En respuesta al artículo “El terremoto de 1918 y la ciudadanía estadounidense” por entender que tiene equívocos factuales y su análisis presenta errores de contexto.
Puerto Rico ya no puede dar marcha atrás al bipartidismo ni a la corrupción rampante de gobiernos que no trabajan para el beneficio del pueblo sino para lucrarse y perpetuarse en el poder. El sistema, el juego ha cambiado.
Los boricuas diaspóricos nacidos fuera de la isla son representados como falsos puertorriqueños e inclusive el insular que migra es presa de la asimilación y de la degradación cultural; de la pérdida de la puertorriqueñidad.