Si aquel histórico concierto de Mima en el Teatro de la UPR estuviera a la venta en formato DVD, ¿adornaría las pantallas de los televisores en las tiendas como lo hacen regularmente JLo y Shakira?
¿Cómo podemos desenmascarar las tramas que yacen bajo los contratos infectos con que el erario pasa a manos de nuestra oligarquía si nuestro argumento es que “alguien una vez escuchó en una fiesta que alguien dijo”?