Papá… іQuiero ser Subsecretario!

“Papá ¿Qué es el nepotismo?
Hijo,  nepotismo es una palabra llena de envidia, sobre todo, perjudica a los buenos padres que aman a su familia

[dc]C[/dc]on esta viñeta de humor, el periódico  HOY caricaturizaba en 2009 los escándalos que rodeaban la contratación de familiares como personal  técnico y asesor  de funcionarios y legisladores en República Dominicana. Lejos de ser  un episodio puntual,  el nepotismo es una práctica arraigada en el país reflejo de la confianza particularizada y la limitada movilidad social en el ámbito privado; así como de la ausencia de carrera civil y el neopatrimonialismo en el escenario público.

Padres, hermanos e hijos, heredan la gestión de los asuntos públicos  y los cargos de dirección en los partidos políticos  como se prorratean  las vacantes en el consejo de administración  de una empresa familiar.  Y con el lanzamiento  político de las esposas de los primeros mandatarios parece vislumbrarse una nueva variante nepotista en la Región, tras el reciente amago en Guatemala, el éxito consolidado en  Argentina y la tentativa abortada en República Dominicana ((La Primera Dama Margarita Cedeño retiró el 25 de abril de 2011 su precandidatura en la contienda presidencial alegando presiones internas, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar en la vida pública.)).

En el actual contexto de competencia bipartidista en el país -donde el apoyo de los partidos aliados resulta clave para inclinar la balanza electoral- el patronazgo es el mecanismo para concertar el reparto de los recursos estatales entre partidos principales, partidos bisagra, pequeños partidos aliados y sus camarillas palaciegas. Un escenario en el que la meritocracia cede ante criterios particularistas como el amiguismo o el parentesco.

En la actualidad, un total de 325 subsecretarios laboran en las dependencias de la Administración  Pública dominicana,  a pesar de que por ley solo existen 57.  El fenómeno alcanza dimensiones pintorescas en el Servicio de Relaciones Exteriores, cuyo Secretario es el presidente del opositor Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) pero aliado del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y donde la carrera consular se ha convertido -principalmente- en un premio para políticos reformistas y sus hijos, que fungen (o disfrutan de su “botella” ) (( Expresión popular  con la que se conoce a los empleos en el gobierno sin funciones reales pero con sueldo.))como agregados culturales, cónsules, vicecónsules, consejeros, secretarios, ayudantes del secretario o auxiliares de embajada (( El partido MIUCA denunció el aumento de la nómina en el consulado dominicano en Nueva York, en el que  fueron nombrados 13 nuevos vicecónsules (que se sumaban a los 29 existentes), 27 auxiliares consulares y 25 ayudantes civiles. En periódico DiarioDigitalRD.com, de 28 de julio de 2008.)).

Y así, a golpe de Decreto,  crece la nómina del Estado y se va conformando el cuerpo de élite de funcionarios públicos  en las más altas instancias de la jerarquía administrativa.  Un gasto que asfixia las arcas públicas, ya que el pago de personal del Gobierno Central representa cerca del 20% del presupuesto del Estado; una cifra  a la que habría  que sumar la nómina del personal de los entes descentralizados… además de la popular  “nominilla” (( Expresión popular con la que se conoce a la nómina oficiosa  (pago en B, o en negro) de puestos públicos en recompensa por sus trabajos de movilización política.)) de algunas Secretarías y Agencias.

Cada cuatrienio se renueva  la plantilla de funcionarios con el cambio de color de la Administración, ya que el Presidente tiene el poder de nombrar por Decreto todos los puestos de la burocracia dominicana.  En este festín criollo de nombramientos… hay una fecha clave: el 16 de agosto, Día de la Restauración y gran fiesta patria en República Dominicana, en la que el primer mandatario lleva a cabo la tradicional renovación de cargos.  Durante las semanas previas al 16 de agosto,  los aspirantes a Subsecretarios y cargos aledaños… merodean alrededor del Presidente y su círculo de influencia, en busca del ansiado Decreto. Resulta significativo que el refranero popular dominicano cuente en su haber con una perspicaz  expresión para ilustrar aquellas situaciones en las que el conocido y  otrora amigable, de repente se vuelve altanero y arrogante: “Y a ti qué te pasa… ¿Ya  te salió tu Decreto?, ¿Te nombraron, fue?”

El eslogan del candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD)  en la próxima contienda presidencial de 2012, es un indicador de los rasgos paternalistas  de la cultura política en República Dominicana, así como de las connotaciones de familiaridad que rodean  los vínculos entre políticos y electores en el país. El ex presidente Hipólito Mejía se presenta  ante el electorado con el contagioso eslogan de ¡¡Llegó Papá!!, perpetuando  la percepción  entre los ciudadanos de que los beneficios  públicos  se reciben como favores por pertenecer al círculo de confianza -“amistad instrumental” que llamaría  Auyero-  y no como derechos adquiridos. Porque papá, da y resuelve. Es el que protege, reparte exenciones e indulta ((El Presidente Leonel Fernández indultó mediante  Decreto 847-2008 a uno de los condenados por el fraude BANINTER y  varios condenados por el escándalo del Plan Renove.)). Pero también el papá que castiga con autoridad y podría dejarte sin tu parte del botín del  Estado.

La consolidación de la democracia dominicana es incompatible con la existencia de una Administración  sometida a los vaivenes partidistas y al capricho caudillista de los que se apoderan de las agencias públicas cual feudos personales. La calidad de la democracia depende también de un cuerpo permanente de servidores públicos apolíticos seleccionados en base al mérito, la igualdad de oportunidades y la eficiencia. Un propósito a la vista descomunal para la maltratada y ninguneada Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa de República Dominicana (Ley No. 14/1991). Sólo así se podrá evitar que las altas esferas del funcionariado público dominicano sean un coto privado en manos de aquellos reclutados por parentesco, amiguismo, intereses partidistas o intercambio de favores.

La autora es Investigadora del Centro de Gobernabilidad y Gerencia Social (CEGES-INTEC), República Dominicana.

Ana Belén Benito Sánchez