El Contador (Netflix)

Esta película de suspenso y acción de 2016 escrita por Bill Dubuque y dirigida por Gavin O’Connor trata de Christian Wolff (Ben Affleck), un contador público certificado con autismo que se gana la vida depurando registros financieros y contables fraudulentos de organizaciones criminales y terroristas de todo el mundo que sufren malversación interna de fondos.

Cuando Wolff era niño, su madre quería enviarlo a Harbor Neuroscience, un centro de tratamiento, pero su padre, militar de Operaciones Psicológicas, no estaba de acuerdo. Incapaz de atender las necesidades de Christian, su madre abandonó a la familia. Su padre comenzó a entrenarlo a él y a su hermano Braxton (Jon Bernthal) en diversas artes marciales, a la vez que animaba a Christian a adaptarse a los estímulos que lo desencadenaban (le causaban rabietas) en lugar de evitarlos.

Christian dirige una pequeña oficina de contabilidad en Plainfield, Illinois, que le sirve de fachada para su negocio de lavado de dinero. Sus clientes criminales lo contactan a través de una mujer anónima, quien también organizaba su negocio, sus identidades y su vida. Christian es contratado para auditar la firma Living Robotics después de que el director ejecutivo de la compañía, Lamar Blackburn (John Lithgow), y su hermana Rita (Jean Smart) se enteraran de irregularidades con los fondos y contratan a Dana Cummings (Anna Kendrick) para que ayude a Wolff.

Mientras tanto, el director del Tesoro, Ray King (J.K.Simmons) , se reúne con la analista de datos Marybeth Medina (Cynthia Addai-Robinson), quien tiene antecedentes penales como menor de edad, pero no los reveló en su solicitud de empleo federal. Le advierte que podría ir a prisión si decide revelar la información y le asigna la tarea de encontrar al personaje misterioso conocido como «El Contador». La acción comienza a despuntar y vemos al Contador como lo quería su padre: decidido y letal. Imprescindible antes de ver la número 2.

El Contador 2 (The Accountant2)

La secuela nuevamente dirigida por Gavin O’Connor y escrita por Bill Dubuque encuentra al exdirector de la FinCEN, Raymond King  (J.K. Simmons) que se ha de reunir con la misteriosa asesina Anaïs (Daniella Pineda) para pedirle ayuda para localizar a una familia salvadoreña. Solo le ofrece una foto fechada de los padres y su hijo pequeño. Anaïs no responde, pero le advierte a King que lo han seguido.

King es asesinado en el tiroteo que sigue, mientras que Anaïs sale ilesa. Marybeth Medina (Cynthia Addai-Robinson) identifica el cuerpo de King y ve que ha escrito en su brazo «Encuentren al contador», por lo que decide hacerse cargo del caso. Medina desconfía de las actividades ilegales de Christian Wolff, pero le pide ayuda para encontrar a la familia de la foto. Wolff recopila información que demuestra que la familia huyó de El Salvador a Los Ángeles, a pesar de todos los peligros en el camino. Cobb (Grant Harvey), el hombre encargado de matar a Anaïs y King, informa a su supervisor, Burke (Robert Morgan), quien le ordena que continúe persiguiendo a Anaïs para que no se dé cuenta de lo que él le hizo.

Christian invita a su hermano Braxton, un asesino por paga, de quien ha estado distanciado, para que ayude en el caso. Justine, que aún reside en el complejo de New Hampshire donde conoció a Christian, colabora con un grupo de niños autistas para piratear diferentes tecnologías y ayudar a Christian. Su grupo encuentra una foto de Anaïs, pero no logran identificarla. Incómoda con sus métodos ilegales, Medina se separa del grupo. Visita un hospital mencionado en uno de los informes de King, donde descubre que Anaïs es en realidad la madre de la foto. Anaïs sufrió un accidente grave y, tras perder la memoria, desarrolló intensas habilidades de combate antes de escapar.

Bat (Andrew Howard), un contratista de sicarios, le propone un contrato a Medina, que Braxton rechaza. Justine advierte a Wolff, quien llega después de que Anaïs haya herido a Medina. Braxton y Christian se dan cuenta de que Alberto, el hijo autista de Anaïs, aún con vida, está cautivo en un campo de prisioneros en Juárez con otros hijos de víctimas de secuestro, separados de sus familias. Asaltan el complejo y logran salvar a Alberto y al resto de los niños tras matar a Cobb y a los demás guardias. Justine chantajea a Batu para que cancele su contrato con Medina. Anaïsse da cuenta de que Burke es quien encarceló a su hijo y mató a su esposo en Juárez. Encuentra a Burke escondido y lo mata. Justine y los niños autistas en New Hampshire se preparan para recibir a Alberto en su centro, y Braxton y Christian hablan de ir de campamento juntos. La mejor película de acción de este año. Además: ¡Arriba los autistas

Manuel Martínez Maldonado
Nació en Yauco, Puerto Rico. Fue crítico de cine de Caribbean Business, El Reportero, y El Mundo en San Juan de 1978 a 1989, Sus poemas y ensayos han aparecido en Yunque, Revista de la Universidad de Puerto Rico, Caribán, Mairena, Pharos, Linden Lane, Resonancias, la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, y Hotel Abismo Primer premio de poesía José Gautier Benítez de la Facultad de Estudios Generales en 1955; primera mención de poesía en el Festival de Navidad del Ateneo de Puerto Rico en 1956 y 1982. Autor de los poemarios La Voz Sostenida (Mairena), 1984; Palm Beach Blues (Editorial Cultural), 1985; Por Amor al Arte (Playor),1989; y Hotel María, 1999, finalista del Premio Gastón Baquero (Verbum, Madrid); Novela de Mediodía, 2003 (Editorial Cultural/ Verbum). Es autor de las novelas, Isla Verde o el Chevy Azul (Verbum) 1999; El Vuelo del Dragón (Terranova) 2012; Del color de la muerte (Publicaciones Gaviota) 2014; Solo la muerte tiene permanencia (Verbum) 2014. Es Premio Nacional de Novela 2013 del Instituto de Cultura Puertorriqueña por El imperialista ausente (2014).