Alienta la lectura de este enorme texto. Una enormidad, 824 páginas, que no debe amedrentar al lector en esta época de intensa aceleración y de lecturas livianas. Por el contrario, el tamaño del libro podría asociarse con el tamaño de una esperanza.
«La lucha estudiantil no puede verse como algo aislado. Por el contrario, desde su inicio ha sido un movimiento de carácter amplio, con una resonancia general, contra una política gubernamental de naturaleza agresiva».