo por encima del “dime y direte” y hacer un esfuerzo por conseguir evidencia.

Debe además comprar una versión actualizada de Microsoft Word y enseñarles a sus “periodistas investigadores” a usar el corrector gramatical.

 

P.D. Anticipando un contraargumento ad hominem, mi editor me sugiere que declare lo siguiente: he recibido un cheque por la suma de 200 dólares por escribir una reseña de Mi santa mirada, un hermoso cortometraje boricua, presentado en Cannes, que Pimienta ayudó a impulsar. Recibí otro cheque de parte de Pimienta por una cantidad similar por reseñar una película de Van Damme, empresa un tanto menos digna de remembranza. El contraargumento obviaría el hecho de que varios “allegados” a la APCA también han colaborado con Luillo Ruiz y con Riefkhol (un repaso a los CV lo ilustra). Obviaría también el hecho de que yo he colaborado con varios “allegados” a la APCA: realmente, el mundo de la producción de cine de la isla es muy reducido y todos sus actuantes se conocen. Tengo la dicha de haber bebido cerveza con muchos de ellos, a quienes quiero y admiro y cuyos argumentos escucho. Archiamigos y ultraenemigos, entiendo sus vínculos y sus guerras porque “there’s no business like show business”, un campo en donde las luces oscurecen y las pantallas ciegan. Pero el periodismo investigativo no es “show business”; debería sentir el suficiente respeto por sí mismo como para abandonar los personalismos, verificar los datos, trazar un bosquejo coherente de los eventos, conseguir fuentes documentales y citarlas: bah, a fin de cuentas, hacer su trabajo.

  • Stirner

    La basura ideoleogica de los reaccionarios de toda la vida travestidos de demócratas. Mejor escarpias que carpios, que nada tiene que ver con Lope, pero sin ese.

  • Secae Porsupropio Peso
  • Alexis Correa

    En el P.D falta algo, cuánto le pagaron a Carpio por escribir este artículo…

  • pasaba por aquí

    no es el deber de la prensa llevar casos listos para el tribunal, para eso se supone están los fiscales y las comisiones investigativas de la legislatura, pero lo que se cuestiona en los artículos “analizados” por Carpio es que eso no ocurre a pesar de los cuestionamientos. la prensa en todo caso es otro vehículo para que personas que sienten que el gobierno no hace su trabajo se queje. si leen los artículos hay acusasiones sustentadas , como los cheques cobrados por miembros del staff de pimienta contrario a lo estipulado por las leyes en cuestión. también se dice, y esto Carpio debería saberlo pues es un entusiasta “cazapenepés”, que la manera de bregar del PNP es hacer las leyes de la manera que le conviene a su gente a cambio de una interesada donación al partido, la ley 52 se redactó para beneficiar el tipo de cine que produce cinéfilo, digo ruin ruiz.

    ante las acusasiones de “cargar maletas” … ha quedado probado en esta “discusión” que Carpio trabaja o ha trabajado para pimienta. todavía no he visto pruebas, o dudas razonables de que la autora de los artículos o el CPI tenga el mismo vínculo con APCA.

    Carpio, a pesar de su docta referencia al muckracking, parece olvidar que las fuentes anónimas son parte esencial del periodismo investigativo. así, para citar solo dos ejemplos se denunció el fraude electoral en Watergate y los asesinatos en el Cerro Maravilla. Es a partir de las denuncias y cuestionamientos de la prensa a través de la movilización de la opinión pública que se obliga al gobierno a actuar. además qué es lo que espera Carpio que haga Rodríguez Saavedra, que entre por la noche a esconidas al Depto del Trabajo a buscar los documentos solicitados y que no le facilitan. o que a pesar de la solicitud de anonimato revele los nombres de sus fuentes. o que no se diga nada sobre estas irregularidades porque las fuentes son anónimas.

    • Alejandro Carpio

      El reportero no es fiscal: granted. El reportero no debe ser comunicador de chismes tampoco. ¿”Alguien escuchó una vez en una fiesta”? ¿En serio? ¿Así se aclaró lo de Watergate?
      Es cierto lo de que las leyes se escriben con varios intereses presentes, algunos de los cuales son inmorales. No solo eso: el hecho de que alguien salga absuelto de una investigación tampoco significa que haya sido inocente. El mundo es muy jodido; por eso hay que atacar de frente y con solidez, no con “alguien una vez escuchó en una fiesta”. Si no quieres verlo, partes de una versión parcializada y coja.

      No sugerí que el CPI le cargue las maletas a la APCA. Eso solo se concluye por la insistencia de ver el problema como Team A y Team B. O por un “chip on the shoulder”. Sugerí faranduleo y acusé prisa.

      Realmente no me queda claro qué tendría que hacer: ciertamente entrar de noche y buscar documentos, no. Presentar el hecho de que son inaccesibles estos documentos como prueba de que el crimen es cierto tampoco. Eso sería prisa. O faranduleo. No querer verlo así acusa cojera y parcialización.

