[dc]E[/dc]l Partido Anartista Puertorriqueño presentó sus candidaturas a la gobernación y la comisaría residente el pasado miércoles 23 de marzo en el Nuyorican Café de San Juan. Mi amigo George me acompañó al evento. ((Mi amigo es real, no el nombre que aquí utilizo. Le pedí permiso para escribir esto y me lo concedió con gracia.)) Esta es una historia de cómo se juntan cosas que empiezan por distingos caminos; de las concertaciones que se harán para vencer el monstruo de la duda, digo, de la deuda, de la dada…
- Histers. Un día estoy en el ‘biuty’ al que voy en la calle Loíza, porque el Barrio Machuchal ha sido el mío desde que regresé a Puerto Rico. Fue la semana que le seguía a las Fiestas de esa calle. Me gusta esa celebración porque es pequeña, como fueron las Fiestas de la Calle San Sebastián en la época en que me gustaban, y además puedo ir caminando a bailar en la calle, actividad que me encanta desde que era cocolita wanabe en las Fiestas Patronales de Caguas durante los años ochenta. Esa calle ha cambiado tanto. Está llena de pequeños negocios de ropa, incluso reciclada, además de diseñadores de moda de los de nombre, restaurantes de guaynabitos y hasta food trucks. Hasta he oído escuchar que si se quieren brownies premiados por allí se consiguen. Tenemos graffiti en las paredes, lugares donde se toca música, y por épocas ha tenido cine al aire libre. Cerca está la que fue la casa de Maelo. Cuando Edgardo Rodríguez Juliá escribió sus novelas policiales, su decadente detective tenía sus oficinas en la calle Loíza y eso era una seña del mal estado de su negocio, que casi se limitaba a vender sus servicios de espionaje a parejas infieles para proveer evidencia para el tribunal del divorcio. Es un asunto de clase porque hace años tiene negocios de comida dominicana que se transforman en la noche en otra cosa. Los habitantes históricos del lugar no están tan contentos con los cambios, porque implican encarecimiento y leen que la nueva actividad económica no es más que otro desplazamiento. La escuela elemental Goyco que funcionó hasta hace poco (¿cuánto, dos años?) ya está cerrada.
Bueno, decía que estaba en el ‘biuty’ y dos señoras conversaban. Una le preguntaba a la otra si había ido a las Fiestas de la Calle Loíza. Aquélla respondió que no. “Eso lo que estaba era lleno de… Esas muchachas que se ponen trajecitos con botas y los muchachos que usan barbas…” Me meto en conversación ajena, como es normal que se haga en los ‘biuties’ y digo en voz alta: “Hipsters”. Sigue la señora con su explicación: “¿Así se llaman? Pues aquello estaba cundío de histers”. Cundío… me dije sonreída. Para los habitantes originales son una plaga. Bueno, pero no todas las barbas son iguales. La manía de los gringos de vender nombres, sellos, tiene que ver con el mercadeo y sus categorías, pienso. Una vez una amiga me aclaró que a los hipsters no les gusta que los llamen así, a pesar de que se trata de una ya no tan nueva cultura urbana retro. Estos jóvenes promueven las cosas al natural, el regreso a lo análogo, la agricultura eco-solidaria, la pequeña empresa, la producción artesanal, salirse de las redes mediáticas que imponen un estilo de vida orientado hacia el consumo. Ahí yo veo el país que me gustaría que construyéramos. Lo que pasa es que el capitalismo todo se lo apropia vaciándolo de contenido, por lo que el nombre se vuelve una marca; una moda.
