La coincidencia cronológica de una producción narrativa perfecta y la abierta desvinculación de las justificaciones del imperialismo emparentan a los maestros Vargas Llosa y Fuentes.
«Sea cual sea la decisión política, hay un hecho cultural sobresaliente: Puerto Rico escribe, educa, dice palabras de amor y mentadas de madre en español», propone Carlos Fuentes en su columna.