      Pero, claro, “alguien una vez escuchó en una fiesta” es un argumento sólido y yo no soy la persona más calificada para señalarlo porque escribí cuatro entradas de un blog. Eso y que acusar incorrección gramatical es una manifestación de chauvinismo.

      I’ll let it rest. Si alguien quiere hablar en serio, queda bienvenido.

      • Técnico Pro Pimienta

        Por lo menos esa no es mi foto. Se pone sola cuando firmo.

      • pasaba por aquí

        estoy hablando en serio. quizás no estoy a la altura de tu intelecto y recto carácter, pero para eso están los maestros, para enseñar, ¿no? el problema de tu argumento es que estás anclado en lo de la fiesta y el faranduleo. la repetición es una estratégica retórica, eso lo entiendo, pero mano, decir las cosas muchas veces no las hace ciertas, insisto.

        son tres artículos y sólo en el tercero se plantea lo de lo que se dijo en una fiesta. para no estirar más el chicle, contéstame el asunto de los cheques con fondos del depto del trabajo cobrados por el staff de pimienta contrario lo que establece la ley que expuse en mi comentario anterior. quizás no te queda claro que lo que esto implica es que se mantiene la estructura de un negocio privado con dinero público, y lo que se denuncia en los artículos es la impunidad con la que opera alguna gente porque tienen las conexiones para no dejarse investigar. lo que se dijo en una fiesta en medio del faranduleo es un planteamiento dentro de los muchos expuestos.

        sobra insistir que las fuentes anónimas son parte del ejercicio periodístico y que los eventos que se relatan pueden ocurrir en una concurrida fiesta, en un callejón oscuro, en un jangueo en Pelayo o en el divertido show de teatro breve en la upr.

        • Alejandro Carpio

          Dejaba claro en mi texto, que la gente crítica pero parece que no se toma la molestia de leer, que lo de los cheques cobrados sí es un acierto. Lo dejé claro y no solo eso, sino que indiqué que se debió profundizar porque es lo único que parece apuntar hacia una evidencia sólida. Cómo esto se perfila como una defensa de Pimienta solo un fanático podrá establecer.
          Contrario a lo que la imaginación de la periodista pueda indicarle, no estoy al tanto de los números de Pimienta ni de los chismes de la comunidad de cineastas. Me reitero en que analicé detenida (y quizás bruscamente) unos procederes altamente cuestionables. Mis detractores hablan del “tono”, del hecho que yo haya recibido dinero por escribir cuatro blogs, etc., y luego tienen el desatino de sugerir que hice un ataque personal. Esto no es justo ni lógico. La periodista sin duda ha hecho un trabajo de altura en otro momento; aquí señalo las faltas de este trabajo. Mi tono es producto del desfase entre las acusaciones de este y su rigor.

          Con respecto al tema gramatical: soy maestro de español. Cualquier investigador del CPI puede dirigirse a los pasillos de la UPR y preguntar a “fuentes allegadas” a mis clases si insisto o no en corregir los constantes dislates de la prensa (que repiten mis estudiantes, a falta de buenos modelos). Usualmente discuto textos de END o el odioso Vocero y me niego a dejar pasar por alto que el CPI debería distinguiese por encima de ellos. Pero, claro, ¿a quién le importa? Es más fácil criticar mi “arrogancia” que aceptar lo obvio, evidentemente.

          • luisamed

            <3

        • Wanda Rodriguez

          Les tengo que decir que me he divertido muchísimo con la columna de Alejandro Carpio hasta, que me puse triste con todo el odio de los comentarios. Todo el mundo le cae encima al asunto de la crítica escritura porque no tienen que ver con la sustancia del los artículos anteriores. Pero ese es el chiste!!! Lo demás el escritor lo deja muy bien planteado. Mi nombre es Wanda Rodriguez y trabajé en el Departamento del Trabajo hasta hace muy poco. De hecho, por que no decirlo? atendí varias monitorías de Pimienta las cuales fueron impecables. Solo quería aclarar a “pasaba por aquí” y a los demás (aunque me tiren por el piso por hacerlo, y digan que soy una enviada o porque si), que pagar los cheques a una plantilla no es contrario a la ley. De hecho, de eso se trata la creación y mantenimiento de empleos. Los patronos de la Ley 52 solicitan fondos para sus plantillas (el caso del Hotel W en Vieques por ejemplo), y el DT apuesta a ellos para la creación de empleos. No sé de donde salen las acusaciones de mal utilización de fondos por Pimienta, ciertamente de los artículos anteriores no es. A mi, que conozco la Ley y he trabajado sus reportes me consta lo contrario. Mientras, si pudiéramos dejar el odio a un lado y disfrutarnos el escrito como le que es, viviríamos de buen humor y sobretodo en paz.

          • Técnico Pro Pimienta

            Por lo menos esa no es mi foto. Se pone sola cuando firmo.

          • Cinéfilo

            Yo le di ‘like’ a esto.

