Los cacicazgos taínos y la historia antigua de Puerto Rico
Francisco Moscoso desmonta la manida frontera entre “prehistoria” e “historia”, esa línea trazada por imperios para clasificar a los vencidos como salvajes sin pasado. Desde…
El doctor Francisco Moscoso es académico de número de la Academia Puertorriqueña de la Historia y catedrático jubilado del departamento de Historia en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Es autor de numerosos trabajos en torno a la sociedad taína antillana, la historia del siglo XVI y los movimientos libertarios en Puerto Rico y el Caribe. Su más reciente libro es La Revolución Haitiana y Puerto Rico, 1789-1804 (2023).
Francisco Moscoso desmonta la manida frontera entre “prehistoria” e “historia”, esa línea trazada por imperios para clasificar a los vencidos como salvajes sin pasado. Desde…
Sin aferrar la pluma a una fecha exacta, los pergaminos ubican el choque armado entre los años 1511 y 1515. Las batallas abarcan embates veloces, refriegas y colisiones frontales. Cabalgadas o incursiones produjeron asaltos brutales sobre los yucayeques (aldeas) de los taínos con la intención de sembrar el pánico entre los nativos insurrectos en territorios caciquiles hostiles o aún sin someter. Las aldeas ardieron hasta los cimientos, y los conucos, esas parcelas fecundas, quedaron devastados. Tanto en los conflictos bélicos como en las incursiones, los advenedizos apelaron al cautiverio de nativos, fuesen varones adultos, mujeres o infantes, con el fin de infligir castigo, destilar temor y tejer el terror.
Esta es una colaboración entre 80grados y la Academia Puertorriqueña de la Historia en un afán compartido de estimular el debate plural y crítico sobre los procesos que constituyen nuestra historia.…
En el siglo 19, con el adelanto del capitalismo industrial y la manifestación de un ideario liberal filosófico y político, se dieron las condiciones históricas para promover la abolición del tráfico y del régimen esclavista.
El colonialismo está entronizado en el cuerpo e ideas que la gente tiene en la mente; no son instancias existenciales inseparables. El cerebro no anda por ahí operando independiente del resto del cuerpo.
Patria, Justicia y Libertad, el lema revolucionario de 1868, sigue tan vigente antes como en el presente de Puerto Rico que aún clama por la realización de esos valores en toda su plenitud posible.