Si queremos cautivar a la gente, necesitamos manifestaciones políticas que reflejen la urgencia de este momento histórico; y eso requiere un compromiso con la política, con P mayúscula.
El capitalismo fósil, señala Klein, siempre ha dependido de la existencia de zonas de sacrificio («sacrifice zones»): territorios, por lo general ubicados en los países coloniales y subordinados.