  • EGC

    Quizás sería bueno hacer un esfuerzo por parar la marcha y salir a la superficie a coger aire. Y pensar cómo llegamos aquí, a algo que va perdiendo la forma del debate y va convirtiéndose en una triste garata, otro ejemplo de la conflictividad violenta que nos arropa como país. Creo que llegamos aquí por la preocupación y motivación de dos personas inteligentes que se preocuparon y se tomaron el tiempo de traer a la mesa dos grandes problemas: la falta de transparencia de nuestras instituciones, por un lado, y la necesidad de rigor en todo el trabajo periodístico, en particular, el periodismo investigativo.

    Creo que si lo pensamos con calma, y miramos con honestidad nuestro contexto diario, no hay forma de no reconocer que todos los días nos damos de frente con instancias concretas y duras de las dos cosas. ¿Que tanto la serie de Dalila Rodríguez como el texto de Carpio pudieron hacerlo mejor? De acuerdo. ¿Que alguno de los dos pueda estar bajo sospecha de “cargarle las maletas” a APCA o a Pimienta? No lo creo. Creo que si analizamos otros trabajos de ambos autores y sus trayectorias, podríamos concluir que, aunque estemos en profundo desacuerdo con ellos y podamos señalar errores concretos de sus trabajos, no merecen la mayoría de los insultos que se han ¿escapado? en estos comentarios.

    Si en algo va a ser útil este “debate”, y creo que podría serlo de muchas maneras, es en recoger la realidad de los problemas que nos plantean ambos trabajos y pensar juntos vías productivas para la brega con ellos. Porque mientras hacemos enemigos y bandos artificiales entre personas que queremos las mismas cosas, personas –cuyo interés profesional, humano y como gremio requiere buscar convergencias, mientras matamos al mensajero– los que tienen la responsabilidad y el poder de atender los problemas que han motivado esta discusión, seguramente están dando una sonora carcajada.

    No me parece mal del todo lo que se está dando aquí: creo que se ha dado un espacio para airear corajes, descontentos, para señalar problemas que de verdad están ahí. Cuando pase la rabia, ojalá que no pase el interés por los problemas, y que la semana que viene no nos estemos insultando mutuamente por otro asunto que olvidemos a los pocos días.

    Insisto: los errores cometidos por cada autor en sus procedimientos de argumentación y escritura, no borra el hecho de que ambos nos plantean problemas reales que necesitan denuncia, crítica y búsqueda de soluciones. Es así y esos problemas no se van a ir si nos enfocamos en desestimar su seriedad por vía de la descalificación de aquellos que nos hacen confrontarnos con ellos, siempre más apegados a lo queremos cancelas de las palabras del otro, que en sus palabras mismas. No nos vendría mal escucharnos mejor. No hace una semana se publicó en este mismo espacio de 80grados un hermoso artículo Carla Cavina, que habla de la importancia de escuchar. Todos reclamamos el derecho a ser escuchados. Cavina nos abre una valiosa brecha ética al recordarnos algo evidente: que las posiciones de escuchar y ser escuchados, con seriedad, son necesariamente intercambiables: que todos tenemos que asumir una y otra posición todo el tiempo, si queremos entendernos.

    Por cierto el texto de Cavina, en su aparente sencillez, es de una calidad tremenda. Sería difícil achacarle ninguno de los problemas que se le señalan aquí a Rodríguez y a Carpio: es balanceado, está bien escrito, no hay manera de ver allí sospechas de escribir por encargo. Es decir, es en cierta forma un ejemplo de lo contrario de lo que parece haber molestado tanto de los textos sobre los que aquí se debate. Curioso que el de Carla tiene 2 comentarios. Este tema tiene 63. Interesante la gran inversión que tenemos en lo que nos parece mal y lo poca que tenemos en lo que podría parecernos bien e iluminarnos. Aclaro, no me molesta el debate ni la denuncia, ni el desacuerdo: me parecen necesarios e irrenunciables. También me parece que escuchar cuando un miembro de nuestra propia comunidad comparte una reflexión positiva es valioso, útil, iluminador.

    La coincidencia de que el contenido del texto de Cavina coincida con algunos de los temas que son parte del debate suscitado aquí –la crisis de nuestras instituciones y la imperfección de la comunicación– es otra muestra de cuáles son los problemas que tenemos delante. Y el hecho mismo de que su autora hable desde su práctica como cineasta –gremio afectado directamente por los artículos motivo de la discordia- evidencia la calidad de miras y aspiraciones que habitan y ocupan a este sector.

    Propongo todo este debate como una oportunidad para que, tanto desde el acuerdo como desde la diferencia, no abandonemos los problemas que nos afectan. Y que nos convoquemos a buscarle soluciones, todos exigiendo(nos) el derecho de la escucha. Especialmente, cuando el otro tiene la palabra.

    • Alejandro Carpio

      Gracias por la honestidad y la generosidad al leer ambos textos.
      Voy y me leo lo de Cavina.

    • José Felipe González Pabón

      Excelente intervención que nos exhorta a distinguir el grano de la paja y a salirnos de la fragmentación de buenos y villanos y entrar en el terreno de conversaciones interesadas en adelantar intereses comunes. Muchas gracias.

      • Wanda Rodriquez

        De acuerdo José Felipe. Muy buena intervención EGC.

