
Andrew Scott, Margaret Squalley y Ethan Hawke en un fotograma de la película Blue Moon
En lo que espera establece una conversación sensacional con el camarero Eddie (Bobby Cannavale), quien es obvio que lo conoce bien y trata -infructuosamente- de no servirle demasiado licor, y con el pianista (que está vestido de soldado) Morty (Jonah Lees) quien según habla va tocando muchas melodía de Rodgers a las que Hart le ha escrito la letra. En su incesante hablar, se hace evidente que detesta la nueva obra que no quiso escribir, el hecho de que tenga un signo de admiración al final y que las canciones sean tan “tontas” le parece el colmo de lo trivial. Su cinismo se hace evidente (está presente en sus canciones) y, además, ante los que le están oyendo, se declara «omnisexual».
La cámara delata la presencia de otra persona en una mesa cercana, pero no nos la presenta hasta que Hart ha hablado de “rima interna” en los versos de sus canciones. Se trata del escritor de cuentos para niños E. B. White (Patrick Kennedy), quien escribió La telaraña de Carlota que se considera un clásico del género. White también fue editor colaborador de la revista The New Yorker y coautor de Los elementos del estilo, una guía de cómo se escribe buena prosa en inglés. Su presencia es crítica para la escena, ya que establece las influencias literarias en las que Hart se basaba para escribir su canciones.
Entra un joven a entregar unas flores que Hart ha pedido para regalarle a Elizabeth Weiland (Margaret Qualley), estudiante de arte de Yale y aspirante a diseñadora de producción teatral, por la que siente una infatuación casi incontrolable. Sin embargo, intenta coquetear con el joven que trae las flores y, eventualmente, revela que pasó con Elizabeth (quien tiene 20 años, él 47) un fin de semana si poder consumar sexualmente su deseo. Les explica a White, Eddie y Morty, que esta noche ha de ser el momento de conseguir no solo la consumación, sino de alcanzar el amor máximo.
Se ha acabado la función y, al llegar con Hammerstein y un grupo de simpatizantes, Rodgers lleva a Hart aparte para sugerirle colaborar de nuevo en el reestreno de uno de sus primeros espectáculos. Hart presenta su idea para un gran musical sobre Marco Polo, pero sus problemas con el alcohol y la depresión han tensado su colaboración con Rodgers: la respuesta es un poco fría. Comienzan a llegar las críticas favorables de Oklahoma!. Hart intenta felicitar a Rodgers, quien lo conoce demasiado bien como para no reconocer su desprecio por la obra. Se traga sus celos para felicitar a Hammerstein, quien está planeando otro musical con Rodgers, y este le presenta a su joven protegido (nada menos que ¡Stephen Sondheim!).
Los diálogos del guionista Robert Kaplow son de una brillantez impresionante. En ellos no solo viven los complejos, desilusiones, envidias, y la tristeza de Hart, sino también las referencias a otros musicales y películas (Casablanca está al tope); además, a su amor no correspondido de parte de Elizabeth. Ella lo ama, pero no “de esa manera”, frase que permea casi toda la conversación que alude al amor heterosexual. Él se duele aún más cuando ella menciona su reputación de ser un hombre discreto y que no revelará que ella ha tenido relaciones con un hombre de quien está enamorada. Como prometió, Hart le presenta Elizabeth a Rodgers, pero se desanima cuando este le da su número privado y se la lleva a su propia fiesta privada.
Hemos oído muchos de sus grandes éxitos interpretados por Morty. En una escena todos cantan parte de Blue Moon:
Blue moon
You saw me standin’ alone
Without a dream in my heart
Without a love of my own
Que resume cómo se siente y cómo está Hart en el momento.
El director Richard Linklater quien, gracias a su trilogía Before Sunrise (1995), Before Sunset (2004) y Before Midnight (2013), todas con Hawke como actor principal (y guionista de las últimas dos), es uno de mis directores favoritos, logra que el filme nos provea una imagen realista de las trampas del talento y la fama. Además, consigue una actuación estupenda y sensible de parte de Hawke quien revive a Lorenz Hart para que, junto a sus obras maestras del tetro musical, vuelva a vivir.