- De la moda a la política o la moda de la política. Mi amigo George tuvo la crisis financiera antes que el país. Ejercía su profesión de abogado en un bufete de la Milla de Oro y de momento no aguantó más esa vida que sentía falsa. Dejó el carro caro, la casa nueva de urbanización cerrada en Caguas, se metió todas las drogas que encontró, incluyendo la oxitocina del sexo para sentirse vivo y en conexión con otro, supongo, con el universo, supongo, mientras todos lo tildaban de irresponsable. Escucha rock alternativo en español con criterio y disciplina. Más recientemente se dejó la barba larga. Estas decisiones no tienen nada que ver con modas y todo con una crisis existencial importante, de esas que te acaban o te dan la coyuntura para que te crezcas. Es un tipo a quien le gusta leer, la playa, ocuparse de su niño. Enfrentó con dignidad la censura de parientes y amigos. Yo prefiero no juzgar los procesos de la gente, porque sé que existen muchos modos de ser, de estar en el mundo, de relacionarse con el otro y con el planeta. Igual, al final todos seremos polvo. Aunque el solsticio de primavera, con el que coincidía el evento al que íbamos, nos recuerda que luego de la muerte lo que viene es la resurrección, el renacimiento de las flores. Para añadirle belleza teatral al asunto, recuerdo además que la fecha coincidía con un eclipse lunar. “Dicen que es tres veces más potente en energía que la luna llena”, me informa mi amiga Desirée. El caso es que George le dio “like” al partido Anartista en el libro cara y comentó la presentación de la candidatura de Al Rafah y el Santo de Santurce con la frase de: “Eso se ve bien cool”. Lo invité. ¡Vamos!, le dije. Y se animó a pesar de que tiene que pensar cada movimiento por aquello de la gasolina que le cuesta. La actividad es en San Juan; él vive en Caguas.
Llegó en el carro de la mamá con las ventanas abajo. Se excusó de no tener aire acondicionado. Yo le hice notar que la noche está fresca. “La brisa está deliciosa”, seguro que dije, no porque no se sintiera mal, sino porque de verdad lo ha estado en estos días de primavera, sorprendentemente fresca luego del calor del invierno. Me contó está haciendo un negocio que tiene fe en que le va a salir. Había heredado de su padre una finca que tenía abandonada. Allí va a sembrar lechugas. Hizo un plan de negocio y por fin aparecieron inversionistas. Tan pronto le den el dinero se acaban sus años de miseria y habrá completado su ciclo, regresando a la tierra. Hay muchos jóvenes haciendo eso. Cuando yo me criaba, nos burlábamos de la gente del campo y sus miserias. Recuerdo que cuando me casé con un italiano le presenté a mi abuelo a mis suegros. Les dije con orgullo: “Él es campesino”. Estaba traduciendo del italiano. A veces tenía interferencia en aquella época. La palabra para agricultor en ese idioma es “contadino”. En fin, mi abuelo se puso muy rojo en la cara. Me sentí mal de que se sintiera mal si lo que yo quería transmitir era orgullo. En fin, mi punto es que hoy día los jóvenes se han reencontrado con ese orgullo, además del pelo facial. Yo me siento contenta por mi amigo, porque lo he visto batallar perdido y siempre me parecía que se torturaba más de lo necesario. Al fin encontró el camino de regreso a la tierra y con ella al bienestar propio y de los suyos. Bien por él.