  • luisamed

    Mi amigo Alejandro Carpio no es misógino. Me retracto públicamente de mis expresiones y pido al Dios Mono que me perdone.

  • Tutiri Mundi

    ¿Otra ves esto? Pues de un artículo publicado en Sin Comillas, durante el mes de septiembre del año pasado: “Diversas fuentes han señalado que el Gobierno tiene la intención de
    privatizar la administración del Fondo Cinematográfico antes de que
    finalice este año. La fórmula de esa privatización podría tomar la forma
    de una Alianza Público-Privada, según las mismas fuentes, que apuntan a
    que ya se habría identificado a la compañía Pimienta Film Co. para
    llevar a cabo esas funciones.”

  • luisamed

    Annabelle Mullen #CVA

    • luisamed

      farsante!!

  • Otro Cobarde

    Como me rejode todo el mundo aqui usando palabras de domingo para disfrazar algo tan básico. Aqui esta todo el mundo tirandole a Carpio por decir lo que mas nadie se atrevió. Que el jodio articulo aquel se veía de lejos que era una vendetta personal. Por que entre tanta palabra de gente tan educada no aparece un educado que pueda ver la verdad tan sencilla? O es que la capacidad de usar palabras grandes y el sentido común son cualidades “mutually exclusive”. Por Dios (y perdonando a los ateos en el grupo), podrían enfocarse en la comunicación de este articulo y ver lo que para la gente que esta fuera de esta industria es super obvio. Que aquellos artículos fueron un encargo de mala leche de gente que tiene que hacer sus batallas por proxy y no se atreven a dar cara? Estoy de acuerdo, estuve allí (APCA con Demetrio, que bochorno em dio….) y NADIE se atrevió a tirar a Luillo al medio. Todos los que se estan quejando por proxy o a escondidas son unos COBARDES, si supieran que tienen la verdad absoluta de su lado, no tendrian miedo en “tirar pa’ lante”.

  • Copypasta Chulis-Naquis

    Avemaria está el troll pro-Pimienta suelto aqui, bwaahahahahhahahhahahah

    • Técnico Pro Pimienta

      Ojalá puedan seguir trayendo trabajo. Así miles de trolls y técnicos podremos seguir llevando el pan a nuestra casa.

      • CossCo

        Alla tu y alla los bobos que solo puedan trabajar gracias a las peliculitas direct-to-video disfrazadas de cine de Salt… eh, de Pimienta. “Amed y Gabriel se dedican a fumigar, ambos tienen buenas compañías con
        años de experiencia, pero de limitados recursos. Ambos deciden ir al
        gobierno a solicitar incentivos del Depto. del Trabajo para financiar
        sus operaciones pagando recursos humanos que los ayuden a generar
        empleos y conseguir mejores negocios. Como Amed y Gabriel hay 500 otras
        personas con propuestas de negocio para fumigar, pero a Gabriel, que
        tiene varios amigos en el gobierno, se le hace más fácil que se le
        aprueben sus propuestas, tanto así que recibe 7 millones en varios años,
        mientras Amed y las otras compañías reciben cantidades tan pobres que
        ni la suma de todas se acerca a la de Gabriel. Gabriel reclama que es
        porque el escribe las mejores propuestas en el país, generando millones a
        la economía, claro y para el. Gabriel reclama tener la compañía más
        exitosa en la isla. Así cualquiera…”

        • El Pana

          Gabriel, las drogas chico, que vamos a hacer contigo.

          • Cristiano

            ¿El Pana y Tecnico Pro-Pimienta tienen la misma foto? Estoy confundido.

            • Técnico Pro Pimienta

              Tienes razón Cristiano, pero esa no es mi foto, la está poniendo 80grados sola.

              • Técnico Pro Pimienta

                Tienes razón Cristiano, pero esa no es mi foto, la está poniendo 80grados sola. Ni mi abuela se creyó lo que escribí.

          • El Pana

            Gabriel, las drogas chico, que vamos a hacer contigo.

        • Técnico Pro Pimienta

          Gabriel, no fuiste tu quien editó una de esas películas y cobraste un dineral del Departamento del Trabajo?

        • Técnico Pro Pimienta

          Gabriel, no fuiste tu quien editó una de esas películas y cobraste un dineral del Departamento del Trabajo?

          • no soy tu amigo

            No se quién es este técnico pro pimienta pero parece más un empleado de Pimienta o la misma Pimienta que anda suelta cambiándose de nombres… Yo que he trabajado para Pimienta y no me arrastro como una serpiente….

          • gabcoss

            Otra cosa. Nunca he dicho ni que Luillo sea un pillo ni que en Pimienta se haga algo ilegal, no he acusado a nadie de nada. No afirmo cosas que no pueda sustentar, tampoco me creo cualquier cosa así porque si. Mis ideas sobre el asunto las saben bien todos en Pimienta, porque las he dicho en amistad, sobre la mesa, sin miedo. Siempre medió la sinceridad en la opinión, con respeto, entre mis amigos en Pimienta y yo, así siempre ha sido con Luillo, hasta ahora. Por otro lado, de lo que se discute en este artículo es sobre los méritos de una investigación del CPI. Le corresponde al CPI validar sus argumentos con evidencia.

