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En <b>Books and Books</b> de Coral Gables, <b>Yolanda Martínez San Miguel</b> presentó <i>Antonio Benítez Rojo: La seducción del ritmo y el Caribe</i>, el volumen que <b>Rita Molinero</b> y <b>Yolanda Izquierdo</b> dedicaron a un pensador caribeño que dejó huella en la <b>Universidad de Miami</b> —y en el resto del mundo—durante los años noventa. Estas páginas, escribe <b>Martínez San Miguel</b>, no repiten el gesto fundacional de <b><i>La isla que se repite</i></b>: lo desbordan y lo sitúan de nuevo en su tiempo. Diecisiete ensayos, reseñas, cartas y testimonios devuelven a <b>Benítez Rojo</b> su costado político, su archipiélago conectado a <i>Bandung y al Tercer Mundo</i>, su ritmo, su narrativa fantástica, su exilio y su duelo. Una brújula, más que un homenaje, para seguir pensando el <b>Caribe</b> <b><i>desde su complejidad</i></b>. Aquí, la presentación completa de esa noche en <b>Miami</b>.
Por Yolanda Martínez-San Miguel · 12 minutos
Arquitectura
Jorge Rigau diagnostica una epidemia silenciosa: el gris que devora fachadas, rejas y balcones puertorriqueños, disfrazado de buen gusto cuando en realidad es rebaño. El arquitecto recorre décadas de modas cromáticas hasta este monocromo que ya ni protege ni distingue, solo delata un país incierto que se aferra a lo anodino.
Por Jorge Rigau · 12 de agosto de 2026
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Carlos Vázquez Cruz no escribe para caerte bien. Talón de brea, su nueva colección (Riel Editores), registra el pulso de un país amenazado desde el exilio de Chapel Hill, sin pedir permiso ni traducir su español sanlorenceño para nadie. Con Nelson Rivera, el autor desarma la coartada de la baja autoestima colonial: si México, Argentina y España nunca lo pensaron como lector, ¿por qué habría de pensarlos a ellos? Sus cuentos dialogan con Felisberto Hernández, María Elena Llana y Juan Bosch, pero laten en San Lorenzo, cuna de sus mitologías. La violencia lo atraviesa todo —familiar, política, refinada según sube la escena— y el humor funciona como fuelle: sopla, descansa, aviva el fuego. Habla también de su tránsito ideológico y de la compasión por quienes ponen fe donde solo hay promesa.
Por Nelson Rivera y Carlos Vázquez Cruz · 8 de agosto de 2026
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Las anexiones municipales en Puerto Rico no fueron simples trámites del archivo, sino cuchilladas administrativos del poder. San Mateo de Cangrejo, pueblo negro, cimarrón y libre, fue suprimido en 1862 cuando su autonomía dejó de servirle a la colonia y empezó a incomodarla. Racismo, tranvía, especulación y capital se dieron la mano. Casi un siglo después, Río Piedras cayó bajo una versión más moderna de la misma operación: referéndum, legalidad, discurso de eficiencia y pérdida de voz. Entre Cangrejo y Río Piedras aparece una verdad feroz: el mapa también puede ser una forma de violencia colonial.
Por Alberto Enrique Soto · 1 de julio de 2026
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Desde París, Paul Estrade convierte su saludo en una lección moral sobre Betances: no el busto quieto del prócer, sino el hombre entero, atravesado por dignidad e indignación. Relata cómo la Revolución Cubana lo llevó a Martí y, desde los archivos franceses, a descubrir en 1970 al puertorriqueño que ardía en el centro de la independencia antillana. Desde entonces, su obra —junto a Félix Ojeda Reyes y otros compañeros— rescató al Betances francés, periodista, diplomático, higienista, escritor y conspirador de la libertad absoluta. El texto insiste en que venerarlo no basta: hay que leerlo como método de acción contra imperios, bloqueos, guerras y atropellos. Betances vive cuando la memoria deja de ser ceremonia y se vuelve deber insurgente. Sin esa acción, la patria vuelve a quedarse en vitrina decorativa, muda.
