La película escondida no es sino un síntoma de la volatería caprichosa de un artista que, quizá demasiado infatuado con su propia visión, pierde noción de los límites o de la cohesión de su obra.
Dogtooth, el nuevo filme de Giorgos Lanthimos se localiza desde el lugar de lo ominoso, el horror intrínseco al animal humano, y, créanlo o no, con una invitación abierta a reírnos de él.