A pesar de sus diferentes medios y procedencias, ambas artistas buscan transformar los significados asociados con el trabajo del cuerpo no-blanco, no-hombre. Ambas nos presentan cuerpos que llevan un residuo pegajoso de su trabajo socializado.
Me interesa comentar la novela de Palés como una etnografía personal de la costa boricua, que como saben algunos lectores, ando en su búsqueda —puesto que anda en fuga— en los archivos y en uno que otro escondrijo.