        • Técnico Pro Pimienta

          Gabriel, no fuiste tu quien editó una de esas películas y cobraste un dineral del Departamento del Trabajo?

          • gabriel coss

            Por si acaso, CossCo no soy yo… no se a quién le respondes… Hablas como si supieras algo que yo no se…. ???? El dineral no me llegó, lo tienes tú? Todavía ando a pié…. Tanto más me das la razón, yo muerdo la mano que te da de comer a ti y a mí porque en primer lugar yo no mendigo y en segundo cobro por mi trabajo como cualquier otra persona, tampoco soy esclavo. Algo si te confieso, debería empezar a cobrar lo justo y dejar de conformarme con lo que hay, porque el que te ofrece un número y te dice tómalo o déjalo, se guarda otro número con el que podría pagarle a la gente lo que vale su trabajo…. pero ese es otro tema. Si cobré un “dineral” del Departamento del Trabajo, como te dije, no lo sabía porque nadie me lo dijo (por no decir que el dineral nunca lo he visto)…. a demás, la queja no es que se use el dinero para lo que se creó ese fondo, la queja es que se le de desproporcionadamente a una persona… bobolón.

            • gabcoss

              No edité una, edité 3 o 4 o 5, no sé… no me he reunido con el Departamento del Trabajo para saber con certeza si son ellos los que me pagan o no.

  • Copypasta Chulis-Naquis

    Avemaria está el troll pro-Pimienta suelto aqui, bwaahahahahhahahhahahah

  • Que porquería, Carpio! Me gustaría discutir con tus argumentos pero no dices tres carajos, nunca dices nada, nunca, nada! jajajaja pero está bien escrito, que eso es lo importante! jajajajajaja 😉

  • Pollito2

    Dalila. Lo unico que queda evidenciado de tu “investigación” llena de prueba de referencia, comentarios de pasillo, fuentes anónimas y allegadas y editorialización cizañera es que te falta mucho para poder salir del hoyo de chismoseria y crecer al nivel de un periodismo que queremos y necesitamos. Si piensas que tu carrera va a florecer haciendo artículos por encargo al grupete de productores anónimos que con tanta saña odian y tratan de destruir a los pocos que han logrado hacer algo por la industria de cine de Puerto Rico te auguro una corta carrera de periodista y una larga como bochinchera.

  • luisamed

    ¿Cuantas personas han escrito en estos comentarios usando el nombre luisamed? Como diría cualquier cubano de corazón, ¿ qué ba’barida’ es esta? ¿Malkovich Malkovich? Esa última persona que está escribiendo como luisamed, es el propio Luillo, o la persona que escribe como La Verdad aqui y en Noticel, y como En Serio? en Primera Hora? Carpio, mijo, estoy de acuerdo contigo con la cantidad grande de citas sin corroborar en esos artículos, ademas de que, como dices, si Luillo se ha aprovechado en algo, bajo ningun concepto ha sido el único, ni el que peor lo ha hecho – PERO, este artículo NO lo debistes haber escrito tú. Es demasiado fácil de descartar, por tus relaciones anteriores con Pimienta Films.

    • soy tu amigo

      El hecho de que no sea el más, ni el único, ni el peor… justifica su trayectoria… en todo caso lo hace parte de la familia de los que abusan y se enriquecen cuando no hay transparencia en los procesos…. no somos todos iguales… no, no lo somos.

      • Las cosas como son…

        Ese es precisamente el punto amigo. No se mancha una trayectoria porque exista. No leíste los artículos de Rodriguez Saavedra? Asesinato de carácter de manera gratuita. No, no somos todos iguales. Algunos trabajan y otros critican.

        • CossCo

          Y otros dan en la llaga. “Amed y Gabriel se dedican a fumigar, ambos tienen buenas compañías con
          años de experiencia, pero de limitados recursos. Ambos deciden ir al
          gobierno a solicitar incentivos del Depto. del Trabajo para financiar
          sus operaciones pagando recursos humanos que los ayuden a generar
          empleos y conseguir mejores negocios. Como Amed y Gabriel hay 500 otras
          personas con propuestas de negocio para fumigar, pero a Gabriel, que
          tiene varios amigos en el gobierno, se le hace más fácil que se le
          aprueben sus propuestas, tanto así que recibe 7 millones en varios años,
          mientras Amed y las otras compañías reciben cantidades tan pobres que
          ni la suma de todas se acerca a la de Gabriel. Gabriel reclama que es
          porque el escribe las mejores propuestas en el país, generando millones a
          la economía, claro y para el. Gabriel reclama tener la compañía más
          exitosa en la isla. Así cualquiera…”

          • La realidad es que no solo hace falta el talento, tambien el compadrazgo…si todos los cineastas se unieran, otra seria la historia pero poderoso es Don Dinero…y DonEgo se pierde en el yo…

    • luisamed

      eres un farsante!

      • soy y no soy tu amigo

        CUAL ES AMED?!?!?!?!?!?!!?!!

