El futuro es radicalmente impredecible.
–Judith Butler
A Mabel M. Rodríguez Centeno, por todo lo que me ha enseñado sobre la vagancia
[dc]L[/dc]levo un tiempo imaginando cómo nutrir la palabra utopislas con una voluntad de liberación plena desde nuestro archipiélago ínfimo. Se trata de una utopía que cuestiona su etimología y se aventura a fraguar, en episodios mínimos y cotidianos, una existencia digna, gentil y solidaria para todas las especies que nos quedan.Que abunden diversidad de amores, interdependencia de caricias, abrazos constantes y redes (submarinas y terrestres) que nos edifiquen esos anhelos y sueños que nos apaga el golpe diario, la decepción constante, la frustración puntual. Esas serían nuestras banderas.
Que abunde una agricultura justa con la tierra y con las bocas, un techo decente para todxs, una salud puntual y abarcadora para sanar y aliviar lxs cuerpxs queridxs. Esas serían nuestras bases.
Que abunde el arte en todas sus formas, que haya tiempo para la risa, la duda y la pregunta. Que la vagancia creadora habite las horas y no solo las sobras. Esos serían nuestros himnos.
Si el futuro es radicalmente impredecible, vamos a hacerlo así: a imagen de nuestras utopislas…

