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Tres textos en serio


Ensayo de Tres textos en serioEstaban sentadas en el mismo escenario del teatro donde realizarán su puesta en escena en conjunto, el Teatrito de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, un espacio ubicado al lateral derecho del Teatro de este Recinto. Allí, Marili Pizarro, Lizbeth Román y Cristina Lugo, tres jóvenes que juntas son muchas, performeras, teatreras, bailarinas, escritoras, productoras y artistas, hablaron con 80grados sobre la presentación conjunta de sus trabajos el próximo 23 y 24 de mayo.

Se trata de dos piezas, Y el tiempo fundido de Marili Pizarro, y Con la luz apagada de Lizbeth Román, interpretadas entre las dos junto a la bailarina Cristina Lugo, quien posteriormente tendrá a su cargo la escritura de la pieza que complete la serie “Tres textos en serio”. Ese es el nombre que le han dado a su trabajo colectivo, según se lee al borde de la bombilla que ilustra el flyer creado por Pizarro para promocionar la actividad. Ese flyer, distribuido en la noche por dos personajes de Pizarro y Lugo que salieron a la calle en busca de espectadores, fue la pista que condujo a esta entrevista.

En la conversación Lizbeth Román explicó que en Con la Luz Apagada, pieza que había presentado el año pasado en el Teatro Beckett en Río Piedras, aparecen dos personajes que flotan en un limbo que puede interpretarse como ideológico, emocional y escénico. Simultáneamente ese espacio representa su versión personal del purgatorio cristiano.

Román entiende que “los personajes están estacionados en medio de la nada y las protagonistas por momentos experimentan recuerdos de sus vidas pasadas, por eso a veces se siente una fragmentación que alude un poco a la locura”. Estos personajes, intencionadamente, dejan muchas preguntas al aire. Entonces las dudas que deja la ambigüedad de este limbo sirven de pie forzado para la pieza de Marili Pizarro, Y el tiempo Fundido.

Ambas piezas  dialogan una con otra y, como explica Pizarro, cumplen una misma finalidad atmosférica y temática, la cual se refuerza con el uso de un proyector que refleja imágenes y sombras que intervienen en el escenario con los personajes. Las piezas además se entrelazan con la ambientación sonora y musical de Joel “Yoyo” Rodríguez quien se apoya en el uso de sintetizadores e instrumentación electrónica, y con la iluminación, a cargo de Natalia Muñoz.

Precariedad y economía

Pizarro, Lugo y Román remarcaron que la dinámica del propio colectivo, el proceso de creación y producción de este trío, condiciona a las piezas y a su interpretación. Pues para ellas las situaciones reales representan un pie forzado importante.

Esto se refleja en la puesta en escena cuando “estamos como de alguna forma continuamente haciendo alusión al público, trabajando con esas instancias de metateatro de llevar las cosas desde un plano personal y muy teatral o interpretativo a transcender a que estamos aquí, que estas viendo esto y es justamente esto”, como explica Pizarro.

Esas pequeñas instancias que buscan romper la frontera entre ficción y realidad las logran con momentos de performance que, si bien escapan al contexto del proscenio, o del lugar donde normalmente la audiencia ve a las intérpretes, siguen estando irremediablemente enmarcadas en un espacio teatral. Y para Pizarro ese es el marco que le da la “limpieza” a su presentación, un elemento que consideran importante en este tipo de puesta en escena que cruza varias disciplinas como lo musical, la danza y el performance.

“La claridad conceptual de lo que se está presentando va a ser evidente para el público, quien no tiene que entender palabra por palabra todo lo que se está diciendo”, añade Pizarro.

De esta manera el público será expuesto de forma directo o indirecta a temáticas que aluden a problemas sociales cotidianos como  la falta de espacios seguros, la violencia, el rechazo a parejas del mismo sexo y la burocracia.

Otra característica importante de su trabajo es la economía de personajes “y de todos los sentidos”, según dicen. Por ejemplo, el escenario se ve como un espacio vacío donde además de los cuerpos se emplean algunos objetos como sillas, bolsas y envases plásticos que aluden al desperdicio y al consumo.

Tres textos 3

Esta economía la adjudican a que trabajan y producen, según lo expresan, desde un nivel de precariedad.

“Es la dinámica que se ha dado”, dice Lugo, y Pizarro abunda que “es como si estuviésemos pasándonos una batuta. Cristina asiste en todos los procesos de coreografía. En creación cada una escribió su libreto inicial, pero en términos del montaje estamos las tres en colaboración y en términos de producción también llevamos a cabo el trabajo”.

“Tratamos de dividirnos los roles bastante en comunión, no hemos sido tan estrictas en la distribución de tareas”, explica Lugo.

Esa condición de precariedad que en un principio les pareció un chiste, dice Pizarro, terminó condicionando estas piezas hasta convertirse en parte de su consigna estética a la cual atribuyen un carácter cómico y absurdista.

Antes de Tres textos en serio

Marili Pizarro ha desplegado su arte pictórico en varios espacios y en otro ha intervenido con performances e improvisaciones callejeras principalmente centradas en su cuerpo. Y el tiempo fundido es su primer texto original que pone en escena como directora e intérprete.

Lizbeth Román ya había presentado Con la luz apagada en el 2012 como parte de la serie Tíralo al Medio realizada en el Teatro Beckett en Río Piedras además de una adaptación teatral de una serie de cuentos originales.

Cristina Lugo es bailarina desde hace 20 años y forma parte de la compañía de danza contemporánea Andanza. Ha trabajado con el autor Nelson Rivera, el jazzista  William Cepeda, el escritor Ricardo Cobián, el artista plástico Elizam Escobar, el poeta Xavier Valcárcel y con la banda Campo Formio.

Las tres se conocieron en el colectivo de danza experimental Hincapié, dirigido por la coreógrafa y profesora Petra Bravo.

Video: fragmento de Y el tiempo fundido

La presentación de Tres textos en serio fue co-producida con el Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico y para la entrada se sugiere un donativo de cinco dólares. Las funciones comienzan a las 8:00 p.m.