Por Paul Estrade · 30 de junio de 2026
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Un verdor terrible, de Benjamín Labatut, no es solamente una excursión literaria por la química, la física, la matemática y la astrofísica del siglo XX; es una autopsia del progreso. Cada genio que aparece en sus páginas abre una puerta luminosa y, al mismo tiempo, deja entrar una sombra. Haber salva del hambre a media humanidad, pero también ayuda a perfeccionar la muerte industrial. Schwarzschild ve en los agujeros negros una metáfora feroz de la bancarrota moral europea. Grothendieck abandona las matemáticas como quien huye de un dios demasiado peligroso. Heisenberg, Schrödinger y de Broglie descubren que la materia no obedece nuestras tranquilas ilusiones. Al final, la imagen de los cítricos que mueren dando una cosecha desmesurada se convierte en sentencia: quizá nuestra abundancia tecnológica no sea prueba de salvación, sino el último verdor antes del derrumbe.
Por Bernat Tort · 27 de junio de 2026
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El texto presenta la obra de Paul Estrade sobre Ramón Emeterio Betances como culminación de una larga fidelidad intelectual al Caribe anticolonial. Desde París, y junto a Félix Ojeda Reyes, Estrade ayudó a rescatar manuscritos, reconstruir archivos y completar las Obras completas de Betances, devolviéndole al país una figura que la colonialidad siempre ha querido reducir, domesticar o borrar. Su biografía francesa, Le Père de la Patrie Portoricaine, coloca a Betances en su justa estatura: médico de los pobres, abolicionista radical, separatista irreductible, antirracista, republicano, masón, científico, diplomático y pensador de una libertad sin diminutivos. Estrade insiste en lo esencial: para Betances no había independencia sin abolición, ni justicia sin dignidad humana, ni patria posible bajo protectorado o anexión. Su antillanismo —Cuba, Puerto Rico, Quisqueya y Haití— fue proyecto político contra el imperio; una confederación para que las Antillas dejaran de ser botín y se pensaran como destino común.
Por Carlos Rojas Osorio · 15 de junio de 2026
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Cartografía histórica: un archivo para pensar el Caribe. Cuando escribí mi primer ensayo sobre la Revolución Cubana era estudiante graduado y todavía no sabía que la historia iba a…
Por Christian Vélez · 10 de junio de 2026
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Haydeé Reichard de Cardona rescata, desde la memoria oral, la fragua inicial de la Universidad de Puerto Rico: un Río Piedras pequeño, una Escuela Modelo americanizada y una Normal donde la educación todavía olía a madera, campana y país. La voz de Caridad Reichard del Valle revela el tránsito colonial del sistema español al estadounidense, pero también la dignidad de una generación que convirtió precariedad en institución. Entre maestros, amigas, rituales y edificios mínimos, aparece la UPR como promesa pública: no mercancía, sino memoria viva, escuela de ciudadanía y defensa del país contra el olvido y la improvisación colonial perenne.
Por Haydeé Reichard De Cardona · 8 de junio de 2026
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Hay vidas que no necesitan titulares, pero terminan imponiéndose como evidencia. Julio Varela, cayeyano de raíz humilde y pensamiento agudo, sobrevivió al tiempo con un solo riñón y una lucidez que incomoda. Impresor desde niño, heredero de una tradición casi artesanal, convirtió la palabra en oficio y refugio. No fue catedrático —no porque no pudiera, sino porque el país no estaba listo—, pero pensó como uno, sin pedir permiso. Entre imprentas, periódicos y agencias de viaje, ayudó a mover ideas y personas en un Puerto Rico que aprendía a dejarse atrás. Humanista sin diploma, lector de la Biblia y de la calle, defendió la conversación como trinchera. Hoy camina lento, pero piensa rápido. Y eso, en este paisaje de ruido y olvido, ya es una forma de resistencia.
Por Rafael Aragunde · 26 de abril de 2026
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La cultura impone sus propias fronteras: quién habla, desde dónde, sobre quién. Cuando Nelson Rivera decide escribir sobre John Cage —compositor estadounidense, figura cardinal de la vanguardia del siglo XX— lo hace desde Puerto Rico, desde el Caribe, desde una tradición intelectual que el mundo académico anglosajón rara vez considera interlocutora válida. Ese gesto, en apariencia sencillo, es en realidad un acto de afirmación: nuestra manera de mirar también cuenta. Instances: Writings on John Cage, publicado por Riel Editorial, recoge nueve textos escritos entre 1983 y 2023, entre ellos una entrevista inédita realizada en el apartamento neoyorquino de Cage en 1987. En la Feria Internacional del Libro de Nueva York, Rivera y el periodista Joel Cintrón Arbasetti discuten el libro, la política y los límites que el arte se niega a respetar.
