«Después de María, las 2 orillas», documental de Sonia Fritz

El trabajo estrena el 20 de septiembre a las 9:30am en el Teatro Emilio S. Belaval de la Universidad del Sagrado Corazón y comienza a…

[dc]«C[/dc]ada persona, en sus distintas capacidades, retomó el País como un compromiso personal», dice Sonia Cabanillas, profesora de español, en Después de María, las 2 orillas, documental dirigido y producido por Sonia Fritz. El filme visita varios proyectos de autogestión en la Isla a ocho meses del paso del huracán María. Hablan con agrónomos que luchan por subsistir, biólogos que se dedicaron a rescatar las nasas perdidas en Naguabo y ciudadanos que simplemente se pusieron manos a la obra para remediar el desastre. «Eso era lo que buscaba, no el lamento si no más bien gente metiendo mano y resolviendo sin el gobierno», explica la cineasta.

El comedor comunitario de Las Carolinas en Caguas comenzó sirviendo 200 almuerzos diarios. Ahora sirven 70 pero han incorporado otros servicios. «Están inventando clínicas de vacunación, cogieron una escuela -rompieron candado y se entraron- para que vayan los viejitos del barrio… ya tienen un huerto casero», explica Fritz.

«También incluímos las historias de familias que emigraron a Orlando y que tuvieron que separarse después del huracán: dos estudiantes de bachillerato, una familia de Camuy, así como unas empresas familiares que ahora ayudan desde allá, y la aportación fundamental de la diáspora en la reconstrucción», lee la sinopsis del proyecto gestado gracias al apoyo de la Universidad del Sagrado Corazón, donde Fritz es profesora, y a una beca otorgada por la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.

En la pieza, de 65 minutos de duración, siguen a una pareja de abuelos de Camuy, Juan y Magdalena Alameda, que sufren por la separación de su hija y sus dos nietos que se fueron a Orlando después del huracán.

«El nieto nació cuando el abuelo se retiraba y su papá y  su mamá trabajaban así que él lo crió». La directora viaja a Orlando para conocer a los nietos que le hablan de la tristeza de la distancia y la falta que les hacen sus abuelos. Cuenta también la historia de una madre que se mudó del Residencial Luis Llorens Torres a Orlando con un niño con problemas de salud en busca de mejor tratamiento para su hijo.

«La conexión de la comunidad de Orlando con la isla es bien fuerte», dice Fritz. En el documental explora también distintas iniciativas comerciales que han emprendido los boricuas del lado de allá, incluyendo la exitosa historia de Melao Bakery que ya cuenta con dos sucursales.

El documental, fotografía de Carlos Zayas y Brendaliz Negrón, estrena el 20 de septiembre a las 9:30am en el Teatro Emilio S. Belaval en la Universidad del Sagrado Corazón. Ese mismo día empieza a presentarse en Fine Arts de Hato Rey. La presentación en la universidad contará con un panel que incluye al Dr. Jorge Duany, el Dr. Juan Lara y Ana Teresa Toro. Se grabó en mayo en Puerto Rico y en junio en Orlando. Cuenta parte del proceso de la recuperación autogestionada que comenzó hace un año.

El sonido estuvo a cargo de Margarita Aponte y Benjamín Curet y la edición es de David Moscoso. La música es de Enrique Bayoán Ríos Escribano.

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Mariana Reyes Angleró

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