[dc]L[/dc]as relaciones entre Siria y Turquía se han ido tensando como parte de una estrategia geopolítica de la que el gobierno turco forma parte. La idea de Washington y Londres es lograr una intervención en Siria no de forma directa inmediatamente, sino a través de las Fuerzas Armadas de Turquía, a la que Estados Unidos y Reino Unido darían total apoyo técnico y logístico en caso de un conflicto bélico turco-sirio.
Lo más reciente de esa escalada de tensión fue la intervención de Turquía con un avión de pasajeros de Syrian Air. El avión había despegado desde Moscú y volaba a través del espacio aéreo turco, cuando de golpe y porrazo a las 10:15 de la mañana, hora local del pasado miércoles, 17 de octubre, dos cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Turquía lo obligaron a aterrizar en el aeropuerto de Ankara. La aeronave siria, un Airbus A-320, con capacidad para 180 pasajeros, transportaba a 35 pasajeros y a dos miembros de la tripulación.
Rusia ha exigido explicaciones a Ankara y denunció que la acción militar turca contra este avión de pasajeros “puso en peligro la vida” de los pasajeros rusos que viajaban en la aeronave, a los que no se les permitió asistencia diplomática mientras estuvieron detenidos en el aeropuerto de Turquía. Siria, por su parte, acusa a Turquía de haber cometido “un acto de piratería”.
Según el ministro de Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, el gobierno turco había “recibido información de que este avión llevaba mercancía que violaba las normas de aviación civil”, aunque no dijo de dónde recibió la información y qué tipo de mercancía era la que había en el avión.
Las declaraciones las hizo Davutoglu desde Atenas, Grecia, y añadió que Turquía está determinada a controlar el envío de armas a un régimen, que según él, está llevando a cabo masacres tan brutales contra la población civil”.
Añadió que el espacio aéreo sirio no es seguro, por lo que a partir de ahora no se permitirá a aviones turcos civiles volar a través de Siria.
Un día después, era el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, quien acusaba a Siria de haber transportado material con fines militares en el avión civil inspeccionado el miércoles por Turquía. «Está claro quién es el remitente del material y está claro quién lo recibe. Lo envía una institución rusa, una empresa que exporta armas y munición. Y el receptor de este material es el Ministerio de Defensa sirio», aseguró Erdogan en una rueda de prensa.
Sin embargo, todavía no se ha revelado el tipo de material bélico que se ocupó en la aeronave. Las agencias de prensa internacionales aseguran que fueron munición lo que ocuparon, pero los medios de comunicación turcos han ofrecido diferentes versiones del contenido exacto de las cajas. Se menciona desde equipos inalámbricos e inhibidores de frecuencia hasta partes de misiles.
El peligro de esa aventura militar de Turquía contra un avión de pasajeros sirio es haber involucrado a Rusia en el conflicto turco-sirio, en momentos cuando horas antes del suceso el presiente ruso, Vladimir Putin, había pospuesto una visita oficial a Ankara prevista para los días 14 y 15 de este mes.
Rusia es un aliado del régimen de Bashar el-Assad, en tanto que Turquía se ha convertido en uno de los países más críticos de Damasco desde el inicio de la guerra civil siria en marzo del año pasado.
El pasado 3 de octubre, un proyectil lanzado desde Siria acabó con la vida de una mujer turca, sus tres hijas y su hermana en la ciudad fronteriza de Akcakale y desde entonces ha habido otros incidentes similares que han tenido como respuesta ataques de la artillería del Ejército de Turquía que han causado bajas civiles y de miembros de las tropas sirias. El pasado martes, 9 de octubre, Turquía envió unos 24 cazas F-16 a la frontera con Siria. Ese mismo día, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, dijo que la alianza militar tiene listos los planes para defender a Turquía, si llegara a ser necesario.
Recientemente, el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, aseguró que el Pentágono se está preparando ante varios escenarios posibles en Siria. El general dijo ante el Club Nacional de Prensa en Washington que “Siria es probablemente el tema más complejo”
Anticipó que el Pentágono continúa «planificando una serie de contingencias». «Estamos preparados para dar opciones, en el caso de que se nos pidan esas opciones», agregó.
Dempsey recordó que Siria tiene frontera con Turquía, país aliado de la OTAN, y esos preparativos incluyen consultas con los socios de la alianza atlántica.
Las expresiones de Dempsey confirman que cualquier intervención de Estados Unidos en Siria sería por vía de Turquía.