Por Joel Cintrón Arbasetti y Nelson Rivera · 17 de abril de 2026
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El Hombre Jicotea emerge aquí como una figura filosófica nacida del barro del Caribe: mitad humano, mitad memoria reptiliana del tiempo. La imagen —una escultura en Caguas— sirve de punto de partida para cuestionar la arrogancia de la modernidad que separó al ser humano de la naturaleza y convirtió el conocimiento en un ejercicio frío de abstracción. Frente a esa tradición, el ensayo propone el sentisaber: una forma de conocimiento que brota del cuerpo, del territorio y de la experiencia vivida. En el Caribe —marcado por colonización, migración y resistencia— ese saber relacional ha sobrevivido en prácticas cotidianas, lenguajes y memorias colectivas. Caminar con el Hombre Jicotea es aceptar otra velocidad, otra ética y otra filosofía: una que reconoce que la vida humana nunca ha estado sola, sino entrelazada con todo lo que respira, se arrastra y resiste en la tierra.
Por Juan José Vélez Peña · 10 de marzo de 2026
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Juan Carlos Quiñones abre el texto como quien se mira en un espejo roto: relee sus propios libros para comprobar si aún respiran como literatura o si ya son sombra. Desde esa autopsia íntima, su “Libro de las apariciones” se ordena bajo lo espectral: personajes, lugares y lectores como presencias ausentes que vuelven una y otra vez, cambiando de sentido. Derrida y Fisher aparecen como brújulas: la “hauntología” del futuro cancelado, de la promesa que no llegó y sigue rondando. Puerto Rico —apagones, huracanes, dependencia— entra como archivo vivo: lo que no se resuelve regresa en forma de fantasma. Pero el texto no se queda en lamento: propone la imaginación como contrahechizo, la literatura como otra realidad capaz de inventar una isla más habitable. No es espiritismo: es política del sentido, escrita a pulso, frío.
Por Juan Carlos Quiñones · 10 de marzo de 2026
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En abril de 1939, mientras el mundo se encaminaba a la guerra, Puerto Rico recibió una visita que olía a “diplomacia cultural” con dientes: la Comisión Presidencial para una Universidad Inter-Americana, nombrada por Franklin D. Roosevelt y presidida por Isaiah Bowman, llegó a San Juan en el Coamo. El elenco era de alta academia imperial: presidentes universitarios, juristas, exfuncionarios coloniales; un aparato de prestigio para legitimar una reingeniería. Su propuesta: una “Institución Interamericana” vinculada a la UPR, pero separada y gobernada por nombramientos presidenciales, además de reformar la Junta de Síndicos con miembros federales. La prensa celebró; el estudiantado no. En el Hotel Condado, los jóvenes denunciaron la contradicción entre panamericanismo y colonia, exigieron soberanía y señalaron censura y politiquería universitaria. La guerra enterró el proyecto; pero la lógica de control quedó expuesta.
Por Jorge Rodríguez Beruff · 3 de marzo de 2026
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Si en París la ruina y la mercancía inauguran la conciencia desgarrada del “yo es otro”, en el Caribe esa herida se reescribe bajo el peso de la colonia, el archivo roto y la memoria clandestina. Ramos Otero toma la ironía borgiana —espejos, palimpsestos, autor ficcionalizado— y la convierte en herramienta política: no para celebrar el vacío del símbolo, sino para denunciar el vacío histórico. Hawai, Vieques, Loíza, Manhattan: archipiélagos dentro del archipiélago. Homoerotismo, oralidad y mito funcionan como dinamita contra la versión oficial. El resultado no es ornamento erudito, sino combate literario: escribir para existir, narrar para no desaparecer.
Por Leticia Franqui Rosario · 3 de marzo de 2026
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Nelson Maldonado disecciona la irrupción de Bad Bunny en el Súper Tazón como desafío cultural en plena restauración anglocentrista. No es un espectáculo vacío: es un tambor afrocaribeño que evoca memoria, combatividad y hechizo. Desafía tanto la asimilación colonial como el liberalismo multicultural, planteando mutaciones solidarias que van más allá de la mercancía global. Tampoco elude sus contradicciones: el mercado impone límites, y la cuestión palestina queda como deuda pendiente. En ese vaivén, Bad Bunny —caballo de Troya moderno— nos lleva a cuestionar el presente, mientras su tambor resuena con las grietas de América y las aspiraciones de una descolonización aún incompleta.
