De lo previsible o lo imprevisible

El abuso es abuso. No creo que resista otra definición. ¿Un abuso justifica otro abuso aunque algunos digan que era previsible?

Sí, en las sociedades que se rigen por la ley del diente por diente y el ojo por ojo, en las sociedades donde la violencia instala el poder del más fuerte.

Gandhi dijo que el ojo por ojo nos deja ciegos. Pero parece que ya no importa Gandhi, ni Martin Luther que dijo que la violencia es un círculo de agresiones y contestaciones a las agresiones sin final. Y que la forma de detenerlo era contestando pacíficamente a la agresión y así romper el círculo.

En la película Invictus, Mandela se enfrenta al mismo dilema: sacar o no a los blancos del equipo de Rugby porque ellos han sido racistas y apoyaron el régimen del apartheid. Un régimen, que como todos sabemos, humilló a millones y masacró a decenas de miles.

En ese caso de represión tan brutal, ¿no era previsible la reacción de la venganza, no era previsible que Mandela hubiera aprobado el reclamo de la mayoría de los miembros negros de la asociación de Rugby de castigar a los blancos?

Sí, hubiese sido previsible.

Lo imprevisible fue que Mandela fue más allá.

Lo imprevisible fue que Mandela argumentó y convenció (a regañadientes) a los demás para que se quedaran los jugadores blancos en el equipo.

Lo imprevisible fue que Mandela quiso conocer y brindar su amistad a los blancos racistas pro apartheid.

Lo imprevisible y hermoso fue que el capitán blanco del equipo se hizo amigo de Mandela, que los jugadores blancos jugaron hombro a hombro con los jugadores negros y que todos juntos lograron vencer en el mundial.

Mandela, como el Ché con su frase «Seamos realistas, hagamos lo imposible», miró hacia lo imprevisible.

Lo imprevisible requiere la voluntad de hacerlo diferente, la capacidad de crear algo nuevo. Y no es lo nuevo por lo nuevo. Me refiero a lo nuevo que adelanta la justicia, la reivindicación ante la represión y la posibilidad de hacer un mejor hogar.

Entonces, se trata desde dónde actuar: de lo previsible o lo imprevisible, de lo justo o lo injusto, del abuso o del ejemplo de justicia. Se trata de golpear o no a Ana Guadalupe.

Tito Otero
Columnista

Tito Otero nació en Nueva York, se crió en Puerto Rico. Fue monaguillo, boy scout, guitarrista en una tuna y desertor escolar. Hizo estudios universitarios en Nueva York, Puerto Rico y Massachussetts. Primero fue música, luego literatura y luego educación. Ha trabajado limpiando, en supermercados, de maestro de escuela y universidad y de "cineasta" como se dice hoy. Ha confabulado varias publicaciones con varios amigos en distintos momentos y ha colaborado con otras en inglés y español. Actualmente se dedica a hacer documentales y de vez en cuando películas. También ha estado activo en varios asuntos políticos que en algunas ocasiones le han llevado a la cárcel y hasta a ser deportado.