[dropcap]H[/dropcap]ay aperturas que no son simples inauguraciones, sino actos políticos disfrazados de convivencia cultural. Retina 20/20, el nuevo portafolio de gráfica puertorriqueña que se presenta este viernes 5 de diciembre de 2025 en La Casa del Libro, pertenece justamente a esa categoría: una colección que no se limita a colgar obra en las paredes, sino que convoca, desde la gráfica, una lectura compartida de la historia, el presente y la inminente fragilidad del porvenir.
El cartel que anuncia la muestra —ese ojo que emerge desde un campo de color desgarrado, tenso, casi volcánico— no mira: interpela. Es un recordatorio de que la gráfica boricua nunca ha sido un adorno del paisaje cultural, sino una herramienta de conciencia. La imagen funciona como advertencia y como umbral: quien entre a esta exposición deberá hacerlo dispuesto a ser observado, juzgado y devuelto a la calle con nuevas preguntas.

Cartel de la Exposición 20/20
El portafolio reúne a figuras esenciales de la tradición gráfica del país —Diógenes Ballester, Nathan Budoff, Margarita Fernández Zavala, Rafael Rivera Rosa, Rafael Tufiño— junto a creadoras y creadores cuya presencia recuerda que la gráfica contemporánea no se limita a reproducir lenguajes heredados, sino que ensancha, cuestiona y rompe moldes: Alejandra Olivieri, Ivonne Prats, Adriana Torres Cruz. La lista completa —Poli Marichal, Norah Hernández, Nelson Sambolín, Garvin Sierra, Ana Rosa Rivera, Jorge Zeno, entre otros— es un mapa generacional de la potencia material, política y estética de la gráfica puertorriqueña.
Lo que se despliega aquí no es solo un portafolio: es la persistencia de un linaje. Desde los talleres de DIVEDCO, los agros de la posguerra, las luchas obreras, los carteles del Fomento y las convocatorias clandestinas contra la violencia de Estado, la gráfica ha sido uno de los espejos más precisos de nuestra condición colonial. Retina 20/20 toma esa genealogía y la actualiza con crudeza: esta es la mirada de un país entrenado para ver lo invisible —la desigualdad, la precariedad, la memoria rota— pero obligado a mirar hacia otro lado para sobrevivir.
Cada artista, con su propio lenguaje, reactiva esa tensión. Los paisajes de Budoff, de una belleza hiriente, revelan un país partido por la gentrificación y la pérdida de territorio. Las abstracciones gestuales de Ballester evocan las cicatrices de nuestra historia política. La contundencia gráfica de Garvin Sierra recuerda que el humor y la sátira son armas de resistencia. Las piezas de Ana Nicholson Rivera y Tai Fernández Toledo invitan a pensar la corporalidad, lo íntimo, lo que el poder intenta regular pero nunca domina.
Rafael Rivera Rosa, uno de los pilares del grabado político en Puerto Rico, aporta nuevamente esa claridad militante que nunca renunció al rigor estético; mientras, la presencia histórica de Rafael Tufiño —aunque ya fallecido, incluido como referencia fundacional— subraya que toda gráfica nueva dialoga inevitablemente con quienes levantaron los primeros muros de esta tradición.
La Casa del Libro, espacio consagrado a la historia del impreso, opera aquí como escenario simbólico: un templo del papel, la tinta y la memoria material, que ahora se convierte en foro de una conversación urgente sobre la función social del arte. La apertura a las 7:00 PM no será un mero brindis: será una asamblea sin discursos, sostenida por las imágenes.
Porque eso es lo que propone Retina 20/20: volver a mirar el país con los ojos abiertos, sin filtros, sin excusas, sin romanticismos. Dejar que la gráfica nos recuerde —como siempre lo ha hecho— que un pueblo que sabe ver, también sabe defenderse.