Por el camino me preguntaba sobre la actividad. –¿De verdad van a lazar una candidatura política? –Tendremos que hacer write-in. Pero yo me imagino lecturas de poesía, baile, performances… El comunicado de prensa está escrito en una suerte de gramelot ((Es un estilo de lenguaje macarrónico, usando normalmente en teatro satírico. Mezcla todos los idiomas, intercala jitanjáforas y onomatopeyas y se sirve del sentido común y la gestualidad para la comunicación.)): una mezcla de español, inglés y francés, ahora que se acaba de terminar el Congreso de la Lengua Española que tanto dio de qué hablar, porque los españoles pensaron que habían organizado su congreso en Estados Unidos, sin enterarse nunca de que la Academia de la Lengua Española en Puerto Rico se ha ocupado históricamente de “defender” nuestra identidad cultural hispana a través de la conservación de la pureza en el idioma. No me equivoqué en mi expectativa inicial. Me estimuló la coherencia de las propuestas de lo que allí se presentó. No es de extrañar. El evento fue curado, como se cura una exposición, por Adál Maldonado, fotógrafo y performero, quien colaboró con Pedro Pietri, uno de los miembros fundadores del Nuyorican Poets Café en Nueva York, lo cual le da a la actividad su sentido histórico y recalca de paso que no nos estamos inventando el agua caliente, sino que descansamos en la experiencia de mucho trabajo hecho por parte de otros puertorriqueños que llevamos más de cien años resistiendo, aquí y en la diáspora, y de regreso, y viceversa. Fue su generación la que se ocupó de validar el spanglish nuyorican como una aportación a los modos de comunicarse de la humanidad. A tono con ello y a contrapelo de la política oficial y las frases hechas de la prensa, hechos de grandilocuencia, discursos y eslógans, el espectáculo que vimos iba del gramelot al silencio, atacando así uno de los síntomas más dolorosos de la sociedad contemporánea, que es la renuncia a la razón articulada.
Llegamos justo a tiempo y descubrimos que serán puntuales. Están probando sonido y están a punto de comenzar.
Comienza el acto con los videos estilo “anonimous” que ya circularon por las redes sociales junto con la convocatoria al evento. En él Al Rafah declara, entre otras cosas que: “Imaginación es nuestra nación”, que aboga por la “Toma del poder tomarse una cerveza”, que si “con” es lo contrario de “pro” entonces “Congreso” es lo contrario de “Progreso”, “que no hay que escoger entre coco y piña”, “que el pueblo antes que la duda, que la duda antes que la deuda, que la deuda antes que la deidad”. ((Véase abajo, en el comunicado de prensa, el enlace a vimeo donde dice: “Santo de Santurce, plataforma”))
Por otro lado, “No es importante quién soy. Hace un tiempo me puse una máscara y comencé a caminar por las calles. Nuestro proyecto colectivo fracasó porque no se imaginó” propone, por su parte, el Santo de Santurce, candidato a Comisionado Residente. La convocatoria es a hacer otra cosa, imaginar otra cosa. ((Véase abajo, en el comunicado de prensa, el enlace a vimeo donde dice: “Santo de Santurce, plataforma”))
Interviene Windi Cosme como maestra de ceremonia del evento, junto con Marisol Plard Narváez y Adál Maldonado, para hacer al público de amigos, entre quienes destacaban la bailarina-performera y actriz Awilda Sterling, y Rosabel Otón, gritar al llamado “¡Imaginación!” la respuesta de “Nuestra Nación”.
Luego vino la poesía en una mezcla generacional que daba el sentido, nuevamente, de que la lucha por esa otra nación que requiere de nuestra imaginación se está gestando hace mucho en distintos foros. Fue una curaduría coherente. Se escuchó una amplia gama de propuestas poéticas de gente muy distinta, de los poetas más cultos y más callejeros, hombres y mujeres, nuevos y viejos, que ante el micrófono, tal vez sin proponérselo de forma tan coherente, hablaban en un lenguaje roto, o que se rompe, o surreal, lleno de silencios y de intentos de recuperar la palabra que la política y los medios nos quieren quitar. La palabra puede ser más que ruido, aunque solo sea ruido. Se performeó la canción de campaña, un rap-poesía puesto en escena por Hermes Ayala con Welmo Romero. Guillermo Rebollo Gil y Elizam Escobar conmovieron con sus poemas, largo del de Elizam y sostenido en su belleza: “Los amantes se han perdido en el viaje de regreso a ningún sitio”. Los amantes del país, pienso. Somos lxs amantes de la patria y sus gestores, sus demiurgxs. Mim Pizarro bailó al son de “yo no me quito”, mientras se quitaba la ropa y se resingaba el aire, como aludiendo al hecho de que lo que nos queda es el goce o que nos están penetrando por todas partes: esa tan tradicional y falocéntrica metáfora del colonialismo, pero ella era ella y estaba bailando sola, como quien camina sola. En el performance de Mim no había falos. La resemantización que en la actividad se llevó a cabo fue de cuerpos y de palabras.