Por Nelson Maldonado-Torres · 17 de febrero de 2026
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La primera parte de este ensayo examina la obra de Manuel Ramos Otero como una de las intervenciones más radicales y lúcidas de la modernidad literaria puertorriqueña. Desde Baudelaire y su cisne errático hasta Borges y la poética de la ironía, el texto rastrea una genealogía estética y política marcada por el exilio, la fragmentación y la reescritura del mito. Ramos Otero aparece como lector voraz y escritor insumiso que convierte la oralidad, la memoria silenciada y el homoerotismo en herramientas críticas contra la historia oficial y el canon patriarcal. Su narrativa, atravesada por espejos, dobles y ficciones dentro de la ficción, no busca cerrar sentidos, sino abrirlos: hacer de la literatura un espacio de resistencia, donde la identidad puertorriqueña se piensa desde la contradicción, el deseo y la herida colonial aún abierta.
Por Leticia Franqui Rosario · 6 de febrero de 2026
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Yolanda Martinez San Miguel propone en este ensayo una relectura de Los infortunios de Alonso Ramírez como una historia de vida atravesada por la oralidad colonial, donde la experiencia encarnada desborda los límites del archivo escrito. Martínez San Miguel argumenta que el texto es una obra de coautoría entre Ramírez y Sigüenza y Góngora, en la que dialogan voces, saberes y silencios propios del mundo criollo. La narración recupera vivencias excluidas del registro oficial —el comercio global, el cautiverio, la violencia corporal— y construye una relación directa con el lector, cercana a la lógica de la historia oral. Desde esta perspectiva, la autora defiende la oralidad como método crítico para desestabilizar paradigmas disciplinarios y revelar los susurros, las omisiones y las tensiones de poder que habitan los archivos coloniales.
Por Yolanda Martínez-San Miguel · 12 de diciembre de 2025
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El muerto parao de Luis Javier Cintrón-Gutiérrez propone una lectura etnográfica y sociológica de los velorios exóticos en Puerto Rico como expresiones complejas de marginalidad, colonialidad y exclusión estructural. Lejos de interpretarlos como meras extravagancias funerarias o actos aislados de narcocultura, el autor los sitúa dentro de procesos históricos marcados por el colapso del Estado benefactor, la precarización económica y la expansión de la economía informal. Estos rituales, donde la muerte se convierte en espectáculo y mercancía, funcionan como un último performance de reconocimiento social y resistencia simbólica. A través de observación participante, análisis mediático y datos censales, el libro revela cómo la violencia, el consumo ostentoso y la estética del duelo configuran identidades en contextos urbanos profundamente atravesados por el capitalismo neoliberal y la colonialidad del poder.
Por Alejandro Torres-Abreu · 12 de diciembre de 2025
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La sucesión de Arnaldo Roche Rabell ha encomendado a L’Artban, bajo la dirección de Laura Galbán, la representación formal del legado del artista neoexpresionista puertorriqueño, encargándole la documentación, el catálogo razonado y la circulación pública de su obra. Roche Rabell, cuya pintura densamente texturada expone tensiones de memoria y presencia, sigue situándose como figura central de la escena visual puertorriqueña contemporánea. Este nombramiento de L’Artban se inscribe en un esfuerzo por estructurar institucionalmente un legado que resonará en el mapa crítico del arte de Puerto Rico y más allá.
Por Alberto Enrique Soto · 12 de diciembre de 2025
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Las villas pesqueras nacieron como un sueño de modernización: pequeños enclaves donde el trabajo del mar pudiera organizarse con dignidad, infraestructura y comunidad. Con el tiempo, aquel proyecto —impulsado por Sánchez Vilella y luego reforzado por programas federales y locales— se convirtió en una red de más de sesenta villas que marcaron el litoral puertorriqueño. Pero la historia no fue lineal. Entre intentos de encuadrar a los pescadores, leyes de “eliminación de arrabales” y esfuerzos por controlar territorios considerados marginales, las villas terminaron atrapadas entre la burocracia, la desinversión y el turismo de enclave. Hoy, muchas agonizan entre abandono y privatización, mientras los pescadores reinventan, a pulmón, lo que el Estado dejó caer. Allí persiste la verdadera villa: una comunidad hecha de memoria, saberes y mar.
Por Ariam Torres Cordero y Manuel Valdés Pizzini y Manuel Valdés Pizzini · 27 de noviembre de 2025