[dc]E[/dc]n las pasadas semanas hemos escuchado muchas veces el número novecientos treinta y ocho. Mucho se ha hablado sobre el proyecto de la Cámara que “elimina convenios colectivos” o que “trastoca los derechos adquiridos”. Todos los partes de prensa que he leído, cuales filtros de información para el lector de a pie, se han enfocado en los cambios en las relaciones obrero-patronales del gobierno e instrumentalidades públicas. Todo esto ha servido de cortina de humo para que en el mismo proyecto se pueda subir el agua y la luz, se puedan vender las propiedades del pueblo de Puerto Rico, y se elimine el 25 de julio como día feriado, entre otras cosas.
El (ya aprobado) proyecto 938 oficialmente crea la “Ley de Cumplimiento con el Plan Fiscal”. Es cultura popular en algunos ámbitos que cumplimiento puede dividirse en “cumplo” y “miento”. Por ejemplo, el gobierno cumple con los bonistas mientras le miente al pueblo. Veamos algunos escenarios con los que el gobierno se apresta a “cumpli-mentir” utilizando el 938 como herramienta.
El gobierno tomará “las medidas necesarias para atemperar el marco legal y jurídico existente para dar el más fiel cumplimiento al Plan Fiscal aprobado por la Junta de Supervisión Fiscal creada al amparo de la Ley Federal PROMESA”. Sí, usted leyó bien. El gobierno, electo por el pueblo de Puerto Rico, cambiará todas las leyes que tenga que cambiar para cumplir con una sola ley aprobada, impuesta y ejecutada por personas por las que nadie aquí votó. De esta manera el gobierno cumple y miente.
El gobierno “establecerá un sistema uniforme de beneficios marginales, incluyendo bono de Navidad y aportación al plan médico para todos los funcionarios y empleados públicos…” La idea no suena descabellada del todo, pero el gobierno no uniformará dichos beneficios a la par con los derechos que los empleados en Puerto Rico han luchado para que se les reconozca. El gobierno uniformará dichos beneficios al nivel más bajo posible, incluidos cambios a los planes de retiro. Para lograrlo, el gobierno se apresta a utilizar decisiones recientes del Tribunal Supremo de Puerto Rico cuando le sea conveniente. Cuando no sea así, el gobierno “atemperará el marco legal y jurídico existente…” Así las cosas, el gobierno cumple y miente.
La nueva ley también permite que cualquier sobrante de las corporaciones públicas sea utilizado como “fondos disponibles” para contribuir al Fondo General. Cuando enlazamos el sistema uniforme de beneficios marginales a este sobrante, vemos fácilmente cómo cualquier partida de presupuesto que no sea usada para beneficios de los empleados públicos pasará a pagar la deuda pública (a cuya auditoría el gobierno se opone). ¡Espere! Antes de que usted vaya a pensar que esto es bueno, permítame informarle que también la nueva ley permite ajustar las tarifas de agua y luz “para cumplir con las métricas del plan fiscal”. Sí, querido lector: a usted le subirán el agua y la luz, y el “sobrante” puede ser utilizado para pagar la deuda. De esta manera, cualquier PROMESA de campaña de no aumentar servicios esenciales es “cumpli-mentida”.
Entre otras cosas, la nueva ley permite que la cubierta del Seguro de Responsabilidad Obligatorio aumente a un máximo de $4,500. Pero también permite que la prima (actualmente $99 para muchos vehículos) sea revisada. La ASC (muchas compañías de seguro juntas) siempre ha tenido una sustancial reserva de dinero. El gobierno le permitirá a dichas compañías declarar un dividendo de 70 millones de dólares, con la aplicación de una “contribución incentivada” de 50%. O sea, el gobierno permite que las compañías se queden con 35 millones (a los cuales usted aportó poco a poco) si le dan los otros 35 millones al gobierno. No dude que el seguro obligatorio aumente en julio para que el gobierno pueda “cumpli-mentir” con el plan fiscal.
La nueva ley de cumplimiento permite también “establecer las normas y principios que deben regir el proceso de venta de propiedades inmuebles del Gobierno de Puerto Rico”. Las propiedades del gobierno de Puerto Rico realmente son del pueblo de Puerto Rico, pero el gobierno se apresta a vender todo lo que pueda “en balance con los mejores intereses del Estado como vendedor, el comprador y la ciudadanía en general.” El gobierno, quien debe administrar nuestras propiedades, simplemente las venderá. “Ese es nuestro norte y nada nos detendrá”, reza uno de los párrafos de la nueva ley, en alusión a cumplir con el plan fiscal.
Si todo esto le aumenta el nivel de ansiedad y usted fuma para calmarse, sepa que el gobierno también aumentará los impuestos a todos los productos derivados del tabaco. El gobierno busca “desalentar el uso de cigarrillos” a la misma vez que ataja la crisis económica y fiscal.
Luego de leer todo lo anterior, estoy seguro de que usted quedó convencido de que el proyecto 938 no solamente “elimina los convenios colectivos”, sino que el gobierno lo aprobó con el “cumplo-y-miento” como norte.
