Estuvieron todos dispuestos a atravesar la cordillera con un tubo sin que tuviera la capacidad ni el potencial para cumplir su propósito de suplir gas a las generadoras. Arturo Massol llama a esta temeridad robo.
La AES opera desde 2002 en Puerto Rico y su contrato de venta exclusiva de electricidad a la AEE expira en el 2027. De continuar su operación rutinaria, a esa fecha se habrá generado 2.5 millones de toneladas adicionales de cenizas de carbón.