Vergonzoso editorial

Este editorial de El Nuevo Día es pasmoso como pasmoso es que el tema no se atienda con la importancia que merece por sectores que…

Foto: Reuters
[dc]H[/dc]ace tiempo no leía un Editorial tan vergonzoso («Voto inconcebible el del confinado», Editorial de El Nuevo Día, 10 de octubre de 2013). Se tilda de «extravaganza» y de un «privilegio inconcebible», el derecho al sufragio de parte de la población confinada en una sociedad tan desigual y en la que si miramos el perfil de los y las reas, podríamos darnos cuenta del patrón y estructura de discriminación, pobreza y desigualdad que el país entraña. Es en ese escenario que lejos de reconocer que el país le ha fallado a gran parte de sus ciudadanos políticos, ahora, con los mismos prejuicios y estereotipos, proponen limitar aún más la maltrecha democracia representativa que nos aqueja.

Lo que resulta inconcebible es que sectores supuestamente progresistas avalen sin más esta propuesta de eliminarle a los confinados y confinadas su derecho al voto, amparados en que estos podrían decidir unas elecciones. Puerto Rico debería sentirse orgulloso de contar precisamente, en su desarrollo político-jurídico, con la eliminación de la interdicción civil y de contarse entre las democracias modernas que, pese a la tendencia a hiper-criminalizarlo todo y a la fallida «mano dura», mantienen el tan importante derecho al voto entre aquellos más vulnerables, privados de libertad, sin voz y sujetos a las violaciones de derechos civiles y humanos y a otras decisiones del gobierno que les afectan. El gobierno anterior intentó privar de la fianza; este del derecho al voto. Las premisas de uno y otro y sus estereotipos y desdén por una buena parte de la población son las mismas. Quisiera escuchar la misma indignación y defensa de los derechos civiles que en aquel entonces, pues para mí estamos ante un caso aún más urgente y ante la misma -si no peor- situación de desigualdad estructural que nos llevó a rechazar la limitación del derecho a la fianza.

Este Editorial de El Nuevo Día es pasmoso como pasmoso es que el tema no se atienda con la importancia que merece por sectores que en otros momentos defendieron a brazo partido los derechos civiles. Francamente, me parece esto mucho más urgente que la última de las acciones del Supremo que impone una sanción de 10,000 dólares. El acceso al Tribunal es importante pero antes y más importante aún son los pilares y premisas de la igualdad y la democracia que cada día se desvanecen más para los ya paleados y más socialmente vulnerables; constantemente discriminados y desiguales desde su cuna, con un futuro ultra-limitado por sus entornos -aún bajo la premisa de ‘igualdad de oportunidades’- y ahora sin derecho a su voz y a su voto. Poca diferencia les hace el color de la toga que vista un Juez del Supremo. No puedo sino pensar que me parece un oprobio político mayor este proyecto que el nombramiento de Liza Fernández, pero los tiempos marcan las prioridades.

Dejo el ominoso Editorial de El Nuevo Día.

Versión revisada de la nota publicada en el blog Derecho al derecho, el 10 de octubre de 2013.

Érika Fontánez Torres
Es Catedrática de la Facultad de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. Enseña y realiza investigación en las áreas de Derecho Civil Patrimonial, Teoría General del Derecho, Derecho y Teoría Política. Enseña, además, en el Programa de Estudios de la Mujer y el Género y en el Programa de Estudios Interdisciplinarios de la UPR en Río Piedras. Fontánez Torres tiene un Ph.D. en Filosofía Político-Jurídica de la Universidad Autónoma de Barcelona, un LL.M. en Derecho y Teoría Social de la London School of Economics and Political Science (LSE), y un Juris Doctor (J.D.) y Bachillerato en Artes (B.A.) de la Facultad de Ciencias Sociales, ambos de la Universidad de Puerto Rico.

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Érika Fontánez Torres
Colaborador/a

Es Catedrática de la Facultad de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. Enseña y realiza investigación en las áreas de Derecho Civil Patrimonial, Teoría General del Derecho, Derecho y Teoría Política. Enseña, además, en el Programa de Estudios de la Mujer y el Género y en el Programa de Estudios Interdisciplinarios de la UPR en Río Piedras. Fontánez Torres tiene un Ph.D. en Filosofía Político-Jurídica de la Universidad Autónoma de Barcelona, un LL.M. en Derecho y Teoría Social de la London School of Economics and Political Science (LSE), y un Juris Doctor (J.D.) y Bachillerato en Artes (B.A.) de la Facultad de Ciencias Sociales, ambos de la Universidad de Puerto Rico.

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