[dc]E[/dc]n ciernes tu fatiga fue el oficio
de mi tiento —almagres de premura,
el agua más antigua nos procuras
por el sopor del ámbito propicio.
de mi tiento —almagres de premura,
el agua más antigua nos procuras
por el sopor del ámbito propicio.
Aún la duermevela te murmura
—cada vez abalorio subrepticio,
cuya exiliada hebra es el indicio
mineral que visita tu cintura.
Diafragma de penumbra que se estaña
en movimiento apenas almenado,
por gris de geometrías ilusorias
va despuntando tu noción castaña
—sitiada de sí misma a mi costado,
untando en el espacio tu memoria.

