Espero por nosotros, y mucho más por mis nietos, que no olvidemos a ese Gabo iconoclasta que nos ayude a seguir desafiando a los poderes, de todo tipo.
A partir de 1898, nos convertimos en una de las fronteras de Estados Unidos en el Caribe. Así se reiteró el rol estratégico-militar de proteger los accesos y ahora la entrada a la metrópolis.
La idea de una cultura compartida se contrapone a los discursos que reclaman la existencia de una cultura “común” u homogénea, discursos hoy desacreditados aún para referirse a un solo país.