Confieso que yo soy una de las que nunca se había planteado este problema que el Rector ha identificado como “asimetría de género”. Sí estaba consciente de que nuestro estudiantado se compone de más hembras que varones.
Exigirle al Estado la implementación de un currículo escolar y políticas educativas y estatales con perspectiva de género es un asunto de derechos y democracia.