El gran reto político hoy es lograr que los representantes de Estados y corporaciones responsables de conjurar las crisis a escala global tomen las decisiones correctas. Reto difícil ya que sus intereses son la negación de los mencionados valores.
La sociedad que resulta de ese proceso de exclusión junto a los falsos instrumentos de validación, a la represión y a la manipulación ideológica será una “corporatocracia”.
Según argumentan Nichols y McChesney, las concepciones y prácticas del periodismo político en Estados Unidos han tenido mucho que ver con esta sustitución de periodismo por publicidad.