Autores
Mercedes Rodríguez
Maestría en Psicología de la Universidad de Puerto Rico. Tiene más de treinta y cinco años de experiencia en prevención y manejo de violencia y maltrato en las relaciones de familia y en la convivencia social. Fue Directora del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación y de la Comisión para los Asuntos de la Mujer. Fue miembro del grupo fundador de la Casa Protegida Julia de Burgos. Ha sido voluntaria, consultora y colaboradora de proyectos donde se promueven los derechos humanos y la paz en las relaciones de pareja, de familia, en las escuelas, en el empleo y en otros escenarios de comunidad. Sobre estos temas ha escrito artículos para revistas profesionales y periódicos. Ofrece talleres bajo un concepto de manejo, acompañamiento y adiestramiento de grupos en sus “bregas” cotidianas. Tuvo una sección de comentario social en las noticias de los Canales 11 y 6, desde donde reflexionaba sobre temas de actualidad. Es autora del libro de reflexiones "Un Momentito". Por sus aportaciones a la comunidad ha recibido innumerables distinciones y reconocimientos.
Entre vientres
Lo único bueno que trajo el embarazo a la vida de esas niñas fue la posibilidad de “dar a luz”, visibilizar y lograr que cesara una historia de abusos sexuales que había estado escondida en la privacidad y sacralidad de dos familias tradicionales.
Tortazos, burrunazos, cantazos ¿de cariño?
Las prácticas de la violencia se han vuelto tan “familiares” y “normales” como los gestos y las caricias propias del amor. En las recetas tradicionales de crianza y convivencia, la violencia sazona el amor.
Víctimas culpables
Lo habitual, chismear, especular y derramar sobre la vida de las víctimas nuestros prejuicios, no le hace justicia ni bien a nadie, ni como individuos ni como pueblo. Las víctimas –todas- merecen respeto y justicia.