
Contribuye a su interés que un subtema del filme –las relaciones interraciales– está tratado de soslayo, pero con soltura. En medio de la noche, un “colega” de Eddie irrumpe en la casa, le dice a Jean que tiene que irse inmediatamente, le entrega una bolsa de dinero y la entrega a la custodia de Cal (Arinzé Kene) quien le explica parte de lo que está sucediendo con su marido (nada bueno, como se podrán imaginar). Ahí comienza un nuevo aspecto de la película que no se veía de forma tan prominente desde los “noir” de los cuarenta y cincuenta: es una historia de huida constante. Los malos han de buscar a Jean queriendo saber dónde anda Eddie, cosa que ella no sabe. Cal la lleva a un “safe house” (un escondite que está un vecindario “normal”. Pero el asunto se complica con el intento de una vecina de amigarse con Jean.
Esa parte de la cinta es muy efectiva en crear suspenso y de generar ese miedo que desarrolla el espectador cuando el guion no recurre a clichés. Escrito por Julia Hart y Jordan Horowitz, la complicada trama va moviéndose a un paso que nos permite considerar posibilidades sobre qué ha de suceder sin que se nos hagan obvias. La ausencia de obviedades es una de sus fortalezas. Hay violencia y, en algunas situaciones, nos sorprende su insensibilidad, pero sin eso no aceptaríamos el peligro al que están expuestos Jean y su bebé. La presencia de la criatura es una especie de bálsamo entre tranquilidad y preocupación: ¿le sucederá algo? ¿De quién es en realidad el niño?

Por razones que no he de revelar, Cal lleva a Jean a una cabaña lejana y solitaria. Allí ella conoce a la esposa, hijo, y al padre de Cal. No pasa mucho antes de que se revelen secretos que hacen que surja un lazo de amistad entre todos y que emerja una nueva complicación en la vida de Jean. La trama acelera y según nos vamos acercando al clímax, se van atando los cabos sueltos y satisfaciendo nuestra curiosidad y las respuestas a nuestras preguntas. Diversión buena llena de acción que tiene que estar acompañada con cierto salto de fe. Después de todo es ficción.
Rachel Brosnahan y Arinzé Kene (Cal) sobresalen en el elenco que sostiene la cinta formada por breves apariciones de actores estupendos que le dan credibilidad a las situaciones que se presentan. Marceline Hugot como Evelyn, la vecina entrometida, tiene una participación destacada. Muy buena de Prime Video de Amazon Studios.

Lo mismo se puede decir hasta cierto punto de “Alone”, también en Prime, un thriller que desarrolla muy bien el suspenso, pero que carece de sorpresas. Una viuda se quiere mudar y se marcha en su auto y su remolque. Un hombre la sigue y, eventualmente la captura y la secuestra. La pone en el sótano de su cabaña en el bosque y es evidente que ha hecho esto antes. La película va desarrollando su escape y sus luchas para alejarse de su futuro asesino. El guion de Mattias Olsson no nos dice nada nuevo, pero mantiene a uno alejado de series de TV mediocres que duran varias estaciones. Lo que sí vale la pena es la actuación siniestra y atemorizante de Marc Menchaca como el asesino. Usualmente actor de TV, aquí se luce como el sádico incorregible y amenaza de las mujeres solitarias que deben dejar dicho para dónde van y comunicarse con su familia al menor incidente que las pone nerviosas. Si uno no encuentra algo nuevo ni excitante, esta proveerá diversión por hora y media.

*En Amazon Prime
