“Sorpresas te da la vida”

@BembaPR

[dropcap]E[/dropcap]n 1928 se instaló el drama musical “The Threepenny Opera”. Una de sus canciones fue compuesta por Kurt Weill con letra de Berthold Brecht, y nadie hubiera podido imaginar que la historia narrada en Die Moritat von Mackie Messer, se convertiría en una famosa pieza. Canción que sería cantada y grabada, una y otra vez, durante todo el siglo veinte, en varios idiomas y por muchos intérpretes famosos.

Brecht, el extraordinario poeta, dramaturgo, escritor, pensador y teórico quien revolucionó el teatro a lo largo de varias décadas, escribió este tesoro satírico inspirado en The Beggar ‘s Opera del inglés John Gay, un autor de principios del Siglo XVIII.

Tras muchos recorridos y bifurcaciones, apareció en 1958 la canción Mack the Knife, de Bobby Darin, con una lírica que nos parecerá familiar:

Oh the shark, babe, has such teeth, dear
And it shows them pearly white
Just a jackknife has old MacHeath, babe
And he keeps it, ah, out of sight …

En el 1978 aparecerió “Pedro Navaja”, canción del boricua Willie Colón y del panameño Rubén Blades, con un genial arreglo de otro boricua, el trompetista y compositor Luis “Perico” Ortiz. Esta canción arrasó, y su personaje cobró vida en musicales y películas. Nadie que no pudiera vincularla a Berthold Brecht en el Siglo XX, o a John Gay en el Siglo XVIII, podría imaginarse que su protagonista es un hampón caminando por alguna calle neoyorquina esperando a que la vida le dé una sorpresa.

Hoy he vuelto a pensar en Pedro Navaja cuando se ha abierto más la herida de la corruptela imputada en los casos de Julia Keleher, Angie Ávila y Alberto Velázquez Piñol, a cuya lista se añade ahora al CPA Alberto Jover. Al CPA Jover lo sacaron de la Junta Examinadora de los Contadores Públicos Autorizados el año pasado cuando se le vinculó con el caso. Antes había presidido el Colegio de Contadores Públicos Autorizados.

En el caso de Puerto Rico, me convenzo cada vez más de que, además de una corriente criminal que se estructura con plena deliberación, la Corrupción también es un sistema ideológico que se inspira en la depredación y en negar la búsqueda del Bien Común. La Corrupción se instala en la avaricia, la insolidaridad, el desdén por el prójimo y una cultura que cuando no la tolera, la instala y la afinca.

El primer caso de un alegado corrupto recogido en la historia de Puerto Rico ocurrió en el Siglo XVI y se trató de una persona a cargo de las cuentas de la Corona española en la Isla. El juicio o inquisitoria no culminó, pues la fatiga no le permitió sobrevivir a los interrogatorios.

Desde el sótano de la esquina de la Calle del Santo Cristo con la Caleta de San Juan, donde estaban los calabozos del Ayuntamiento, hasta “la esquina del barrio” donde lo vieron pasar “con el tumbao que tienen los guapos al caminar”, ha pasado un largo trecho de más de cuatro siglos y de fisonomías.

Desde Brecht hasta Rubén Blades afortunadamente el trecho no es largo, la distancia es mínima, los une el puente de la solidaridad con los oprimidos. Los corruptos, por otro lado, quienes sean, no entienden ni respetan los derechos humanos y los violentan continuamente. Su mafiosismo y egoísmo los arruina y los hace tóxicos, hasta que la vida les da sorpresas.

Victor Garcia San Inocencio
Puertorriqueño, nacido en Santurce,1958. Egresado de las escuelas públicas y de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras. B.A. Ciencias Sociales, 1978; J.D. 1981. Se doctoró en 2016 en la Universidad del País Vasco con tesis Cum Laude, Parlamentarismo y Neoliberalismo: Repensar el control legislativo en el Estado Mercado, desde el caso puertorriqueño.
Es coautor del estudio Derechos Humanos y Corrupción (2015) de la Comisión de Derechos Civiles.
Desde 1978 al 1984 fue miembro del Consejo General de Estudiantes, Senador Académico y miembro de la Junta Universitaria por los recintos de R.P. y del R.C.M. Desde el 1981, como abogado litigante, laboró intensamente en la defensa de decenas de estudiantes, notableblemente en los casos de Nina Estrella v. UPR; Otero Garabís v. UPR. Litigó tiró y colitigó los casos originados por David Noriega desde la Cámara de Representantes, contra los barriles de tocino (Noriega v. Jarabo); contra las carpetas (N. v. Hernández Colón); por la obtención de documentos e información (N. v. Hernández Colón) y decenas de otros casos. Fue Asesor legal, parlamentario e investigador de casos de corrupción de la Portavocía del PIP desde enero del 1985, hasta enero del 1997; cuando fue electo y reelecto a esa posición durante otros doce años, hasta el 2009.
Su trabajo como legislador incluyó la presentación de miles de piezas de legislación, la aprobación de decenas de leyes de protección social e investigaciones. Sobre este respecto denunció cientos de esquemas de corrupción, siendo los más notables los del Superacueducto y el Víctor Fajardo. Ha enseñado parcialmente en las principales universidades del país desde la década de los años ochenta, y desde entonces ha publicado más de un millar de artículos en la prensa del país.
Fue el representante del PIP en las dos comisiones de Vieques y gestor de la primera Escuela Legislativa y proyectos de formación ciudadana.
Temprano en su carrera estudiantil fue co-fundador del Comité en Defensa de Derechos Ciudadanos y de la Asociación Nacional de Estudiantes de Derecho (ANED).