Eddie es una niña que vive en los suburbios de Australia para la época de los 80′. Obsesionada con los fuegos artificiales, Eddie poco a poco va comprando y preparando una colección para una noche especial en la que vivirá una experiencia significativa en su niñez.
Según Glendyn Ivin (director y escritor), este cortometraje «es una sutil observación a los suburbios que reflejan el des-encanto de la próxima generación».
Ganador del Palme D’Or 2003 para el Festival de cortometrajes de Cannes.