  • Cinéfilo

    Dalila, pero si en tu propio comentario te vas en contra de Luillo gratuitamente, entonces si padeces de un gran problema de imparcialidad. En tus artículos omites evidencia que absuelve a tus presuntos implicados. Como de costumbre, implicas que la columna la escribe alguien por que que ha colaborado con la compañía. Que a caso tu no has colaborado con la gente de APCA a quien le cargas las maletas. Has sido irresponsable y Alejandro Carpio te ha desenmascarado.

    • soy fan de Luillo

      Directamente desde Pimienta, Cinéfilo…

  • Cinéfilo

    Dalila, pero si en tu propio comentario te vas en contra de Luillo, entonces si padeces imparcialidad. En tus artículos efectivamente omites evidencia que absuelve a tus presuntos implicados. Tu no trabajas con la gente de APCA a quien le cargas las maletas? No has sido responsable y Alejandro Carpio te ha desenmascarado.

    • no soy tu amigo

      Me gustaría saber cuál es el interés de APCA…. defiendes 1 persona sobre una comunidad de cineastas. No creo que Dalila cargue tantas maletas, pero tu seguro puedes cargar las de Luillo… qué hay en esas maletas, cargas a un megalómano que se le debe su “éxito” a el abuso de un recurso de gobierno en detrimento de la comunidad. El interés de APCA no es montar a la organización completa en un “range rover” con los chavos del gobierno, no cabe uno más, con Luillo basta.

      • Toma

        Yo creo que ese sí es el interés de APCA (de la directiva me refiero). Lo que pasa es que no tienen con que (ganas, talento, conocimiento, faronería). Tu sabes, esas cosas que hacen falta pa tener éxito.

  • Paloma
    • Manuel

      Gracias Paloma. Ahora entiendo este artículo… interesante. Bienvenido las opiniones que la verdad los atragantará en la salida!

      • Alejandro Carpio

        Cfr., P. D.

  • Dalila

    Me parece que para matizar la fragilidad de todos tus argumentos, Alejandro Carpio, te sirves excesivamente de criticar mis “insistentes errores de
    escritura”. Esto es una investigación en curso. La rigurosidad judicial
    que clamas es algo que no me compete, mas intento aportar (deseo
    aportar) con un trabajo meticuloso que se siga investigando en otras
    instancias. Supe hace casi un mes, por una conversación con Luillo (me
    llama para camelarme infructuosamente a diferencia de lo que ha logrado
    contigo), que “todo esto quedaría evidenciado pronto como un simple
    chisme”. Lo curioso es que puedo asegurar que su pataleta me sonó
    idéntica a la tuya, a tu columna quiero decir. He visto tu nombre unas
    cuantas veces en los payrolls de Pimienta, sé mucho más de lo que en
    teoría (gramatical, articulista?) puedo llegar a probar, de momento.
    Pero es que mi labor precisamente es presentar todas las partes a la luz
    pública, eso no puedes decir que no se haya hecho.

    • Alejandro Carpio

      Parece que mi tono áspero nubla la lectura: no ha habido en los comentarios de abajo una crítica a mis planteamientos. Parece que ese tono no debió estar, entonces. Eso y que existe una manía de dividir el tema en cuestión de bandos. Team A dice una cosa y Team B dice otra; me resisto a dejarme encajonar en ese juego.
      No hago ataques personales (y todavía no entiendo eso del machismo). Ataco los procedimientos de un artículo periodístico que -a falta de razones sólidas- le “predica al converso”.
      Abajo leo eso de que el periodista no tiene por qué dar evidencia. Bueh, será que leo los periódicos equivocados. Lo cierto es que los textos del CPI tienden a dar evidencia cuando señalan algo; de ahí mi constante admiración.

      No creo que sea justo desprender de mi artículo que caso el tuyo con APCA. Utilicé la palabra “apresurado”, no “encargado”. Insinué farandulería, no complicidades entre ambos cuerpos. Será que ese es el problema de las insinuaciones, que nunca se puede sacar nada concreto de ellas. Crítico tus insinuaciones de corrupción y procedí a insinuar farandulería; esto sí es una falta en mi comentario, de lo que debo retractarme.

      No dudo que tengas información de interés general, Dalila. No hago otra cosa que quejarme porque no la comunicas. ¿El que haya escrito cuatro entradas de blog para Pimienta me descalifica? He trabajado con El Nuevo Día: ¿no puedo comentar temas relacionados con END entonces? He trabajado en la UPR: ¿no puedo comentar temas relacionados con la UPR?
      Este argumento es una falacia ad hominem. Es descartar mi crítica aludiendo a mi situación o accidente, no a la crítica como tal. Esto no está bien: conviene aguantar presión; a mí me da sabor a hiel cuando soy la víctima de la presión, pero cuando pasa el tiempo reconozco el valor de padecerla.

