En el mejor de los escenarios, la existencia de la junta se extiende por un cuatrienio. En Washington, D.C., la junta controló las finanzas públicas por seis años.
Dejemos libres a las finanzas para hacer lo que les dé la gana, y luego hagámonos con una parte de sus ganancias para financiar el Estado de bienestar. Ese fue su juego.
Pedro Páez, nombrado por Rafael Correa para impulsar el Banco del Sur y la moneda única para la región, señala los intereses ocultos tras la crisis, provocada por los mismos que hoy definen las políticas de ajuste.