
En su misiva, redactada en inglés, PAReS pone en contexto la situación de la Universidad de Puerto Rico, y explica que la verdadera amenaza a la Universidad no es la huelga estudiantil sino los recortes que quiere imponerle la Junta de Control Fiscal como parte de la crisis por la que atraviesa Puerto Rico.
A menos de cuatro semanas del inicio de la huelga, la decisión de la Directora Betty Coughlin, a juicio de PAReS, resulta prematura y sin precedentes. La decisión del Departamento de Educación Federal, sólo añade más complejidad a una situación ya precaria, que pone en riesgo el futuro de la única universidad pública del País. Por esas razones, urge a la Directora Regional a reconsiderar su determinación.