      • Bambalan

        Difiero. Ha habido una critica CLARA a tus planteamientos. Estas defendiendo a alguien que te ha dado de comer, al tono de $200 por una reseña a un….. cortometraje. Por eso nada mas, solo volveras a servir cuando escribas la critica de ‘Elite 2: Pintauñas Pussy Time’. Dalila: lo único que tienes que hacer es preparar el próximo reportaje de esta serie para que los Luilletes tengan que guardarse la lengua. A la misma vez, pudieses traer atencion a otros de los males de la Corporacion de Cine durante estos ultimos dos cuatrenios: recompensar a personas que fracasaron, o cometieron barbaridades durante el rodaje de, sus primeros largometrajes, con cantidades de dinero mucho mas altas de las que tuvieron para dichas “operas prima”. Ha sucedido tres veces – dos de esas durante los ultimos dos años.

        • Alejandro Carpio

          Será, Bambi, será.

      • CossCo

        Amed y Gabriel se dedican a fumigar, ambos tienen buenas compañías con años de experiencia, pero de limitados recursos. El ambos deciden ir al gobierno a solicitar incentivos del Depto. del Trabajo para financiar sus operaciones pagando recursos humanos que los ayuden a generar empleos y conseguir mejores negocios. Como Amed y Gabriel hay 500 otras personas con propuestas de negocio para fumigar, pero a Gabriel, que tiene varios amigos en el gobierno, se le hace más fácil que se le aprueben sus propuestas, tanto así que recibe 7 millones en varios años, mientras Amed y las otras compañías reciben cantidades tan pobres que ni la suma de todas se acerca a la de Gabriel. Gabriel reclama que es porque el escribe las mejores propuestas en el país, generando millones a la economía, claro y para el. Gabriel reclama tener la compañía más exitosa en la isla. Así cualquiera..

        • Envidia

          Nada, para que sepan que ando por ahí!

          • Cristiano

            Envidia, Tecnico Pro-Pimienta, Las cosas como son… y El Pana tienen la misma foto – y estan escribiendo a minutos uno del otro? Estoy confundido.

            • Técnico Pro Pimienta

              Por lo menos esa no es mi foto. Se pone sola cuando firmo.

              • Técnico Pro Pimienta

                Por lo menos esa no es mi foto. Se pone sola cuando firmo.

    • Fó.

      Dalila, pero es que la pata leta te ha dado como que a tí! Entiendo pq, tejiste una madeja en el aire y el tiro te ha salido por la culata. Por lo menos ya tienes de que hablar “borracha” en tus bohémias de tu Viejo San Juan.

      Como haces para mantenerte en el tope de los comentarios, “conecciones”?

      • Fó Fó

        Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, conspiracy! Luillo, asegúrate que los que te representen no sean tan brut@s – y menos que se pongan a escribir insultos como estos, que definitivamente te embarran mas de lo que estas.

    • Tutiri Mundi

      Por lo menos no te gritó como le gritó por radio a Milly Cangiano. Digo, eso esperamos 🙂

    • Cristiano

      Luillo = Sansón. ¿Dalila = Dalila?

    • Wanda Rodriguez

      Les tengo que decir que me he divertido muchísimo con la columna de Alejandro Carpio hasta, que me puse triste con todo el odio de los comentarios. Todo el mundo le cae encima al asunto de la crítica escritura porque no tienen que ver con la sustancia del los artículos anteriores. Pero ese es el chiste!!! Lo demás el escritor lo deja muy bien planteado. Mi nombre es Wanda Rodriguez y trabajé en el Departamento del Trabajo hasta hace muy poco. De hecho, por que no decirlo? atendí varias monitorías de Pimienta las cuales fueron impecables. Solo quería aclarar a “pasaba por aquí” y a los demás (aunque me tiren por el piso por hacerlo, y digan que soy una enviada o porque si), que pagar los cheques a una plantilla no es contrario a la ley. De hecho, de eso se trata la creación y mantenimiento de empleos. Los patronos de la Ley 52 solicitan fondos para sus plantillas (el caso del Hotel W en Vieques por ejemplo), y el DT apuesta a ellos para la creación de empleos. No sé de donde salen las acusaciones de mal utilización de fondos por Pimienta, ciertamente de los artículos anteriores no es. A mi, que conozco la Ley y he trabajado sus reportes me consta lo contrario. Mientras, si pudiéramos dejar el odio a un lado y disfrutarnos el escrito como le que es, viviríamos de buen humor y sobretodo en paz.

      • Cinéfilo

        Yo le di ‘like’ a esto

  • Cinéfilo

    Alejandro, tienes al seudo prócer bizarro Jose Augusto Acevedo sangrando por alguna herida. Buen trabajo!

  • Cinéfilo

    Amed, en lo sustantvo, no estás de acuerdo con que los artículos de la Rodriguez Saavedra están faltos de evidencia, están vacíos y están llenos de bullying, encargo y mala leche?

    • Orlando

      ¿El artículo sugiere encargo? Porque no percibí eso.

      De ser así, entonces es preocupante que el autor acuse, sin pruebas suficientes, a alguien precisamente de acusar a otro sin pruebas suficientes. Sería una acusación seria más allá de una opinión personal sobre el trabajo de otra persona, que espero que sea la real razón de ser de este escrito.

