«I never did know your name.»
High Plains Drifter (1973)
que en su oquedad parece ser serena
—acervo siendo de la azul gangrena,
de sierpe y de escorpión. Allí perdura
solo la noche; solo están maduras
las piedras, en su séquito de arenas.
El cascabel se aduerme, cuando apenas
su agobio tamborean herraduras
de parsimonia, en resecos pasos.
Muy bien conoce el plomo en el costado
el árido jinete, pero siega
de aliento habrá, con todo, al ocaso.
El valle está por montes emboscado
—y el silencio de aquel hombre lo anega.
