Orlando Furioso

Repasar los artículos supuestamente solidarios con Orlando Cruz es encontrar la debilidad de esa solidaridad alegada, las fisuras en la "aceptación" de Cruz, el boxeador…

[dc]E[/dc]l deporte es el lugar en el que los hombres siempre han podido desear a otros hombres en secreto y con impunidad. Así es, así ha sido. Los espectadores del boxeo quizás más que ningunos otros tienen la posibilidad de contemplar cada músculo en movimiento, y desde el pesaje (espectáculo casi griego en su desnudez) el boxeo es el despliegue insutil de la violencia del deseo. Así es que los fanáticos y la prensa no saben qué se hace cuando ese deseo se refleja en un cuerpo que –teóricamente, al menos– lo podría corresponder libremente.

Carlos Weber lee, dice, mal dice el sábado 20 de octubre en Las Noticias de Univisión que Orlando Cruz «logró su primer triunfo como peleador homosexual». No era la primera pelea de Orlando como boxeador ni como homosexual. Que la gente no lo supiera es otra cosa. Así que, en realidad, los comentarios de Luisito Vigoreaux en un programa televisivo de tercera categoría no son el problema principal en la consideración de Cruz como boxeador. El problema más grave es la ambigüedad de la prensa, que en sus escritos sobre Cruz post-declaración utilizan una colorización diferente en sus escritos, otra paleta de tonos para apuntalar una diferencia: Cruz tiene «pezón», en vez de tetilla; se vale de «triquiñuelas»; es un superpluma que utiliza «pantalones-taparrabos casi faldas» – todo esto en una crónica de su pelea en un respetado periódico de circulación general.

Repasar los artículos supuestamente solidarios con Cruz es encontrar la debilidad de esa solidaridad alegada, las fisuras en la «aceptación» de Cruz (como si tuvieran autoridad para aceptar o rechazar a algo o a alguien) y la resistencia a escribir sobre Cruz como se escribe sobre cualquier otro boxeador.

Más allá de la alegría que han demostrado muchos por el número de páginas dedicadas a Cruz en la prensa deportiva, el conteo debe ser de las tristes descripciones comprometedoras y discriminatorias que se hacen de Cruz en la prensa diaria para no considerarlo un boxeador como otro cualquiera, como si su furia en el cuadrilátero tuviera una hechura diferente, impostada. Vuelvan a contar.

Félix Jiménez
Columnista

Es profesor de estudios culturales en la Universidad del Sagrado Corazón. Ha sido visiting scholar en la Universidad de Columbia en Nueva York, y profesor invitado y conferenciante en universidades de Estados Unidos y Puerto Rico. Estudió literatura comparada en la Universidad de Yale, y ha escrito para The Nation, The Village Voice y The Washington Post, entre otras publicaciones, además de desempeñarse como productor editorial de la cadena de noticias CNN. Entre sus libros se encuentran "Las prácticas de la carne: construcción y representación de las masculinidades puertorriquenas", "La cultura material del deseo: objetos, desplazamientos, subversiones", y "Vieques y la prensa: el idilio fragmentado". Recién publicó en el 2012 "Serenos, semejantes". Prepara ahora "Audioeuforia".

Periodismo que no pide permiso

Recibe cada semana nuestros mejores artículos. Sin algoritmos.

Félix Jiménez
Colaborador/a

<b>Columnista</b><br/> Es profesor de estudios culturales en la Universidad del Sagrado Corazón. Ha sido visiting scholar en la Universidad de Columbia en Nueva York, y profesor invitado y conferenciante en universidades de Estados Unidos y Puerto Rico. Estudió literatura comparada en la Universidad de Yale, y ha escrito para The Nation, The Village Voice y The Washington Post, entre otras publicaciones, además de desempeñarse como productor editorial de la cadena de noticias CNN. Entre sus libros se encuentran "Las prácticas de la carne: construcción y representación de las masculinidades puertorriquenas", "La cultura material del deseo: objetos, desplazamientos, subversiones", y "Vieques y la prensa: el idilio fragmentado". Recién publicó en el 2012 "Serenos, semejantes". Prepara ahora "Audioeuforia".<br/>

Periodismo que no pide permiso

Recibe cada semana nuestros mejores artículos. Sin algoritmos. Sin pauta comercial.