Por tener un lugar al que volver
hemos hecho de cada cama
hemos hecho de cada cama
un recinto de amores
en tránsito.
Por crear ese país del recuerdo
nos fuimos del país.
Desocupamos la casa
y llevamos trazos y trizas
de una imagen en llamas.
Para hacer del presente un paisaje continuo
no importa si es falso
dibujamos atajos en cada calle sin salida
y adivinamos el rostro de los que como nosotros
también buscan aquel país
que se pulveriza bajo las piedras.

