La Reserva Natural Humedal Punta Viento de Patillas fue el escenario para que un grupo de participantes del programa de tratamiento antidrogas “Drug Court” realizara el pasado viernes una actividad de reforestación. Los jóvenes provenientes de la región de Guayama y de 18 años en adelante que reciben tratamiento contra el abuso de sustancias trabajaron junto al grupo comunitario Frente Ambiental Amigos de la Naturaleza de Patillas. Como parte del proceso de rehabilitación, y que en su mayoría cumplen probatoria bajo el Programa “Drug Court”, ayudaron a reforestar la flora perdida en la reserva natural con especies de mangle y árboles nativos. Luego de hacer un recorrido por el lugar, para conocer los Manglares del Humedal Punta Viento, se realizó una siembra de mangle rojo, recreando el proceso natural de dispersión único de esta especie, mediante el cual se logra poblar espacios que ayudan a la formación de islotes.
De la actividad de siembra participó la Honorable Mariana Miranda Recio, Jueza del programa “Drug Court” de Guayama, quien dio la bienvenida a los participantes. Las agencias que componen el programa “Drug Court”: la Administración de Corrección, la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) y personal del programa TASC, la Policía de Puerto Rico y el Hogar Crea, unieron esfuerzos para llevar a cabo esta actividad. En la misma se restauró además, la flora perdida en una zona del bosque costero de Punta Viento afectada por la remoción de material vegetativo. En su lugar sembraron varios ejemplares de la especie tropical almendro nativo donados por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).
Los biólogos forestales del DRNA Región Guayama, Enrique Santiago Irizarry y Luis Santiago asistieron en los trabajos de siembra. Santiago mencionó que la siembra se realizó en la Reserva Natural Humedal Punta Viento con la intención de restaurar una zona de bosque afectada en esta área de alto valor ecológico, bajo el proyecto Plataforma Verde. “Este proyecto del DRNA se está implementado en toda la isla para llevar a cabo planes de reforestación tanto en zonas rurales como urbanas con la ayuda de la comunidad y esfuerzos interagenciales”, abundó Santiago.
Estuvo presente Nilda Peña, educadora ambiental de la Reserva Nacional Estuarina Bahía de Jobos de Salinas, quien ilustró a los participantes a cómo identificar las distintas especies de mangles existentes en la Reserva Natural Humedal Punta Viento de Patillas, explicando el valor, uso y función de estos ecosistemas costeros. Para muchos de los participantes, algunos de los cuales estuvieron en compañía de familiares, esta fue su primera experiencia educativa con el manglar. Tal fue el caso de Josué Rodríguez de Guayama, participante del proyecto de rehabilitación. “Es bueno aprender de los manglares, ahora uno va a la playa y los ve” expresó complacido el joven que asistió en compañía de su madre.
Eunice Nieves Latalladi, coordinadora de la Corte de Droga del Centro Judicial de Guayama, mencionó que el propósito de esta actividad es concienciar a los jóvenes sobre el medio ambiente y que entiendan que pueden hacer cosas positivas con sus vidas. Son jóvenes que tienen problemas con el uso de sustancias; que sepan que estas son actividades con las que pueden canalizar esas energías, concluyó.
Sensibilizar a la ciudanía sobre el valor de los recursos naturales a través de la acción educativa, como una forma de liberación, es vital en la formación de individuos conscientes de su entorno. Esa es la labor de muchas organizaciones comunitarias y ambientales que dirigen sus esfuerzos a la conservación de los distintos ecosistemas y a educar sobre su protección. Cuando este proceso va adherido a la rehabilitación del individuo su aplicación resulta sumamente significativa.



