Si yo fuera Adolfina

Si yo fuera Adolfina andaría haciendo apariciones sorpresas en palacios, capitolios, administraciones de vivienda y restaurantes con machete y bebé en mano, cubierta en sangre y arena de Tocones, les susurraría a los oídos su nombre: “Adolfina Villanueva”, para que nunca olviden.