El evento tuvo lugar del 3 al 6 de noviembre en Hatillo, gracias al apoyo de su alcalde, José A. “Chely” Rodríguez Cruz y el líder comunitario, Wilfreddy Ríos, con motivo de la conmemoración del centenario de la Barriada Clan. La celebración también incluyó un rebranding comunitario, una suerte de cambio de imagen atemperado a los tiempos corrientes; de Barriada Clan ahora se le conoce como Comunidad Clan. El cambio es simbólico y responde a que durante sus comienzos, el municipio de Hatillo otorgó 30 dólares para que cada residente construyera una casa en los predios de la calle que hoy se llama Fernando Velázquez. Cien años más tarde, es una comunidad floreciente.
“Hay dos factores que hicieron de este evento uno único y especial: nuestro compromiso en unir el arte, la educación y la comunidad en un diálogo necesario y enriquecedor, y la colaboración de estos cinco artistas extraordinarios,” expresó Tommy Kierce, productor del evento.

Gaia
El grupo de artistas trabajó al unísono un solo mural. La pieza destila la unificación de esfuerzos para ejecutar sus visiones particulares y la del trabajo en conjunto, tema que resuena con la celebración hatillana. El grupo quiso extender el beneficio de este intercambio transcultural más allá del área metropolitana. “Fue un proyecto independiente, llevado a cabo mediante los propios esfuerzos de cada uno de sus integrantes. Cada uno de nosotros representó un país y una historia diferente. Sin embargo, lo que nos une es la constante necesidad de querer romper con las fórmulas y los esquemas que hemos aprendido y lograr expresar esa búsqueda mediante el arte visual. Enfocándonos en nuestras similitudes logramos más que si solo pensáramos en lo que nos diferencia”, expresó Cabret.
Durante esta semana tampoco hay descanso, los artistas se concentran en montar piezas para el gran cierre que se llevará a cabo el sábado, 14 de noviembre en La Repuesta en Santurce a partir de las 6:00 p. m. Será una exposición abierta para el público general.
Sobre los artistas: Gaia es oriundo de Nueva York y con apenas 30 años es uno de los muralistas más aclamados a nivel internacional, nombrado por la revista Forbes unos de los 30 artistas visuales más destacados. Ricardo Cabret, quien nació en Puerto Rico y vive en Nueva York, se destaca tanto en la pintura como en el desarrollo innovador de gráficas algorítmicas utilizando código de computadoras. Se le galardonó recientemente la beca Ruth Katzman Scholarship de la escuela de arte The Art Students League of New York. Lunar New Year nació en Ecuador, es muralista y miembro fundador de la organización Young New Yorkers. Su labor artística y educativa creó un impacto en el sistema de justicia penal juvenil en la ciudad de Nueva York. Mata Ruda, nació en Costa Rica y se crio en Venezuela, es artista y activista con un enfoque en la lucha por los inmigrantes. Este verano colaboró con el Centro de Colibrí por los Derechos Humanos de Tucson, Arizona, organización que busca detener la violencia en contra de quienes intentan cruzar la frontera entre México y los Estados Unidos. Don Rimx, nació en San Juan y vive en Miami, es muralista y artista dermográfico. Sus murales son a gran escala y se han exhibido en varios proyectos de embellecimiento urbano a nivel internacional que incluyen Artists for Israel, Miami Art Basel y 5 Bryant Park.




