Arqueología de lo nuevo: Hostos en 1868
Hostos llega a Nueva York en 1869 revestido de una arrogancia aprendida en las aulas, redacciones y calles donde se desmoronaba la España isabelina. Ese…
Es Catedrático en la Universidad de Puerto Rico en Humacao y Director de la Revista EXÉGESIS. Como crítico concentra esfuerzos en el estudio de la obra de Eugenio María de Hostos y la poesía puertorriqueña, pero no se limita a ello. Fue director del Instituto de Estudios Hostosianos, y autor de "Hostos, las luces peregrinas", incluido en la Biblioteca Cervantes. Como poeta, es autor de: "Estuario", "Pájaros de invierno", "Goyescas", y "Una lluvia tan grande de campanas", compilación de seis libros. Además, "Para un día sin réquiem y sin sombras", "Los códices secretos", y "Poemas del auxilio mutuo". Ha publicado recientemente "Del fuego sobre el agua, antología de su obra inédita: La lluvia en la bodega (2004-2012). Su página web: www.lasletrasdelfuego.com.
Hostos llega a Nueva York en 1869 revestido de una arrogancia aprendida en las aulas, redacciones y calles donde se desmoronaba la España isabelina. Ese…
José Manuel Maldonado Beltrán, un catedrático retirado de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla, destacado en la cátedra de Filosofía y Humanidades, y un defensor de la lucha sindical. A lo largo de su vida, José Manuel se involucró profundamente en la divulgación intelectual y creativa, coautorando antologías y fundando diversas revistas y editoriales. Aunque nacido en Almería, su vida y obra dejaron una huella indeleble en Puerto Rico.
Ante las innumerables coincidencias y convergencias que demarcan las vidas paralelas de Eugenio María de Hostos y de José Martí, no se señala cómo ambos estuvieron dispuestos y expusieron su vida en su lucha por la independencia de Cuba. Martí logró desembarcar en Cuba a principios de 1895 y murió con un arma en la mano enfrentando una tropa de soldados españoles; Hostos no lo logró.
Cercanos a celebrar otro natalicio de Hostos, figura que se encumbra como educador en toda la vastedad de los pueblos de América, el autor reseña los estudios variados sobre su obra y su vida.
In memoriam. Cualquiera que haya tenido edad en 1979 para amar el verso, o respetarlo al menos, sabe quién fue Manuel de la Puebla: columna fundamental en la historia de la cultura puertorriqueña, emblema e ícono del esfuerzo en pro de la poesía nuestra.
Si bien a Hostos se le considera uno de los fundadores de la Sociología, particularmente en el contexto del mundo de Nuestra América, no se puede pasar por alto que no llegó a escribir el “tratado” que sobre esa ciencia se le atribuye.
La “fragua interminable” es la concepción de que la obra toda de Hostos, desde su temprana juventud hasta su muerte, se encarrila de manera coherente, y avanza como un tren conducido por una locomotora que nunca se detiene.
No acudimos a Hostos con el herraje del antropólogo de la historia o la arqueología de este monumento que es su obra. Volvemos a Hostos porque nos urge, porque es pieza clave del futuro nuestro.
Hostos repasa primero, con juicio crítico, la historia de la institución masónica, su orígenes y raíces, sus influencias, sus convergencias, sus objetivos y sus beneficios.
El proceso de autoconocimiento de Hostos que se plasma notablemente en su Diario, aunque no se reduce al mismo, guarda una relación dialéctica íntima y entrañable con lo que fueron sus prédicas, prácticas y obras de pensamiento.
El milagro de la poesía de Juan Antonio Corretjer no fue propósito pretendido: fue un producto, el resultado no premeditado de un quehacer innato, hijo de la vocación y el deber, que husmeaba a diestra y siniestra todo el olor del pueblo adolorido.
La función del Hostos como publicista cubrió parte considerable de su vida. Toda la del joven Hostos en España, toda la gestión revolucionaria en Nueva York hasta 1878 y con el reinicio de la Revolución Cubana en el 1895 retorna a la tribuna hasta 1900.
Podemos hallar en Hostos una cierta convergencia con esa teología revolucionaria capaz de cohabitar amable y fraternalmente, como sabemos, con propuestas del socialismo marxista.
Hostos denunció los oprobios sufridos durante la época colonial por los pueblos que conoció, identificando su origen en las estructuras administrativas, políticas y económicas levantadas por España. De ahí la necesidad de procurar una segunda independencia.
No puede reducirse a Hostos al positivismo y al krausismo como generalmente se pretende, porque Hostos fue un generador de ideas propias, producto de sus muy particulares reflexiones.
Un genio como Hostos tenía que ser problemático, incluso paradójico o incomprendido como todos los genios, porque eso suele estar en la naturaleza y definición de una genialidad.
La apertura del Festival se celebrará el sábado 16 de marzo a las 7:00 PM en el Teatro de la Universidad Interamericana, Recinto Metropolitano, abierta al público.
En medio de un arsenal de teorías y pensamientos equipado con armas de muy diferente origen, Hostos sostuvo y mantuvo con una extraordinaria coherencia los principios que formuló por sí mismo a lo largo de toda su vida.
No hay un país en el mundo / como tú / tatuado de sales y de sangre / por tus cuatro costados marheridos / Isla de aguas bucaneras / y tiburones en la orilla / Isla roída en la carroña /de las águilas del norte.
A la luz de documentos recuperados durante las últimas décadas, el autor se reafirma en que no hubo tales "diferencias" o "choques" entre los próceres independentistas puertorriqueños, Hostos y Betances.
Este año el Festival Internacional de Poesía celebra con José de Diego el décimo aniversario de un esfuerzo que lleva la poesía de manera gratuita, como ofrenda, a numerosas instituciones y comunidades de todo el país.