    • luisamed

      Creo que ya expuse eso.

  • luisamed

    Hay algo de bullying en tu artículo. Buenos argumentos estoy de acuerdo con mucho de lo que dices, pero hay un incasable intento paternalista de dictar cómo se hacen las cosas que raya en lo pedante. No hay necesidad de corregir gramaticalmente ni irse al plano personal, parece hasta un gesto misógeno de tu parte. Además, casualmente, nunca hablaste de Oscar Serrano, que se ha convertido en una nueva comay del bochinche light, además de que confundiste los artículos del CPI con los de NotiCel, pecaste de lo mismo que criticas no diferenciando lo que fue la fuente original y el texto que cita a este.

    • Es sólo a instancias del editor de 80 grados que la aséptica arrogancia gramatical de un tal Alejandro Carpio se utiliza para confesar que ha sido remunerado por la misma gente que disculpa tan militantemente.

      Si el argumento es que “las fuentes allegadas” son parte de “un texto irracional, poco razonable y corrupto (gramatical y argumentativamente)”, y que la autora víctima de su diatriba tiene
      la intención de “cazar” “penepés”, entonces también sospechamos –con los mismos fundamentos que él critica- que su intención es malsana, y huele a asignación, porque no vemos de parte del exaltado arrogantito socialista de cóctel otra intención que desmerecer un trabajo de genuina intención investigativa, y lo peor, recurrir al insulto para devaluar su trabajo.

      Yo podría señalar los errores gramaticales, ortográficos y sintácticos en su escrito, pero caería en el mismo error del pulcrísimo actor: la ultracorrección. Pero prefiero aclararle a los lectores de esta
      contravención, y en el mejor ánimo de ilustrar el evidente déficit de
      discreción periodística del susodicho individuo, que todo periodista selecciona y jerarquiza las fuentes cuya fiabilidad le parezca veraz. La periodista, me consta, tiene los documentos en sus manos. La pertinencia legal de los mismos corresponde a los abogados que
      deseen llevar las implicaciones de sus contenidos al nivel correspondiente. Los periodistas no preparan casos. Los periodistas informan hechos, sospechas,testimonios y versiones, que ideal o premeditadamente, buscan encender la curiosidad activa de los lectores, responsablemente, y de los entendidos en materia legal, cívica, política y gubernamental, fundamentalmente.

      Caballero, si su intención es educar en los métodos y principios “carpianos” de la investigación periodística, inicie entonces,
      su cruzada reformista, y si quiere, con la misma elocuencia arrogante con que critica ese ejercicio en los demás. O váyase al carajo con su neoliberalismo ramplón.

      • luisamed

        Eaa, tampoco así.

      • Alejando Carpio

        Amigo, su texto me parece impecable. Lo único que le señalaría es la coma después de “entonces”, en el último párrafo. Mis estudiantes, que leen (cuando algo) prensa local, equivocarían ese uso de la coma y todos los demás por el hecho de que continuamente leen faltas gramaticales en la prensa (cuando algo leen).

        Bah. No sé por qué este punto llama tanto la atención. Amed acaba de llamarme “misógino” por el señalamiento que hice, lo que me parece misógino de su parte. Quizás filtro mis frustraciones de maestro de español. Quizás defiendo el rol del editor, la intención de hacer las cosas más o menos bien, la necesidad de que los textos impresos reciban múltiples filtraciones (como pasó con el mío, plagado de errores antes de ser debidamente corregido por un editor). O, bueno, quizás recibo financiamiento de Microsoft, cuyo producto vendo.

        Lo siento por no dejarlo meridianamente claro: parto de la premisa de que cuando uno acusa a una persona de un crimen (directa o indirectamente) debe presentar argumentos válidos o evidencia. Si esta premisa no es compartida por el lector, entenderá que el texto fue asignado o que parte de la mala leche.

        Entiendo que me mande al carajo. Entiendo que piense que el texto fue “asignado”. Entiendo que me diga “socialista de cóctel”. Pero, ¿neoliberal? ¿De dónde?

        • luisamed

          Yo soy aspiratne a socialista de coctel!!! Te digo misógino porque leo la mayoría de tus artículos y me parece que aquí hay algo de ganga hombruna, como de “qué se cree esta”, pero quizás soy yo. De lo demás estoy seguro.

        • De su manifiesto “exculpatorio” se deduce… como un invencible y concluyente silogismo… Es que jode la ultracorrección que no corrige nada fundamental… entre otras arrogancias y misoginias… Pero, quizás, personalmente, lo resuelva en un próximo cóctel

        • tu amigo soy

          Para mí no eres misoginia…. pero sí hay algo de menosprecio y “character assassination”, que en el contexto del tema, periodismo investigativo contra favoritismo, sirve para limpiarle la cara al favorito y cagarle en la cara a la periodista…. beneficia a Luillo más que de lo que arroja luz hacia lo que debe ser periodismo de calidad. Perdón por mi gramática, soy un analfabeta opinionado…

          • tu amigo soy

            Pra mí no es…. se me coló la res

    • Coincido con Luis Amed!