Y hablando de falos. En la pared de la derecha está puesto un papel , sobre el que, simultáneamente pintaba José Luis Cortés un felatio entre dos hombres, con una paisaje que parecía el Santurce es Ley, con sus murales. Me lamento de no ser tan buena leyendo pintura, pero me acuerdo de que me han contado que los espacios dilapidados de esa zona están habitados por comunidades de gente sin casa, de drogadictos, que mi amiga Lilliana piensa que ese afán por el mural solo decora el abandono y la violencia que esconden esas fachadas derruidas. Esa es la violencia que me comunica el cuadro que el pintor ha hecho en dos horas.
En la conferencia de prensa que se dio luego, se pidieron preguntas del público. A todas ellas la repuesta fue el silencio. Tanto el candidato Al Rafah como El Santo de Santurce acomodaban el micrófono, Al Rafah se limpiaba las cuerdas vocales, el Santo levantaba un dedo. Ambos sin pronunciar palabras. No hace falta. ¿Qué decir con este lenguaje que ya nos han gastado? Mejor el vacío para renovar la palabra, o el gramelot, o el movimiento, o la poesía.
Desde que comenzó el evento veíamos a los chicos de Aché de bomba en una esquina. Parecían confundidos. Se reían y miraban para todas partes. Parecían fuera de lugar, como que el rumbón de esquina callejera no sabe dialogar con tanto acto conceptual extraño; pero qué va, no, tengo que mandar de paseo mis prejuicios. Performearon junto a Ivette Román, nuestra artista de la voz (extraordinaria siempre), quien también por medio de una parodia del discurso detrás del micrófono (el de los pastores protestantes, el de los políticos, el de los medios–¿no son todos lo mismo?), en diálogo con los tambores levantaron el ánimo que ya estaba arriba. Los tambores fueron un final apoteósico para aquello. El grupo de bomba está compuesto por jóvenes de presencia escénica y fuerza extraordinaria. Se bajaban a bailar, bailaron dos chicas muy jóvenes y muy eruditas en los movimientos de este baile que está también siendo estudiado y promovido en las comunidades jóvenes. Crearon el estruendo a partir del que nacería el futuro, a partir del diálogo con el pasado que siempre ha sido así, como los tocadores y bailarines de bomba, creativos en resistencia productiva. Allá va el término académico que me acabo de inventar. Tal vez mejor me callo y pido un whisky y que me critiquen.
Anartistas: Origen y platforma
Artista: Persona que por virtud de su imaginación y talento crea obras de valor estético.
Anarquista: Persona que se rebela contra cualquier autoridad, orden establecida, o gobierno en el poder.
Anartista: Movimiento artístico y literario que se burla de los valores estéticos y culturales convencionales produciendo obras marcadas por la parodia, tonterías, irracionalidad, intuición, incongruencia y oposición al patrón politico dominante.
Los Anartistas rechazan la lógica y la razón, aprecian la irracionalidad e intuición y rechazan lo impráctico de los sistemas politicos establecidos. El origen del nombre
Anartista es fusión de las palabras artísta, que en esencia valora la calidad estética y anarquista, que busca la deconstrucción del orden establecido.
El movimiento incorpora la poesía, artes plásticas, diseño gráfico, danza moderna, hip-hop, música, performance art, y concentra su política contra el sistema, rechazando el patrón artístico dominante.
El Partido Anartista fue fundado por Rafa Acevedo, ADÁL y José Luis Vargas en Santurce como reacción a los horrores y teatralidad de nuestro patrón político actual.

