Lo único bueno que trajo el embarazo a la vida de esas niñas fue la posibilidad de “dar a luz”, visibilizar y lograr que cesara una historia de abusos sexuales que había estado escondida en la privacidad y sacralidad de dos familias tradicionales.
Nota aclaratoria: mientras escribo tengo 35 semanas, tal vez para cuando salga publicado ya he parido, espero que mi plan de parto haya sido exitoso… parir en el calor de mi hogar.