«Estos periodistas occidentales, siempre ansiosos por exaltar las rebeliones contra los dictadores árabes mientras ignoran las protestas contra los gobiernos «democráticos» de Occidente».
EEUU e Israel apoyan a agentes como Noriega, Saddam Hussein, Mubarak o Kadafi y después los abandonan. Defenderlos en nombre de una «izquierda» antimperialista es aberrante.