Marcella: brillante y conflictiva

[dropcap]E[/dropcap]n estos días de distanciamiento social no hay nada mejor para permanecer alerta que buena lectura y, cuando se necesita un momento de “tranquilidad”, ver una buena serie en la TV. Los que tienen Netflix pueden planificar sus horas para incluir una serie que los mantenga alerta tratando de resolver los casos de los detectives de hoy en día. Como estoy seguro que saben los amantes del género, en nuestra época, los que cometen asesinatos se han marchado a la calle, alejándose de la tradición de Edgard Allen Poe, quien inventó el género. Antes el asesino(a) hacía sus fechorías en grandes mansiones cavernosas donde el o la villana podían esconderse usando pasadizos secretos y otros trucos, muchos de los cuales se inventó Agatha Christie.

Sí, mucho va desde que Jane Marple, la viejita detective de Saint Mary Mead, apareció, primero en un cuento, y luego, hace poco más de 75 años en The Murder at the Vicarage. Contraparte femenina del famoso Hercule Poirot, también creado por Christie, no solo tuvo una larga carrera en los libros, sino, como el belga de las “little gray cells” (como se describía Poirot a sí mismo), también fue sumamente exitosa en el cine y la televisión. El tiempo, sin embargo, hace cambiar los modus opernadi, de los criminales y fuerza a los detectives a que se ajusten a las circunstancias. Era inevitable que surgieran mujeres detectives que forman parte de la fuerza policial, quienes además tienen que proceder como lo hacen sus colegas y que, a veces, también tienen que blandir armas.

Precedida por dos (hay otras, pero estas son mis preferidas) estupendas detectives representadas por actrices de primerísima calidad, Marcella (Anna Friel) es para mí algo especial. Toca primero contrastarla un poco con dos de sus antecedentes, porque ambas son parte, como Marcella, del sistema británico policial. Los que tuvieron la suerte de ver a una magnífica Helen Mirren darle vida a Jane Tennison, la superintendente detective que hablaba con dureza pero que simpatizaba vívidamente con sus colegas en el popular drama Prime Suspect, sabrán que, cuando el personaje comenzó su carrera a los 22 años, era una de las primeras mujeres en el Servicio de la Policía Metropolitana. Las mujeres comenzaban a integrarse gradualmente en la fuerza policial, y Tennison tuvo que lidiar con el sexismo, así como con las dificultades en su vida hogareña, ya que su familia desaprueba su elección de carrera. En contraste, Miss Marple no tenía familia y no tenía que trabajar.

También hay que comparar a Marcella con Ellie Miller (Olivia Colman) en la serie Broadchurch. Miller, una detective local asignada al caso de un niño que es encontrado muerto en el fondo de un acantilado, también sufre los problemas caseros que podría tener cualquier mujer, pero tiene que hacer su trabajo. En contraste a Marcella, Miller es alegre, divertida y amable, además de ser intrépida e inteligente, es la perfecta y frustrada compañera del Detective Inspector (DI) Alec Hardy (David Tennant). La diferencia entre Tennison y Marcella, y Miller, es que opera en un poblado en el que ninguna persona en la pequeña aldea costera está fuera de  sospecha. Es una configuración clásica: una pequeña ciudad, dos detectives que no podrían ser más diferentes y una comunidad unida por secretos. Las otras dos son parte del enjambre social y complejo de la gran ciudad en la que las personas buscan como desarrollar su propio “pueblito costero” aferrándose a quién más cerca tienen. Al mismo tiempo esa gran disimilitud las relaciona a las tres a través de los problemas personales que son motivo de sus ansiedades e influyen es su desempeño como agentes de la ley.

Marcella tiene muchos problemas. Ha perdido un bebe víctima del síndrome de muerte súbita (SIDS, por sus siglas en inglés) y eso la ha alejado de la policía forzosamente: se ha deprimido. Las consecuencias, sin embargo, son amplias y ella y su marido abogado (el estupendo Nicholas Pinnock) están teniendo dificultades matrimoniales. Un resultado de esto es que tienen que enviar a sus hijos (hembra y varón) como internos a una escuela. Marcella pide ser reinstalada a la fuerza policial y se le asigna a una investigación de asesinatos en serie que se remontan a 2005. La razón para reabrir el caso es que una serie de asesinatos recientes se semejan a los anteriores.

Marcella, inglesa al fin, es buena descendiente de Miss Marple: estudiosa de las pruebas y las pistas, observadora y capaz de conectar los cabos sueltos, tenaz en sus análisis y, en general, práctica. Su condición mental, sin embargo, le hace cometer errores que no puede controlar, y su relación con su marido y sus hijos es los suficientemente tirante como para añadirle leña al fuego que arde en su corazón y su cerebro.

La serie (tiene hasta ahora dos temporadas; 16 episodios) creada por el sueco Hans Rosenfeld (quien escribió los guiones) y Nicola Larder, nos conduce, como suele ser el caso, a través de varias subtramas. Eventualmente todas se van resolviendo y vemos, en retrospección, cómo conectaban y qué significaban algunos de los detalles. Como en todos los proyectos ingleses, las actuaciones son de gran calidad y precisión. Sobresale como un sol la de Anna Friel en el papel principal. En 2017, ella recibió el Emmy Internacional como mejor actriz. La razón para ello está en plena vista. Se divertirán viéndola y, si prestan atención, puede que lleguen a una solución similar a la Marcella.

Y, ¡QUEDENSE EN LA CASA!

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Manuel Martínez Maldonado
Nació en Yauco, Puerto Rico. Fue crítico de cine de Caribbean Business, El Reportero, y El Mundo en San Juan de 1978 a 1989, Sus poemas y ensayos han aparecido en Yunque, Revista de la Universidad de Puerto Rico, Caribán, Mairena, Pharos, Linden Lane, Resonancias, la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, y Hotel Abismo Primer premio de poesía José Gautier Benítez de la Facultad de Estudios Generales en 1955; primera mención de poesía en el Festival de Navidad del Ateneo de Puerto Rico en 1956 y 1982. Autor de los poemarios La Voz Sostenida (Mairena), 1984; Palm Beach Blues (Editorial Cultural), 1985; Por Amor al Arte (Playor),1989; y Hotel María, 1999, finalista del Premio Gastón Baquero (Verbum, Madrid); Novela de Mediodía, 2003 (Editorial Cultural/ Verbum). Es autor de las novelas, Isla Verde o el Chevy Azul (Verbum) 1999; El Vuelo del Dragón (Terranova) 2012; Del color de la muerte (Publicaciones Gaviota) 2014; Solo la muerte tiene permanencia (Verbum) 2014. Es Premio Nacional de Novela 2013 del Instituto de Cultura Puertorriqueña por El imperialista ausente (2014).